Estudiar en la universidad: una inversión rentable

El saber no ocupa lugar, sin embargo, estudiar puede suponer un importante gasto para una economía familiar si hablamos de los estudios universitarios de alguno de sus miembros. En España, se ha pasado de una época en la que sólo unos pocos afortunados cursaban estudios universitarios, a otra en la que sucedía todo lo contrario, en la que una gran parte de los estudiantes de Bachillerato continuaban formándose y “hacían la carrera”.

La cuestión es que, por un lado, el mercado laboral es capaz de asimilar una cantidad máxima de perfiles con título universitario y, por tanto, es posible un escenario como el actual, en el que no hay trabajo para todos los licenciados. Por otra parte, resulta interesante plantear la decisión de los estudios económicos desde el punto de vista de una inversión. ¿es rentable estudiar en la universidad?

Definiendo el objetivo: ¿por qué elegir unos estudios universitarios?

Al igual que cuando se realiza una inversión, debe estar justificada y tener un objetivo definido y claro. En el caso de tomar una decisión de elegir estudiar en una universidad, lo primero que debería preguntarse el estudiante en cuestión es “por qué quiere cursar estudios universitarios”, antes de elegir una carrera o un centro de estudios. La respuesta no es sencilla, sobre todo si pensamos en que la tiene que dar una persona de 17 años, que normalmente no está preparada para saber a ciencia cierta lo que le gustaría ser en el futuro.

Las respuestas a esta pregunta pueden ser variadas, pero hay que tener en cuenta que las que hay que evitar porque ponen en peligro la inversión, son las del tipo:

  • Porque todos lo hacen
  • Porque sí…
  • Porque tengo muy buenas notas en el colegio y qué dirá mi familia si no voy a la universidad
  • Porque quiero ser alguien el día de mañana

Iniciar el camino a la universidad supone arrancar un proyecto vital que marca la vida de cualquier persona y por eso debe buscarse alguna respuesta más seria. Si es alguna de las anteriores, se corre el riesgo de tirar un montón de tiempo y dinero por la borda.

Siguiendo con la búsqueda definición del objetivo de cursar estudios universitarios, las respuestas que sí que encajan para lanzar la inversión son del tipo de las siguientes:

  • Para ejercer una profesión regulada que exige un título universitario (p.ej: abogacía exige estudiar Derecho)
  • Para optar a un puesto de trabajo que requiere un título universitario
  • Para poder desarrollar una profesión que es mi pasión

Buscando la rentabilidad de estudiar en la universidad

Una vez que se haya definido el objetivo de estudiar en la universidad, es cuando se puede valorar la rentabilidad de elegir una carrera universitaria en un centro de estudios concreto. Como en cualquier análisis de inversión, hay que determinar los ingresos y gastos de la operación, así que vamos a plantear el caso de un estudiante que cursa una carrera de tres cursos (años) y un máster un año después de su graduación y no trabaja durante los años de estudio. Estos serían los datos:

GASTOS:

  • Coste anual matrícula: 1.000 euros / curso
  • Coste anual gastos alojamiento, manutención y transporte: 6.000 euros /año
  • Coste de oportunidad (tiempo): 6.000 euros / año

Obsérvese que se ha añadido una partida de gasto para el coste de oportunidad, ya que hay que valorar el coste del tiempo invertido en los estudios. Los gastos de alojamiento, manutención y transporte se tienen en cuenta, independientemente de que se estudie en el hogar o haya que desplazarse a otra localidad a vivir, ya que el gasto tiene  lugar en cualquiera de los dos casos.

Los gastos se suponen constantes para los 3 cursos de la carrera y para el año de Master y se reparten entre los 12 meses del año para simplificar el ejercicio.

INGRESOS:

  • AÑO 1 – AÑO 4: 0 euros
  • AÑO 5: 6.000 euros / año (salario bruto 7.000 euros aprox.)
  • AÑO 6: 10.000 euros / año (salario bruto 9.000 euros aprox.)
  • AÑO 7: 15.000 euros / año (salario bruto 18.000 euros aprox.)
  • AÑO 8: 15.000 euros / año (salario bruto 18.000 euros aprox.)
  • AÑO 9: 20.000 euros / año (salario bruto 25.000 euros aprox.)
  • AÑO 10: 25:000 euros /año (salario bruto 35.000 euros aprox.)

Se suponen ingresos igual a cero durante los cuatro años de estudios. El quinto año y siguientes, se supone un salario bruto que va evolucionando al alza, en lo que se supone una mejora profesional con la experiencia adquirida con el paso del tiempo. No se contempla ningún parón profesional.

Con estos datos, se ha preparado la tabla siguiente, en la que se han calculado los flujos de caja y se han usado los valores de Valor Actual Neto (VAN) y la Tasa Interna de Retorno (TIR) para evaluar la inversión:

Tabla Análisis Rentabilidad Estudios Universitarios

Atendiendo al resultado obtenido con el Valor Actual Neto y considerando una tasa de descuento (valor del dinero) del 2 % ,se observa que, de cumplirse las premisas indicadas, la inversión se recupera 9 años después de iniciar los estudios.

Si hubiera dificultades para encontrar empleo o si los salarios fueran más bajos que los presupuestados, la inversión tardaría más tiempo en recuperarse. Si esto sucediera y los costes fueran mayores (universidad privada, traslado a vivir a otra ciudad, cursos repetidos, entre otros), la inversión tendrá un peor rendimiento. Para que nos hagamos una idea de lo que podría empeorar, un estudiante de ingeniería que tarde 9 años en terminar la carrera, recuperaría una inversión con un esquema de ingresos y gastos similar en 17 años.

Conclusiones: ¿compensa la inversión necesaria para estudiar en la universidad?

Como se puede observar, estudiar en la universidad supone un gran esfuerzo desde el punto de vista de un inversor, que sólo compensa en determinados casos. Más que elegir la carrera o el centro de estudios bien, lo importante es saber poner en valor cuanto antes el conocimiento adquirido y salir al mercado laboral, bien buscando un empleo por cuenta ajena o generándolo la propia persona.

Una opción para hacer que el esfuerzo sea más llevadero y poder mejorar los “flujos de caja de la operación” es la que se ha usado toda la vida, trabajar a la vez que se estudia. Tras haber pasado por la universidad, sólo puedo decir que esta opción resulta ideal. Da igual cuál sea el empleo elegido, seguro que no será un puesto de director general en una gran empresa, sino más bien alguno en el que se pague lo justo y haya que mancharse las manos. Cuanto más de esto último, mejor, ya que no sólo se consigue un dinero para poder sacar adelante “la inversión”, sino que además se aprende en primera persona una gran lección.

Luego está la duda eterna a la hora de elegir centro de estudios porque resulta que en ellos no sólo se “compra” la formación, sino el acceso a su red de relaciones con empresas y bolsa de trabajo. Sucede muchas veces que gastando más, se puede ingresar más dinero o se pueden obtener ingresos antes, cosa que también puede mejorar el resultado de la inversión.

Estaría bien que en España se cambiara el chip y que acostumbráramos a los estudiantes a que, una vez terminado el período escolar del Bachillerato, se sentaran con sus padres para explicarles la decisión que habían tomado y cuánto dinero necesitan. Igual que cuando un cliente va al banco a explicarle que tiene un proyecto de empresa o que quiere comprar una casa y necesita un préstamo. Con esta mentalidad, seguro que habría una mayor tasa de éxito a la hora de cursar estudios universitarios. Inversiones rentables.

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