Quiero invertir en bolsa: ¿mejor comprar acciones, elegir un fondo de inversión o un ETF?

Está decidido. Queremos comenzar a invertir en bolsa. Ahora la pregunta es… ¿cuál es la mejor opción para hacerlo? Lo primero que puede venir a la cabeza es lanzarse a comprar directamente las acciones que nos interesan en el mercado. Sin embargo, no es el único camino para invertir. Conocer los pros y contras de los diferentes vehículos es fundamental antes de comenzar a andar en el parqué.

Inversión directa en acciones Fondos de inversión de renta variable ETFs (fondos cotizados)
Rentabilidad – Revalorización compañía
– Dividendos
– Revalorización del fondo de inversión – Revalorización del índice
– Dividendos
Diversificación – Según el número de  acciones en cartera – Amplia. Varios valores en cartera – Total. Replica todas las firmas del índice
Toma de decisiones – Libre. Asumimos los éxitos y fracasos – Gestión profesional de nuestra inversión – Libre. Asumimos los éxitos y fracasos
Comisiones – Por compra o venta
– Por custodia
– Operativas, custodia y por la gestión – Por compra o venta
– Por custodia

Cuando queremos invertir directamente en bolsa lo primero que haremos es recurrir a nuestro banco de referencia y su bróker, el cual nos cobrará una serie de comisiones por operar. Las principales son:

  • Comisiones de compraventa: las cobra el bróker por realizar operaciones con las acciones. Puede ser una cantidad fija o un porcentaje de la operación.
  • Comisiones de custodia: se cobran por guardar el banco nuestras acciones.
  • Comisiones específicas: por cobro de dividendos, ampliaciones de capital…

Invertir directamente en acciones tiene sus ventajas e inconvenientes. Por un lado, nosotros gestionamos nuestra cartera y la confeccionamos como queremos. Además obtenemos rentabilidad por dos vías: la revalorización de la acción y los dividendos que reparten las compañías. También podemos entrar y salir en un valor con agilidad y no tendremos que pagar comisiones por la gestión de nuestra cartera, ya que nosotros somos quienes movemos nuestro dinero. En definitiva, pagamos sólo por las acciones que compramos y vendemos, en el momento en el que realizamos la operación (comisiones transaccionales).

No obstante, ser los máximos responsables de nuestra inversión implica que hay que tener una gran dedicación y seguir diariamente las noticias que puedan afectar a nuestras acciones. Esto no es baladí, ya que muchas personas no tienen tiempo o ganas de hacerlo. Además, en muchos casos, pese a llevar un seguimiento exhaustivo, hay que tener en cuenta que no somos gestores profesionales y que, por tanto, puede resultar complicado confeccionar una cartera diversificada y adaptada a nuestro perfil real de inversor.

Según los últimos datos, un 26% del patrimonio de las familias españolas está invertido directamente en bolsa. Si tú también piensas que la inversión directa es tu mejor opción, Broker NARANJA ofrece una tarifa fija de 8 euros por operación en bolsa española y 20 euros, dólares o libras en bolsas europeas, americanas o de Reino Unido. Además el Bróker NARANJA no cobra comisión de custodia si se opera una vez al semestre ni tampoco cobra comisiones por cobro de dividendos o por otras operaciones financieras.

Pon un gestor en tu vida: fondos de inversión

Los fondos de inversión son un producto con el que también podemos invertir en bolsa. Los fondos de renta variable son aquellos que invierten la mayoría de su patrimonio en acciones, aunque también podemos invertir en bolsa mediante fondos mixtos (combinan acciones y bonos en su cartera).

Al contratar un fondo, ponemos a trabajar a un gestor para nosotros. Con esto conseguimos cuatro ventajas:

  • Diversificar nuestra inversión: en un fondo podemos tener decenas de acciones. Cada una tiene su recorrido y, si a una le va mal, el resto puede compensar sus pérdidas.
  • Una gestión profesional: ya no tendremos que estar encima de nuestra inversión a diario. Un gestor mueve nuestro dinero según la política de inversión del fondo y nos evitará tener que peinar el mercado y hacer un seguimiento de las mejores acciones.
  • Ventajas fiscales: si traspasamos nuestro dinero de un fondo a otro no tributamos por las ganancias acumuladas. Sólo pasaremos por la caja de Hacienda cuando salgamos de nuestro fondo y no nos vayamos a ningún otro.
  • Mayor acceso al mercado: comprar acciones del Ibex 35 o de uno de los principales índices mundiales es sencillo pero, al pensar en otros mercados como los emergentes, la cosa se puede complicar. Los fondos pueden llegar con más facilidad a más activos.

