Beneficios fiscales en los planes de pensiones, para ayudar a decidir tu futuro

Ahorrar de cara a nuestra jubilación no parece ser una necesidad para los ciudadanos españoles. Muchos ven ese momento muy lejano en el tiempo y otros lo consideran innecesario al tratarse de una cobertura ya prevista por nuestro sistema de Seguridad Social. Con estas premisas, apartar una cierta cantidad de dinero para algo que se producirá dentro de 10, 20 o 30 años no tiene, a priori, ningún atractivo.

Sin embargo, tenemos que ser conscientes de que el sistema actual de pensiones puede no cubrir las prestaciones futuras tal y como venía haciendo hasta ahora y, en cualquier caso, los planes de pensiones son un complemento a nuestra prestación pública, lo que debería ser un aliciente más que suficiente para pensar en ahorrar de cara a asegurar nuestra futura jubilación. No obstante, si todavía no te acaba de convencer, has de saber que los planes de pensiones también sirven para pagar menos impuestos, ya que sus aportaciones desgravan en el IRPF.

Otra vez tendré que pagar en mi Declaración, ¿cómo puedo evitarlo?

Son muchos los contribuyentes que, año tras año, tienen que pagar a la Agencia Tributaria después de presentar la declaración de la renta. Estas personas son las mismas que año tras año se informan sobre cómo pagar menos en la declaración y, posiblemente, son las mismas que han descubierto que una de las formas más habituales de pagar menos a Hacienda es realizar aportaciones anuales en un plan de pensiones.

Con la reforma fiscal, el contribuyente podrá deducirse la cantidad aportada al plan de pensiones de la base imponible de IRPF, siempre hasta un máximo de la menor de las siguientes cifras: 8.000 euros o el 30% de sus ingresos anuales. Por ejemplo, un contribuyente que haya obtenido unos ingresos de 20.000 euros el año pasado y haya aportado 7.000 euros a un plan de pensiones, podrá deducirse 6.000 euros (que es el 30% de 20.000 euros) de su base imponible.

En la práctica, este beneficio fiscal será mayor cuanto más aportemos al plan de pensiones, hasta alcanzar los límites mencionados. Además, existen Comunidades Autónomas que permiten obtener un beneficio fiscal adicional por tales aportaciones.

Pero, ¿deberé tributar por los rendimientos de mi plan?

Los planes de pensiones están gestionados de tal forma que el capital aportado se invierte en diversos activos financieros para lograr un rendimiento adicional. Dado que se tratan de rendimientos del capital mobiliario, el contribuyente deberá tributar por ellos en el IRPF. Sin embargo, no deberemos tributar por estos rendimientos hasta que no dispongamos del dinero, es decir, hasta que no comencemos a retirar este dinero de nuestro plan de pensiones.

Hay que recordar también que, hasta el año pasado, solo se podía retirar el capital en el momento de la jubilación, o si el contribuyente sufría algún tipo de invalidez permanente que le impidiera trabajar. La reforma fiscal ha abierto una posibilidad de retirar el capital de forma anticipada, de manera que el beneficiario del plan puede comenzar a retirar  su capital una vez hayan transcurridos diez años desde la primera aportación al mismo.

En resumen, el beneficio fiscal de los planes de pensiones es doble: por un lado, la posibilidad de deducirnos todas las aportaciones realizadas al plan en nuestra próxima declaración de la renta y, por otro, la no obligatoriedad de tributar por los rendimientos hasta no recibir el capital total. Porque si de ahorrar para nuestra jubilación se trata, qué mejor forma de empezar que pagando menos impuestos ahora.

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