Apalancamiento financiero: invertir sin desembolsar todo el dinero

apalancamiento

La palanca es un instrumento, normalmente de metal, la cual, apoyada sobre un punto, se utiliza para levantar un peso con uno de sus extremos mientras hacemos fuerza sobre el punto opuesto. Seguro que muchos de nosotros la hemos utilizado para, por ejemplo, abrir una puerta que se encontraba bloqueada aunque, por desgracia, muchos ladrones también lo han empleado para forzar puertas y ventanas.

Pues bien, en economía también existan sus propias palancas que, como en la vida real, tienen usos que ayudan a abrir ciertas puertas pero que también pueden causar problemas si no se utilizan de manera adecuada. En concreto, el apalancamiento financiero, que así es como se llama este proceso, es la opción por la que se decantan numerosos inversores a la hora de acometer sus operaciones financieras.

El apalancamiento financiero: utilizando deuda para financiar una inversión

El apalancamiento financiero es un término muy sencillo de entender. Consiste en financiar una inversión mediante recursos ajenos (deuda) en vez de financiarla mediante recursos propios únicamente. Es decir, en lugar de tener que aportar todo el capital de nuestro bolsillo, el inversor realizará una pequeña aportación y financiará el resto de la operación con deuda.

En realidad, el apalancamiento financiero es elresultado entre recursos ajenos y recursos propios utilizados para financiar una determinada operación, o bien, la cantidad de recursos ajenos que pueden ser respaldados por nuestros recursos propios. Si, por ejemplo, para financiar una inversión, utilizamos un capital inicial de 10.000 euros, de los cuales 8.000 son recuros ajenos y 2.000 son recursos propios, la relación entre estas dos magnitudes será de 4:1 (8.000 / 2.000), que es precisamente como se expresa el apalancamiento; o lo que es lo mismo, en esta operación, 4 euros de recursos ajenos están respaldados por un euro de recursos propios.

La principal razón para utilizar esta fórmula de financiación de inversiones es la posibilidad de obtener una mayor rentabilidad de nuestro capital que si solo hubiésemos utilizado recursos propios. Sin embargo, puesto que la rentabilidad es mayor cuanto más riesgo se asume, el apalancamiento también multiplica el riesgo de la operación.

Si el rendimiento de una determinada operación financiada mediante recursos propios es inferior al capital desembolsado, únicamente habremos perdido ese capital inicial que hubiésemos desembolsado en primera instancia. Sin embargo, si utilizamos recursos ajenos (deuda) para financiar la misma inversión mediante, por ejemplo, la formalización de un préstamo procedente del banco, no solo tendremos que contabilizar la pérdida, sino que, además, tendremos que devolver el principal del préstamo al banco más los intereses. En definitiva, la pérdida potencial es mucho mayor.

Apalancamiento financiero. Caso práctico

Imaginemos que, para financiar una determinada inversión, la compra de acciones de una determinada compañía, por ejemplo, cuyo valor es de 100.000 euros, aportamos 20.000 euros de nuestros recursos propios y el resto, 80.000 euros, lo financiamos mediante la formalización de un préstamo bancario al 10% anual. En ese momento, las acciones de la compañía tienen una cotización de 10 euros, lo que significa que hemos adquirido 10.000 acciones.

Al cabo de un año, las acciones pasan a valer 15 euros y nosotros, conscientes de que no van a subir más, decidimos vender todas. En este caso, el valor de nuestras acciones es de 150.000 euros, pero todavía tendremos que devolver el préstamo al banco; ¿Cuánto habremos ganado en realidad? Primero, tendremos que pagar 8.000 euros en intereses y, después, devolver el principal del préstamo, 80.000 euros. Es decir, habremos ganado 42.000 euros, resultado de deducir del valor actual de las acciones el coste de financiación del préstamo (intereses, 8.000 euros), el principal (80.000 euros) y los recursos propios que hemos aportado (20.000 euros).