No obstante, no todos son ventajas. Los fondos no son un producto para invertir a corto plazo, ya que no se puede saber a qué precio se compra o se vende en el día. Además, contar con un gestor a nuestro servicio tiene un coste y hay que pagarlo. La forma es a través de la comisión de gestión, la que nos cobrarán por gestionar nuestra inversión. Junto a este coste, también hay que contar con una comisión por depositaria (un 0,20% anual, como máximo).

Aunque no siempre se aplican, también puede haber comisiones por suscripción o reembolso (por meter o sacar dinero en el fondo de inversión).

Si un fondo de inversión encaja en tus planes, los Fondos NARANJA de Renta Variable están pensados para ti. Podrás elegir entre tres opciones, según las regiones en las que invierten: Ibex 35 (España), Eurostoxx 50 (Europa) y S&P 500 (Estados Unidos).

Una vía intermedia: invertir en ETFs

Un ETF es un producto de inversión cuya función es replicar a un índice. Aúna la diversificación de los fondos y la agilidad operativa de la inversión directa. Así, si queremos invertir en el Ibex 35, tenemos tres opciones: comprar acciones directamente, optar por un fondo de inversión o elegir un ETF que replique el comportamiento del Ibex 35. Dicho de otra forma, un ETF es un producto construido a imagen y semejanza de un índice (el Ibex, por ejemplo) para copiar lo que haga ese índice. En esencia, un ETF es como una acción. Estas son sus ventajas:

  • Menores costes: como sucede en un fondo que invierte en el Ibex, con un ETF también invertimos en un índice pero, al ser un producto de gestión pasiva (al no tener un gestor detrás día a día), no tenemos que pagar las comisiones por su trabajo.
  • Capacidad operativa: los ETF reflejan un precio de cotización como sucede con las acciones. En todo momento sé a qué precio compro, vendo y las fluctuaciones diarias.
  • Diversificación: con un ETF estamos expuestos a todos los valores del índice (los 35 del Ibex, por ejemplo) por lo que la diversificación es total.
  • Dividendos: la gran mayoría de ETFs reparten anualmente los dividendos que las compañías han pagado a sus accionistas.

Muchos fondos de inversión toman como referencia a un índice. Hay infinidad de ETF que replican multitud de índices. No obstante, como en todo, nada es perfecto. Con este producto se pierde la figura del gestor que, si desempeña un buen papel, puede marcar la diferencia, así como otros aspectos como las ventajas fiscales de los fondos de inversión.

El bróker NARANJA te permite elegir entre una gran variedad de ETFs con unos precios competitivos y la claridad de ING DIRECT.

Un producto para cada tipo de inversor

La inversión directa en bolsa es muy utilizada entre dos tipos de inversores:

  • Los inversores poco agresivos que invierten a largo plazo en compañías muy consolidadas (bancos, eléctricas, telecomunicaciones, etc.) para obtener anualmente su dividendo y además la posible revalorización de la compañía.
  • Los inversores más agresivos que buscan oportunidades a corto plazo para obtener buenos rendimientos comprando y vendiendo en los vaivenes de la bolsa.

Los fondos de inversión de bolsa son muy utilizados entre los inversores que:

  • No tienen una preferencia clara por una compañía concreta ni quiere dedicar tiempo a seguir el mercado.
  • Prefieren diversificar su inversión en bolsa de la mano de una gestor.

Los ETFs negociados en bolsa son muy utilizados por aquellos que:

  • Buscan las ventajas de los fondos (inversión diversificada) con la misma agilidad de la inversión directa: pueden comprar y vender en todo momento, conociendo el precio al que operan.
  • Prefieren pagar bajas comisiones por operar.

En Naranja | Cinco datos para pensar que el Ibex 35 subirá este final de año

Imagen | Ken Teegardin

Conversación