Este verano, lleva tu tarjeta de viaje para ahorrar y pagar seguro

Pagar con tarjeta de crédito en vacaciones

Llevar las tarjetas de crédito para pagar en los viajes que se hacen en verano es una buena idea por varios motivos. Un ejemplo claro es el pago de una estancia en un hotel, dado que es una forma segura de pagar, al no requerir llevar dinero en metálico encima y quedar expuestos a posibles robos o extravíos. En caso de que sea fuera de España y en un lugar que no acepte euros, además evita tener que cambiar moneda, evitando el proceso y el coste que esto conlleva.

La tarjeta como medio de pago para las vacaciones es una buena idea que vamos a desarrollar en el post de hoy, para darte ideas de cómo usarla y para que lo hagas de forma segura en todo momento.

Pagar con tarjeta en vacaciones, cuestión de organización

Lo primero que hay que hacer para poder pagar con tarjeta durante las vacaciones es asegurarse de que en el destino se acepta como medio de pago. Normalmente, en la mayoría de destinos turísticos se acepta el pago con dinero de plástico de cualquier país, aunque aún siguen existiendo excepciones. De esta forma, se evitarán sobrecostes por cambio de divisa y por retiradas de efectivo en cajeros ajenos a la entidad emisora de la tarjeta, siendo en el extranjero donde mayor impacto pueden tener en nuestro presupuesto vacacional.

También es recomendable consultar a la entidad emisora de la tarjeta, para asegurar que los límites de gasto de la tarjeta encajan con el presupuesto que tenemos previsto para las vacaciones. Hay que revisar la cantidad máxima que se puede pagar cada día con la tarjeta, las divisas sobre las que puede operar y el volumen total de crédito que puede admitir una tarjeta que opere bajo esta modalidad de pago.

Un caso típico en el que puede no encajar el pago con tarjeta es el del pago de una estancia en un hotel, cuando supera el límite máximo diario o el límite por operación. La solución que se puede aplicar es la de acordar con el establecimiento el pago en varios plazos, por ejemplo, abonando una parte del importe total en diferentes días de la estancia.

A la hora de pagar con tarjeta en el extranjero, conviene dedicar unos minutos a revisar la cuenta para comprender lo que se está pagando. A veces, las barreras idiomáticas y culturales conllevan pagos que no se habían tenido en cuenta, como puede ser el de la propina en el Reino Unido. En este país y en muchos otros es norma, aunque no ley, dejar una propina al personal que te atiende en los bares y restaurantes.

En España acostumbramos a dejar parte de las monedas sueltas que llevamos encima en el momento del pago, mientras que en otros lugares es posible añadir la propina a la hora de pasar la tarjeta por el TPV. Si te preguntan si quieres dejar algo de “tip” con la tarjeta, debes saber que se refieren a la propina, la cual será cargada al importe de la factura de lo que hayas consumido.

La seguridad no debe dejarse fuera de la maleta

A la hora de pagar con tarjeta durante las vacaciones, los consejos de seguridad para pagar que se siguen durante el resto del año siguen estando plenamente vigentes. No perder de vista la tarjeta en ningún momento al pagar en establecimientos, no mostrar la numeración a desconocidos ni dejar que accedan a ella, memorizar el pin y no llevarlo anotado en ningún tipo de soporte, entre otros, son consejos que se deben tener presentes.

Cuando se vayan a realizar actividades lúdicas como ir a la playa, no debe bajarse la guardia. Si se deja en el alojamiento, conviene hacerlo de manera discreta y, si se dispone de caja fuerte o similar, siempre debe custodiarse en ellas para que nadie tenga acceso a la numeración. Con las tarjetas de coordenadas para la operatoria en banca electrónica, se debe actuar con la misma cautela o incluso más, dado que el impacto del uso fraudulento de las mismas puede ser mucho mayor.

Siempre viene bien llevar más de una tarjeta, ya que en caso de que surjan problemas con una de ellas, siempre se podrá usar la segunda como solución alternativa. Aunque parezca complicado, la Ley de Murphy está ahí para demostrarnos que las cosas pueden complicarse aún más cuando uno menos se lo espera. El plástico se puede romper, puede surgir la necesidad de que haya que anular una tarjeta para mitigar un riesgo de fraude, se puede perder y otras muchas razones poco agradables, pero que en la vida real suceden y no es agradable experimentar.

Otro “plan B” siempre es el Hal Cash, sistema que permite el envío de dinero a un móvil y mediante el cual se puede conseguir efectivo para afrontar un pago sin necesidad de tarjerta, bastando sólo con acceder a la banca electrónica.

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Imagen | Rahego

Conversación

  • Josep Camós

    Sobre todo, hay que tener en cuenta que estamos hablando de tarjetas de crédito, nunca de débito (que, además, suele haber problemas para que nos las acepten una vez que pasamos de la frontera).

    Cuidado también con la necesidad de disponer de efectivo en el extranjero. Según en qué entidad y con qué tarjeta, hay que vigilar con las comisiones que se cobran por sacar dinero en un cajero. Y eso, si te da el dinero…

    • Pablo Herrero

      Y ojo con los límites de retirada en efectivo y de pago, tanto diarios como mensuales, dado que algunos cajeros, al no tener conexión directa con la entidad, tienen límites particulares a la hora de retirar efectivo. Este límite no tiene por qué coincidir con el que se tenga contratado y puede ser inferior al que se necesite.

  • waltdisneypixar

    NECESITAMOS TARJETA VIRTUAL YA!!!!

    ing holanda tiene

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