Es decir, con una aportación inicial de 20.000 euros, hemos obtenido 42.000 euros, o lo que es lo mismo, hemos obtenido una rentabilidad de 210%. Si, en lugar de utilizar una combinación de recursos ajenos/recursos propios, hubiésemos utilizado únicamente recursos propios, habríamos obtenido una ganancia neta de 50.000 euros, puesto que, en este caso, no es necesaria la devolución de ningún préstamo. La ganancia ha sido mayor que en el caso anterior, sí; sin embargo, los recursos utilizados han sido también mayores por lo que la rentabilidad en términos porcentuales es mucho menor, de un 50%.

Ahora bien, el uso del apalancamiento es muy arriesgado. Imaginemos que, al cabo de un año, el valor de las mismas acciones que en el ejemplo anterior vale 90.000 euros en lugar de 150.000, es decir, nuestras acciones tienen una pérdida de 10.000 euros. Utilizando recursos propios, la pérdida se limita al valor actual de las acciones con respecto al valor de adquisición, es decir, esos 10.000 euros, o lo que es lo mismo, un 10% de pérdida.

Sin embargo, en caso de haber utilizado apalancamiento, tendremos que sumar a esta pérdida el coste financiero de la operación, es decir, los 8.000 euros en intereses más la devolución del préstamo. Es decir, hay que devolver 88.000 euros de los 90.000 que valen ahora mismo las acciones, por lo que únicamente habremos recuperado 2.000 euros. La pérdida se ha multiplicado hasta el 98% de la operación. En caso de que las acciones bajasen un poco más, seríamos insolventes, puesto que no tendríamos capacidad de devolver el capital prestado al banco.

Gráficamente, podemos ver ejemplos del apalancamiento en el siguiente cuadro:

ejemplo_apalancamiento

Una opción muy atractiva de financiar nuestra inversión, pero con elevados riesgos

En la actualidad, existen multitud de operaciones e inversiones que se pueden financiar mediante el uso del apalancamiento en las que, incluso nosotros mismos podemos invertir. La ingeniería financiera está haciendo llegar al gran público productos financieros en los que podemos invertir con una aportación mínima de capital.

Sin embargo, conviene no dejarse llevar por las emociones y pensar antes de invertir. Tengamos en cuenta que, por muy pequeña que resulte la aportación inicial en relación al valor del activo y, por tanto, muy atractiva la rentabilidad que se puede obtener, nadie da duros a cuatro pesetas (que se solía decir cuando teníamos la peseta como moneda), y siempre tendremos que devolver esa deuda.

En definitiva, si no sabemos analizar de forma correcta una inversión y, por lo tanto, no sabemos la deriva que va a tomar un activo, lo mejor es que no invirtamos. El apalancamiento es un instrumento correcto y válido para inversores con una cierta capacidad de análisis y con una cierta experiencia, pero quizá no esté pensado para nosotros.

En Naranja | ¿La mejor inversión en un negocio pequeño? Aumentar la productividad, Ahorro o inversión : ¿cómo decidimos entre una u otra opción?
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Conversación

  • marga302

    En estos tiempos creo que resulta demasiado arriesgado invertir…

  • Josep Camós

    Eso que comentas al final es lo que estaba pensando yo a medida que iba leyendo: que sí, que está muy bien, pero que al final la deuda es deuda, y si la arriesgas… en fin, más te vale saber lo que estás haciendo. Y aún así…

  • 8344

    Gracias por el aporte!
    El apalancamiento es el mayor beneficio de cualquier negocio.
    Yo escribí una serie de artículos sobre esto que quiero compartir con ustedes para complementar esta valiosa información
    http://goo.gl/mT7DgQ

  • 8344

    Me parece que este post está bien claro, muy bien explicado y honesto.
    Esto del apalancamiento está muy bueno el concepto. En mi blog escribí muchos artículos importantes sobre este tema crucial para la economía personal. Y lo comparto gratis para todos los que se interesen. http://goo.gl/k4v7Ec

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