Soy autónomo y quiero darme de baja temporalmente, ¿puedo hacerlo?

La vida laboral del autónomo es una carrera llena de obstáculos. Hay meses en los que se trabaja sin prácticamente un minuto de descanso y otros en los que el aburrimiento y la incertidumbre sobre el futuro son las notas predominantes. Sin embargo, todos los meses tenemos que pagar la cuota de la Seguridad Social, hayamos trabajado o no.

Esta circunstancia puede hacernos perder bastante dinero, especialmente si esta situación se prolonga mucho en el tiempo. Una solución podría ser darse de baja de manera temporal de la Seguridad Social. Pero, ¿puede un autónomo hacerlo? De ser así, ¿qué consecuencias tendría?

¿Estoy obligado a estar dado de alta en la Seguridad Social aunque no tenga ingresos?

No hay ningún criterio que impida darse de alta y de baja de la Seguridad Social todas las veces que un trabajador quiera. Eso sí, habrá que diferenciar si el autónomo ha tenido actividad y, por tanto, ingresos, durante ese período o no.

Para la Seguridad Social, un trabajador por cuenta propia es “aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo”. Aunque esta afirmación da lugar a multitud de interpretaciones, la jurisprudencia ha establecido como umbral el Salario Mínimo Interprofesional, de 9.172,80 euros en 2016.

Dicho de otro modo, en principio un trabajador no tiene por qué estar dado de alta en la Seguridad Social si sus ingresos no superan al SMI. Y, por tanto, podrán darse de baja, incluso de forma temporal, si cumple este requisito, ya sea porque se va de vacaciones, porque no tienen actividad o, simplemente, porque en ese momento quiere disponer de más liquidez.

¿Qué implicaciones tiene estar dado de baja?

La principal consecuencia de darse de baja de la Seguridad Social es evidente: dejar de cotizar. Y esto tiene más implicaciones de lo que parece, ya que no solo dejamos de aportar recursos para nuestra futura jubilación, sino también si nos quedamos desempleados o de que tengamos alguna baja médica.

Por ejemplo, en caso de enfermedad común, es necesario haber realizado aportaciones a la Seguridad Social durante, al menos, 180 días en los cinco años anteriores a la solicitud para poder cobrar el subsidio por incapacidad temporal. O, en caso de cese de actividad (que no es más que el paro de los autónomos), se exige haber cotizado de forma continuada durante los 12 meses anteriores a la solicitud.

Además, los profesionales perderían las bonificaciones en la cuota de la Seguridad Social, como por ejemplo los 50 euros durante los seis primeros meses o la reducción a autónomos colaboradores.

En definitiva, si bien es posible darse de baja temporalmente de la Seguridad Social, puede ser interesante seguir realizando aportaciones. En cualquier caso, todo depende de nuestras circunstancias personales y, sobre todo, de nuestros ingresos mensuales.

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