La paradoja del ascensor, cómo la probabilidad y la estadística pueden ayudarnos en nuestro negocio

La paradoja del ascensor es uno de esos dilemas matemáticos sencillos y muy lógicos cuando nos ofrecen la explicación, pero que al mismo tiempo resultan reveladores y pueden ayudarnos en nuestro negocio de muchas maneras diferentes.

Pero empecemos por el principio. George Gamow y Mervin Stern eran dos físicos teóricos de la George Washington Universtiy. Gamow es muy conocido por uno de los artículos fundacionales de la Teoría del Big Bang “The Origin of Chemical Elements” (junto a Ralph Alpher), pero también por haber planteado por primera vez la paradoja del ascensor.

La paradoja del ascensor

Gamow y Stern trabajaban en el mismo edificio de la Universidad. Gamow tenía su despacho en la segunda planta y Stern en la sexta. Lógicamente, como eran amigos, era habitual que uno fuera a visitar al otro a su despacho, para cuyo desplazamiento cogían el ascensor.

En sus frecuentes trayectos, Gamow apreció que, cuando llamaba al ascensor, la mayoría de las veces éste venía de una planta superior, mientras que Stern se dio cuenta de justo lo contrario, que al llamarlo en su planta, siempre venía de alguna inferior. Entre ambos llegaron a la conclusión de que los fabricaban en la plata cuarta y los lanzaban hacia arriba o hacia abajo según la demanda, pero tras comprobar que esta hipótesis/broma de matemáticos (aunque eran físicos) decidieron buscar una explicación que encajara con la realidad.

Y es que aunque uno pueda pensar que la probabilidad de que al llamar al ascensor éste venga de una planta superior o de una inferior es del 50% (o viene de arriba o viene de abajo) esto solo se cumple de forma aproximada en una planta intermedia, en el resto tiende a ocurrir lo que atestiguaron nuestros queridos físicos.

Supongamos por un momento que estamos en la planta novena de un edificio de 10 plantas y llamamos al ascensor. Suponiendo también que los ascensores se mueven de forma uniforme por todo el edificio (es decir, que no hay ningún motivo para que estén en una planta u otra), las probabilidades de que venga de arriba son de 1 entre 10 (10%), es decir, que estuviera en la planta 10, mientras que de que venga de abajo es de 8 entre 10 (80%), o lo que es lo mismo, que esté en alguna de las 8 plantas inferiores. El 10% restante de probabilidades es de que esté en nuestra misma planta. Números muy alejados del 50% que supone nuestra intuición.

¿Cómo puede la probabilidad y la estadística ayudarnos en nuestro negocio?

La paradoja del ascensor está muy bien pero, ¿cómo puede la probabilidad y la estadística ayudarnos en nuestro negocio?. Bien, sigamos dándole vueltas al asunto del ascensor.

Si lo pensamos bien, suponer que lo ascensores se mueven de forma uniforme por un edificio es mucho suponer. Lo normal es que haya una o varias plantas que se utilicen más por diferentes motivos. Por ejemplo, lo normal es que un poco menos de la mitad de las veces el ascensor esté en la planta baja, pues la gente lo utiliza para entrar y salir del edificio, siendo el “tráfico” entre plantas menor. Además, es también probable que el ascensor esté menos en las primeras plantas que en las últimas, pues mucha gente subirá andando a la primera o la segunda planta.

Yendo un poco más lejos, también hay que tener en cuenta el número de personas que hay en cada planta del edificio y con que frecuencia utiliza el ascensor, así como no ignorar el cambio de las probabilidades dependiendo del momento del día. Por ejemplo, en un edificio de viviendas, por las mañanas lo normal es encontrarse el ascensor en la planta baja o el garaje, porque la gente sale de casa para ir a trabajar, pero por la noche lo habitual es que esté en alguna de las plantas.

Poco a poco, todos estos cálculos y pensamientos se alejan del campo de la probabilidad y se acercan al de la estadística, pero ambos pueden ser muy útiles para cualquier negocio.

En un restaurante, por ejemplo, podemos pensar que las probabilidades de que alguien pida un plato son las mismas que de que pida otro diferente, por lo que deberíamos aprovisionarnos por igual de todos los ingredientes. Sin embargo, con el tiempo descubriremos que, estadísticamente, se piden más un tipo de platos que otros. Seguro que se piden muchas más patatas bravas y ensaladillas rusas que chipirones, sepia o calamares. La estadística puede ayudarnos a hacer un correcto manejo de nuestro almacén.

Sacar partido de los datos que nos ofrecen nuestros propios clientes y trabajadores es fundamental para el correcto funcionamiento de un negocio. Desde decidir cuál es el horario de apertura óptimo hasta ajustar los precios para maximizar los ingresos (subir un poco el precio de lo que más se vende puede resultar mucho mejor que subir mucho de lo que menos se vende), pasando por adaptar nuestras estrategias de marketing para captar aquellos clientes que no tenemos o fidelizar los que ya vienen, la estadística es una herramienta fundamental incluso para un negocio pequeño, que puede ayudarnos a crecer en la dirección correcta.

Imagen | Wikimedia Commons
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Conversación

  • Josep Camós

    En sí, estudiar un poco lo que sucede a nuestro alrededor es la base del éxito. Ya sea por aplicación estadística, ya por mero establecimiento de causas y efectos. Lo que resulta una mala idea es quedarse en la primera impresión, ya que esta depende de la casualidad y del prejuicio.

    • minue

      No en vano la observación es el primer punto del método científico.