¿Conoces la tecnología de las tarjetas bancarias?

Desde el lanzamiento de la primera tarjeta bancaria, a principios del siglo XX por Western Union, este medio de pago ha evolucionado para convertirse en una herramienta que muchas personas utilizan en los pagos de su día a día. Las tarjetas bancarias empezaron como simples cartones personalizados pero hoy son un producto que combina multitud de avances tecnológicos sobre una tarjeta de plástico.

A continuación, te explicamos los principales elementos que contiene una tarjeta bancaria y su utilidad en los pagos de cada día. Después de leerlo, seguro que quieres conocer qué hacer y qué no hacer con tu tarjeta estas vacaciones.

Principales elementos de una tarjeta bancaria

Elementos físicos de una tarjeta bancaria

Las tarjetas bancarias, de crédito y de débito, contienen diversos componentes tecnológicos que funcionan de forma coordinada para facilitar que se pueda pagar con ellas ya sea a través de un TPV físico, online, con pagos sin contacto utilizando NFC, etc.

Entre los datos que deben contener figuran el nombre y apellidos del titular, el número de tarjeta gemerado según la norma ISO/IEC 7812, donde aparecerán codificadas la entidad emisora, el tipo de tarjeta y zona geográfica, el número que permite a la entidad asociar la tarjeta a un cliente, el dígito control que verifica que todos los anteriores son correctos y que se calcula con el algoritmo de Luhn.

Para asegurar su validez también debe aparecer la fecha de caducidad, que también ofrece seguridad adicional en procesos de pago online y por teléfono. Para reforzar la seguridad en estos tipos de compra también se introducen el CVV y CVV2 en el reverso de la tarjeta. El primero son tres dígitos aleatorios, cuatro si la tarjeta es American Express, mientras que el CCV2 son los cuatro últimos dígitos de la tarjeta.

Esquema tecnología tarjetas bancarias

La tecnología asociada a la tarjeta bancaria

A los elementos tradicionales de la tecnología que facilitaba el pago a través de la tarjeta electrónica, su lectura y verificación, se han ido incorporando otros que ayudan a utilizar la tarjeta de forma más segura o con medios de comunicación de la información más modernos, como puede ser el caso del NFC.

  • Banda magnética y el chip: La banda magnética fue incorporada en los años 70 para agilizar los pagos, gracias a que los TPV leían la información del titular y conectaban con la entidad para activar el proceso de validación. Una vez que se obtenía la confirmación del banco, el cliente firmaba un justificante del pago para el comercio, por eso en las tarjetas también se incluye una zona para que el propietario estampe su firma, que podía ser cotejada al pagar en un establecimiento.
  • Chip EMV: A partir del año 2000, se fueron introduciendo en el mercado las tarjetas compatibles con el estándar EMV , promovido por las empresa Europay, Visa y Mastercard, que añadía a la tarjeta un chip para dotarla de mayor seguridad. Los TPV fueron adaptados y los pagos se empezaron a hacer mediante el chip y la introducción del código secreto del cliente. En este tipo de operaciones, la firma dejó de ser necesaria, lo que influyó para hacer los pagos más rápidos y seguros.
  • Chip NFC: las tarjetas más modernas incorporan tecnología RFID para pagos inalámbricos, mediante chips NFC. Son las llamadas tarjetas contactless, que facilitan las compras gracias a que no es necesario sacar la tarjeta para pagar, haciéndolo todavía más rápido y seguro.

En los pagos contactless basta con situar la tarjeta muy cerca del TPV para realizar el pago. La comunicación se realiza entre ambos elementos, TPV y chip de la tarjeta, donde el terminal de pago envía la información a nuestra tarjeta que responde con los datos para autorizar la operación. El chip NFC del TPV funciona en modo activo, generando el campo electrómagnético para facilitar la comunicación, mientras que el de nuestra tarjeta funcionaría en modo pasivo, aprovechándose de dicho campo.

De esta forma por ejemplo no necesitaríamos sacar la tarjeta de la cartera para pagar, bastaría con acercar nuestra cartera física o monedero para realizar dicho pago. La distancia entre la tarjeta y terminal tiene que ser inferior a 10 cm, ya que NFC utiliza la banda de los 13.56 MHz, algo que es una buena medida de seguridad para que no se pueda interceptar los datos que se transmiten entre ambos dispositivos. La velocidad de transmisión será de 106kbit/s, 212, kbit/s o 424 kbit/s.

Elementos adicionales a una tarjeta bancaria

Además de los elementos visibles en las tarjetas bancarias, hay otros que son necesarios para poder operar con ellas. Uno de ellos es el PIN necesario para operar, que sirve para que nadie pueda usar la tarjeta a menos que conozca este dato.

En el caso de los pagos contacless si el importe a pagar es menos o igual a 20 euros, no es necesario introducir el PIN, si el importe es mayor, el sistema  solicitará que se introduzca dicha clave. Si el usuario de la tarjeta tiene activado el sistema de alertas de pagos con tarjeta, recibirá un SMS con el aviso de la cantidad abonada.

Otros elementos adicionales de las tarjetas bancarias son los límites operativos y de crédito. En el caso de las tarjetas de crédito, el límite de crédito es la cantidad que la entidad le deja disponer a crédito, para liquidar en las condiciones fijadas en contrato (a mes vencido, con pago aplazado, etc.). Para todas las tarjetas se pueden fijar una serie de límites de seguridad, como son el límite diario de retirada de efectivo en cajeros o el límite diario de pagos en comercios. Gracias a estos límites se limita el daño causado en caso de robo de la tarjeta y uso fraudulento de la misma.

También está la cuenta asociada a la tarjeta, que normalmente es de la misma entidad emisora del plástico, salvo en el caso de las tarjetas sin cambiar de banco. En cualquier caso, siempre debe existir una cuenta asociada, contra la que se cargarán las operaciones realizadas con la tarjeta. El titular de la cuenta puede ser diferente del de la tarjeta, en el caso de las tarjetas adicionales que se emiten para personas autorizadas

Tarjetas vituales, un caso particular

Un caso particular de las tarjetas bancarias es el de las tarjetas virtuales, que son medios de pago pensados para operar en los canales online y telefónico. La diferencia frente a una tarjeta bancaria tradicional es que no se estampa un plástico con los datos de la tarjeta, sino que se suministran al cliente a través de la banca electrónica o otro canal seguro.

Esta característica de las tarjetas virtuales las hace ideales para pagos online seguros, pero al mismo tiempo las hace inútiles cuando se trata de un pago en una página web para recoger un producto físico y se requiere presentar la tarjeta para acreditar la identidad del comprador. Por ejemplo, en algunos sitios de compra de entradas de cine, teatro y conciertos no es posible pagar con tarjeta virtual porque al recogerlas en taquilla se exige presentar la tarjeta.

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Imagen | Stevedb

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