Carina Szpilka, entre las 40 mujeres más influyentes de Internet

Carina Szpilka, directora general de ING DIRECT Spain

La directora general de ING DIRECT en España, Carina Szpilka, se ha situado como una de las 40 mujeres en nuestro país que, de una forma u otra, ejercen una influencia positiva en el sector de Internet y las Nuevas Tecnologías. Así lo cuenta Elena Gómez del Pozuelo, Presidenta de Adigital (Asociación Española de la Economía Digital) y miembro del Comité Ejecutivo de CEOE, en el blog de Mujeres Consejeras y Consejables donde elabora un listado por orden alfabético de aquéllas mujeres más influyentes en el sector 2.0.

Carina Szpilka, CEO de ING DIRECT en España desde 2010 y miembro del equipo fundador de la entidad en el año 1998, siempre se ha mostrado muy cercana a las nuevas tecnologías y se considera una apasionada de Internet y las redes sociales.

Tanto es así que su perfil en Twitter cuenta ya con más de 2.300 seguidores y en él se muestra “convencida de que la verdadera transformación digital llegará cuando cambiemos la forma de gestionar las empresas”. También insiste en muchas ocasiones en que la banca debe integrar la tecnología en el trato al cliente ya que “el cambio más profundo de Internet es que da poder al consumidor. Nos piden más cercanía, más transparencia y quieren conocer las experiencias de otros”.

Esta transparencia es uno de los valores que definen a ING DIRECT también en las redes sociales. Tanto es así que Carina Szpilka se convirtió el año pasado en la primera directora general de una entidad financiera que respondió las dudas de los internautas a través de un chat abierto en Facebook donde se contestaron más de 450 preguntas.

Y precisamente en este mismo blog, Carina respondía a una entrevista en la que aseguraba que su timeline de Twitter (@carinaszpilka) era lo primero que miraba por la mañana. Una directora general 2.0 y cercana a los clientes a través de las nuevas tecnologías y las redes sociales. ¡Enhorabuena por este reconocimiento!

Esther Maroto
Esther Maroto es licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid. Actualmente trabaja en el Departamento de Comunicación, Relaciones Institucionales y Responsabilidad Corporativa de ING DIRECT desde 2010. Anteriormente, ha colaborado en medios de comunicación como Cadena COPE u Onda Cero. Le encanta el cine y dar largos paseos por Madrid. La puedes seguir en @Esthercy

Conversación

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    Para Carmina Szpilca.
    Esta mañana te he visto en TVE.

    Respecto al problema de la crisis, quiero decirte, que una de las soluciones para que se arregle la economía sería que el gobierno sacara el dinero de los ricos y poderosos. ¿Lo hará? No lo hará, porque el gobierno está al servicio de los ricos y poderosos. Por lo que esta crisis, como la anterior, como todas, la tienen que pagar los pobres. Solamente está por ver si los pobres aceptan el agravio que es solucionar la crisis en contra de ellos. Si no lo aceptan, ya sabemos que habrá revueltas y violencias, como ya sabemos que otras veces ha pasado. En tus manos también está el que no se digan mentiras y falsedades -que se dicen muchas- y atenerse a la realidad. ¿Cuándo decimos qué todos somos iguales ante la ley, es esto verdad? No lo es. Esto es una ilusión, una mentira, pues hay castas, no somos verdaderos, vivimos del engaño para sacar favores y beneficios. ¿Te das cuenta dónde estamos? Cuantas más mentiras y falsedades, más irritabilidad, más odio e ira contra los ricos y poderosos.

    ¿No has captado de qué se trata? Ahora te lo explico: habiendo visto que no hay ninguna solución para hacerlo todos a la vez, al mismo tiempo, que cada cual haga suya la solución. Así que, si uno no quiere corrupción que él no lo sea, que no quiere robos ni hurtos que él no los haga, que no quiere la anarquía y el desorden, que sea cuidadoso y diligente. Y así con todo.
    Ya tenemos claro que ningún gobierno, mientras no cambie el paradigma de corrupción e inmoralidad, van a poder solucionar nuestros problema. Entonces, ¿qué hay que hacer? Cada uno que haga la revolución que quisiera que hicieran los otros, los demás. Esto es todo.

    Te envío este texto que habla sobre la violencia.
    Con afecto y con cariño.
    Hay algo que creo que estarás de acuerdo: hay infinitas maneras y posibilidades de negar la guerra -la violencia, la brutalidad, la crueldad, etc.-; pero hay también infinitas maneras y posibilidades de aprobar y afirmar la guerra. Por tanto, cada uno que haga lo que quiera, que haga lo que tenga que hacer.
    Porque, si yo te impongo mi criterio empezará el conflicto y la contienda, después la violencia y la matanza de la guerra. Y, si tú me impones tu criterio, seguramente pasará lo mismo: habrá división y conflicto, violencia y guerra.
    Es un poco como el fuego, cuando empieza se puede apagar y sofocar con facilidad, pero cuando se expande y engrandece no hay nada que lo puede controlar ni apagar. En el caso de los conflictos, la violencia y la guerra, sucede lo mismo: sólo el que vence lo hace porque el otro ya se le ha extinguido su fuerza, su odio y sed de destruir al que cree que es su enemigo. Y aunque pierda tiene el mismo paradigma del vencedor: ganar como sea y a costa de lo que sea.
    Por eso, cuando dicen que un bando es muy asesino, también deberían referirse al de ellos que hacen lo mismo. Y si no lo hacen es porque no pueden, alguien más poderoso se lo impide, o el miedo y la vergüenza por sus prejuicios o la moral. Por eso, los nazis y otros hicieron lo que quisieron, porque no tenían miedo a nadie en el mundo, ni a su propia moral. Pues, ellos habían inventado y adoptado una nueva moral y paradigma. Pero, básicamente son lo mismo que los otros, ya sean perdedores o vencedores.
    Por eso, una persona a la pregunta: ¿Qué hubiera pasado si los nazis hubieran ganado? Contestó: “No hubiera pasado nada, hubiera sido otro imperio” Es decir, hubieran presentado la historia de todo lo que sucedió e hicieron de manera que fuera aceptable, como lo hacen todos los vencedores, por crueles y asesinos que sean.
    Por eso, todo el problema es de cada cual. Mi problema es lo que yo hago con mi vida, y tú lo que haces con tu vida. Escudarse y justificarse en los demás, en la autoridad, en la religión organizada, en las opiniones de los demás, es algo tan banal y superficial que no soluciona los problemas, nuestro problema. Porque, todo lo que te diga yo, tú lo tienes que saber porque somos básicamente iguales psicológicamente. Entonces si yo te digo o cuento una mentira o falsedad, tú lo tienes que saber. Y si es en verdad algo negativo, descartarlo radicalmente. Todo lo demás, lo que hagan los otros no tiene importancia, porque nosotros no podemos hacer nada para detenerlos ni cambiarlos. Sólo tenemos una manera para influir en la sociedad, en el mundo, y es la manera cómo vivimos.
    http://tsegarsigmailcom.blogspot.com Si tienes problemas con ese enlace para acceder al blog, puedes entrar a mi portal poniendo en el buscador “La verdad, es libertad”. O también por “Toni Segarra” viendo que coincida el enlace, que lo acompaña, con el que ya te he puesto.
    Twitter: Mussol