La elasticidad de la Navidad: ¿cómo cambiamos nuestra cena ante un cambio de nuestra renta?

El día 24 de Diciembre se celebra en todos los hogares españoles la tradicional cena de Nochebuena. Es hora de volver a ver a nuestra familia y disfrutar de una agradable velada en su compañía. Son muchos los platos presentes en estas comidas: los langostinos, el marisco, las sopas o los embutidos y muchas las formas en las que las familias lo celebran, bien sea cenando en casa o, cada vez más, reservando sitio en algún restaurante.

Pese a que determinados productos y, en especial, nuestra familia, siempre van a estar presentes en todas las cenas de Nochebuena, las viandas pueden variar a lo largo de los años en función de muchos factores entre los que destaca nuestra renta. La economía cambia nuestros hábitos alimenticios y de consumo, también en Navidad.

La economía no va por barrios, sino por productos

La demanda de bienes y servicios por parte de los consumidores depende de nuestra renta. En este sentido, y dependiendo del tipo de producto, nuestra preferencia por ellos será mayor o menor. A esto lo llamamos en economía elasticidad de la demanda en función de nuestra renta.

Por ejemplo, ante rebajas de nuestra renta, no podemos dejar de consumir ciertos productos de primera necesidad, como las patatas, la leche, la carne o el papel higiénico. Se trata de productos con una demanda inelástica puesto que ante un aumento (o reducción) de nuestra renta, la demanda varía en mucha menor proporción.

Otros productos como un smartphone, ir al cine cine, unas zapatillas de fútbol o, en general, cualquier servicio de ocio tienen una demanda más bien elástica puesto que ante aumentos (o reducciones) de nuestra renta, la demanda de estos productos varían en mayor proporción.

La Navidad es un claro ejemplo de bienes y servicios con demanda inelástica. Los regalos a los más pequeños, las cenas o la decoración de nuestra casa son compromisos ineludibles de los que no podemos prescindir, en especial si queremos que los niños mantengan la ilusión intacta por la época navideña. Ahora bien, existen determinados servicios sustitutivos de la Navidad que cambian en función de nuestra renta.

¿Qué hacemos cuando cambia nuestra renta?

En todo caso, la demanda de ciertos productos en Navidad se vuelve elástica en función de nuestra renta. La tradicional cena de Nochebuena cada vez se desarrolla más fuera de casa, en los restaurantes de nuestra ciudad. Pese a la crisis, ha aumentado el número de personas que comen y cenan fuera los días de Nochebuena y Navidad, no solo contagiados por el espíritu navideño, sino porque su economía familiar se lo permite.

Por otro lado,  y gracias a la reducción en el precio de los billetes, los viajes a otros países en épocas navideñas también han aumentado. En este caso, la elasticidad de los viajes en avión no es tanto debida a nuestra renta sino más bien al precio de los productos. En palabras técnicas, son productos con una demanda elástica que depende no solo de la renta, sino también del precio.

Sin embargo, también se produce el efecto contrario. En los últimos años, los hosteleros han notado cómo ciertos productos que en años anteriores a la crisis se colocaban con cierta facilidad, son ahora más difíciles de vender. Los comerciantes lo han notado con una reducción de las ventas en torno al 1-1,5%.

Pese a todo, los productos estrella no varían su demanda. Las uvas para Nochevieja, el cordero para la cena de Nochebuena o el marisco han variado muy poco sus ventas en los últimos años. Se trata de productos con demanda inelástica cuyas ventas varían muy poco o nada en función de nuestra renta. Y, de hecho, podemos meter en este mismo saco a determinados juguetes que los niños piden a los Reyes Magos.

Conclusiones

En líneas generales, la Navidad depende poco de nuestra renta, exceptuando productos o servicios muy concretos que todos tenemos en mente. Hay Navidades Low Cost y Navidades un poco más caras pero todas acaban siendo navidades. ¡Feliz Navidad a todos!.

Imagen | moerschy

Conversación

  • Mario Cobretti

    Feliz Navidad!! Y sí, yo he de decir que te ajustas a lo que hay en el bolsillo, aunque en estas fechas procuras que todo esté perfecto.

  • minue

    Aquí yo creo que la clave para compensar la renta es planear. Y no hablo de comprar con antelación, que también, sino de calcular bien para que no sobre comida.