Cómo funcionan las tarjetas de crédito sin cambiar de banco

Uno de los productos estrella en cualquier entidad financiera son las tarjetas de crédito. Los clientes de cada banco pueden contratar las tarjetas que estos les ofrecen, según su catálogo de productos, pero también tienen a su disposición otro tipo de oferta de tarjetas de crédito que ofrecen servicios similares y que se venden con la coletilla añadida de “sin cambiar de banco”.

Se trata de las tarjeta de crédito sin cambiar de banco, un producto que aparentemente es sólo una tarjeta de crédito más, pero que los clientes deben conocer para saber qué es lo que hay detrás de plástico con el chip y la banda magnética. En la entrada de hoy, te contamos los detalles de este tipo de producto de crédito:

Ventajas de las tarjetas de crédito sin cambiar de banco

Las tarjetas de crédito sin cambiar de banco ofrecen algunas ventajas a los titulares de las mismas, que puede que no interesen para todo tipo de compras, pero sí en determinadas circunstancias. Estas son algunas de ellas:
* Permiten disponer de un medio de pago alternativo, útil en caso de que no se acepten otras tarjetas por algún motivo en un establecimiento.
* Permiten disponer de un medio de pago sin cambiar de banco, de ahí su nombre comercial. Esto significa que se pueden realizar pagos con la tarjeta y liquidarlos contra cualquier cuenta bancaria que se disponga, sin necesidad de abrir una cuenta nueva o cambiar de entidad.
* Permiten disponer de ventajas exclusivas en algunos segmentos de consumo, ya que este tipo de tarjetas suelen llevar aparejados sistemas de fidelización de puntos que ofrecen regalos y descuentos en determinados servicios (viajes, carburantes, cheques descuento, etc.).
* Algunas tarjetas llevan asociados seguros, que ofrecen al titular una cobertura en caso de tener problemas con los productos comprados o incluso seguros de vida y accidente para las tarjetas enfocadas en los segmentos de viajes.

Lo menos bueno de las tarjetas de crédito sin cambiar de banco

Las tarjetas de crédito sin cambiar de banco vienen siendo un producto de crédito y cómo tal, llevan aparejadas unas condiciones para su funcionamiento. La mayoría de ellas están pensadas para realizar pagos y que el cliente los pague al final del mes o aplace los pagos y es justamente en esta última modalidad en donde hay que fijarse más porque los tipos de interés que hay que pagar por el dinero aplazado suelen rondar el 24 %, o el 2 % mensual, que es como se suelen anunciar.

Otro punto a tener en cuenta a la hora de contratar una de estas tarjetas son las altas comisiones que suelen llevar aparejadas. Comisiones por descubierto, de mantenimiento anual, por retirar efectivo en un cajero, por reclamación de deuda, por aplazamiento de pagos, entre otras. Es fácil recurrir a estas tarjetas para retirar dinero en efectivo en un cajero en caso de necesidad, operación por la que la entidad emisora cobrará normalmente un porcentaje de comisión, con una cantidad mínima que suele rondar los 3-4 euros. Si luego se aplaza el pago de esta cantidad retirada en cajero, hay que añadirle los intereses que toque pagar por el aplazamiento de la deuda.

Otro coste de la tarjeta es el de los seguros de protección de pagos que algunas de ellas incluyen para proteger el crédito dispuesto en la tarjeta. Este se firma en contrato y se activa automáticamente en caso de contratar el servicio de pago aplazado, por lo que habrá que sumar una cantidad de dinero en caso de aplazar el dinero gastado.

Ejemplos de uso de una tarjeta de crédito sin cambiar de banco

Primer ejemplo: si un mes gastamos 1.000 euros con una tarjeta que nos ofrece un pago aplazado al 2 % mensual y queremos aplazar el pago para ir pagando cada mes 50 euros, es lo mismo que pedir un préstamo de ese mismo importe al 24 % de interés y fijar la cuota mensual en 50 euros. Un tipo sensiblemente más alto que lo que se suele ofrecer en préstamos personales a día de hoy y que implicaría tardar 2 años y 2 meses en liquidar la operación. Se generarían 291 euros en intereses, a los que habría que añadir los 1.000 euros de capital. Si quieres, puedes jugar con este simulador para valorar otras cantidades de dinero, tipos y plazos.

Segundo ejemplo: el mismo caso, pero ahora queremos pagar la deuda en un año. Resulta que se generarían intereses mensuales en torno a los 20 euros el primer mes y que se irían reduciendo paulatinamente, a medida que va disminuyendo la deuda. En total, al cabo del año, cuando se haya amortizado toda la deuda a base de pagar 95 euros al mes, se habrían generado aproximadamente 140 euros con concepto de pago de intereses, más los 1.000 de capital adeudado. Si quieres, puedes jugar con este simulador para valorar otras cantidades de dinero, tipos y plazos.

Pago con tarjeta sin cambiar de banco - Ejemplo

Conclusiones

Las tarjetas de crédito sin cambiar de banco son un producto que puede interesar a determinadas personas que necesitan realizar pagos con “dinero de plástico” pero, visto como funcionan este tipo de productos, conviene usarlos con moderación para evitar pagar intereses por realizar aplazamientos de lo gastado con ellas. Es aquí donde está la clave, así que los usuarios de las mismas deben realizar una buena planificación de los gastos mensuales para no pagar los tipos habituales de este tipo de tarjeta, que rondan el 24 % T.A.E. y que se suelen camuflar indicando un tipo mensual de alrededor del 2 %. Tampoco conviene olvidar que las comisiones por otros conceptos, también pueden dar algún quebradero de cabeza, como la de reclamación de impagado en caso de no disponer de fondos en cuenta para pagar la liquidación mensual, que puede rondar los 30-40 euros con facilidad.

Ante este producto, siempre se debe actuar con sentido común y pensar que por muy fácil que nos pongan pagar y aplazar las deudas contraídas para “pagar poco a poco”, en realidad se trata de un crédito al consumo con un tipo bastante más alto que lo que suele ofrecer una entidad bancaria. Es recomendable acudir antes a la entidad de la que seamos clientes en caso de necesitar hacer un gasto extra que requiera un aplazamiento.

Imagen | By Channel R

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