Qué debes conocer y en qué debes fijarte a la hora de abrir una cuenta en la que domiciliar tu nómina

De un tiempo a esta parte, las entidades financieras comercializan un producto que en muchas de ellas se conoce como cuenta nómina, diferente una cuenta corriente convencional, y que tiene una condición fundamental: la domiciliación de la nómina, la cual permite acceder a una serie de servicios del banco de una forma mucho más ventajosa.

Pero, como en todo, estas cuentas tienen características particulares en cada entidad. Entonces, ¿qué es lo que tenemos que tener en cuenta antes de abrir una cuenta nómina?

¿En qué consiste la cuenta nómina?

La cuenta nómina se ha convertido en uno de los productos más interesantes de entre los que en la actualidad comercializan las entidades financieras. Se trata de una cuenta corriente especial con la  que los bancos, a cambio de la domiciliación de la nómina o de una serie de ingresos periódicos, ofrecen una serie de ventajas a sus clientes, como la eliminación de las comisiones, la devolución de un porcentaje de los recibos domiciliados, la posibilidad de acceder a tarjetas de crédito o débito de manera gratuita e, incluso, la posibilidad de recibir la nómina antes de fin de mes.

Sin embargo, a pesar de su evidente atractivo, muchas cuentas nómina exigen una serie de condiciones adicionales para que el cliente pueda contratarlas. En alguna de ellas, existen una serie de cláusulas y condiciones encubiertas que pueden restarle atractivo.

Condiciones de una cuenta nómina

Como en cualquier otro producto bancario, la lectura de la letra pequeña de una cuenta nómina debe ser la primera acción que realicemos antes de contratar el producto. En algunos casos, podemos encontrarnos con sorpresas que pueden hacer que lo que firmemos no se corresponda con lo que hemos leído anteriormente en los folletos publicitarios.

Por un lado, porque en algunos casos es posible que la apertura de una cuenta nómina esté condicionada a otros requisitos, como la domiciliación de varios recibos, un mínimo de compras con nuestra tarjeta, un compromiso de permanencia o a la vinculación a otros productos, como una cuenta remunerada o algún tipo de seguro, entre otras muchas cosas.

En otros casos, además, nos exigen mantener un saldo mínimo en la cuenta para disfrutar de todas sus ventajas, lo cual no siempre es posible. Un gasto inesperado, los regalos de Navidad o un viaje en verano pueden provocar que, de manera momentánea, nuestro saldo quede por debajo del saldo exigido por la entidad, lo que provocará que tengamos que pagar algún tipo de comisión por este descuido.

Cuidado con los regalos, también tributan

En el caso de cuentas nómina que ofrecen regalos a sus clientes, más allá de que nos parezcan útiles o no, es importante conocer que tendremos que declarar estos productos, ya que se consideran como un ingreso en especie y, por tanto, no están exentos de tributación.

Es decir, tendremos que integrar dentro de nuestra declaración de la renta el valor del regalo y, por tanto, deberemos pagar más a Hacienda.

La Cuenta NÓMINA de ING DIRECT

 

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A diferencia de otras cuentas nómina, la Cuenta NÓMINA de ING DIRECT está exenta de comisiones, ni por mantenimiento de cuenta, ni por tarjetas, ni por transferencias, ni por ingreso de cheques… Además, no exige el mantenimiento de un saldo mínimo en cuenta, ni permanencia, ni la obligación de domiciliar recibos o de efectuar un gasto mínimo con nuestra tarjeta de crédito o débito.

No hay sorpresas ni ningún tipo de gasto encubierto. Nuestro simulador calcula por ti cuánto podrás ahorrar si dejas de pagar comisiones, mostrándote ejemplos de lo que podrás comprar a lo largo de los años en los que mantengas tu dinero en la Cuenta NÓMINA de ING DIRECT.

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En Naranja | Cómo leer una nómina (y saber que está bien)

Imagen | jarmoluk

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