¿Cómo cancelar un seguro? Pasos a seguir

Puede ser que otra compañía te ofrezca algo mejor, que tengas que afrontar otras necesidades económicas o, sencillamente que prefieras gastarte el dinero en tus próximas vacaciones. El caso es que son bastantes los usuarios que por alguna de estas razones tienen que cancelar su seguro y no saben cómo canalizar este proceso. Si estás en esta situación, no te preocupes, porque podrás formalizarlo correctamente siguiendo unos sencillos consejos.

Quizás, que al exponerles tus intenciones, la aseguradora trate de retenerte y, ofrezcan alguna propuesta para mejorar las condiciones de contratación. Si esta no es tu intención, no habrá más remedio que agilizar la solicitud. Pero con mucha diligencia, ya que el requisito para afrontarla con éxito vendrá determinada por el cumplimiento de los plazos, ya que de no ser así habrá que esperar otro año más para rescindir el contrato.

Planificar la baja

Has decidido que no quieres seguir más tiempo con el seguro, por el motivo que sea, y es cuando llega el momento de plantearse que teclas tocar hasta dar con el objetivo final, que no es otro que su cancelación. Muchos tendrán la tentación de hacerlo por teléfono. Será mejor que desistan de esta idea sino quieren perder el tiempo…y dinero en teléfonos de tarificación especial. Si lo que desean es formalizarlo correctamente deberán cumplimentar las siguientes actuaciones.

* Verificar. Enviando una carta firmada por el tomador del seguro, es decir el interesado, en la que conste claramente su intención de rescindir el contrato, con su DNI y, por supuesto, el número de póliza que desea anular.
* Ejecutar. Se dirigirá por fax a la compañía de seguros en donde tenga contratado su póliza, aunque también puede formalizarse por correo, siendo recomendable que la carta esté certificada, para que el destinatario tenga constancia de la decisión.
* Prever. Será imprescindible que esta comunicación escrita se realice, con al menos dos meses de anticipación en relación a su fecha de vencimiento anual, ya que si no se cumplen estos plazos no tendría validez alguna la solicitud y habría que esperar hasta al año siguiente para cumplimentar la anulación.
* Ordenar. Dando una orden al banco para que no pasen el abono del cargo, ya que de esta forma se evitarán problemas para que te repongan el importe pagado.

5 motivos para su anulación

  1. Cuando la situación económica impida afrontar este gasto, a no ser que la aseguradora mejore notablemente las condiciones de contratación a través de cuotas más asequibles.
  2. Si las coberturas están cubiertas por otros seguros que estén en cartera, incluso a través de pólizas incorporadas de forma gratuita en las tarjetas de crédito y débito.
  3. En el preciso momento en que las exigencias del producto no cumplan con las expectativas creadas inicialmente y, por tanto, se estime conveniente no renovarlo.
  4. A partir de la comunicación por parte de la aseguradora que habrá una subida en la cuota, y ésta impida ajustar el presupuesto familiar.
  5. En los casos, por otro lado frecuentes, en donde haya duplicidades en muchas coberturas a través de otros productos aseguradores o de protección personal.

Menor protección, más ahorro

La cancelación de un seguro puede reportar un ahorro desde 200 euros anuales por un modelo estándar con las coberturas más básicas, hasta cerca de 1.000 los que contemplan mayores protecciones. Aunque eso sí, estarás más desprotegido a partir del momento de su rescisión. A cambio, el dinero ahorrado podrá dedicarse a generar mayor liquidez en tu cuenta corriente con la que afrontar los gastos personales o, directamente destinarlo a la hucha para disfrutar de algún capricho.

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Conversación

  • minue

    Desapuntarse de cualquier cosa nunca es fácil, para darte de alta todo son ventajas, pero para darte de baja es como cruzar un campo de minas. Gracias por los consejos.

  • mariocobretti

    Buuufff… hay que tener en cuenta que muchos seguros son productos anuales y muchas veces por contrato se firma que hay que avisar con dos meses de antelación, lo que ya provoca un lio si te quieres dar de baja. Mi consejo es que se piense bien antes de aceptar los “seguros gratuitos”, por experiencia propia (mala) con uno de ellos y que se tenga a alguien de confianza, a ser posible, como agente de seguros. Se paga un poco más, pero se acaba ahorrando en dolores de cabeza y movidas varias con las compañías.