Las hipotecas con interés más bajo pueden acabar siendo más caras

Vivimos una época de tipos de interés muy bajos, en niveles muy cercanos al 0%. Esta situación se está traduciendo en un euríbor en mínimos históricos, circunstancia que sin duda está beneficiando no solo a los que piensan en contratar un préstamo hipotecario, sino también a aquellos deudores que ya se hipotecaron en su momento.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y en algunas hipotecas, lo barato puede acabar saliendo caro. Existen casos en los que una hipoteca con un interés del euríbor+ 1% puede acabar siendo más cara que otra hipoteca a euríbor + 1,50%. La razón: la existencia de comisiones y servicios vinculados al préstamo que encarece su coste efectivo.

Hipotecas aparentemente baratas que acaban saliendo caras

Así, una hipoteca con un tipo de interés nominal de euríbor + 1% puede tener implícita una comisión de apertura del 0,25% y una comisión por cancelación anticipada del 1%, además de exigir la domiciliación de ingresos mensuales de al menos 2.000 euros, un seguro de vida y un seguro de hogar, por poner solo un ejemplo. Todos estos gastos pueden hacer que el tipo de interés nominal acabe siendo un gasto más, y que no sirva como indicador para comparar entre dos hipotecas ya que, en este caso, una hipoteca con un tipo de interés de euríbor + 1,5% puede acabar siendo más barata.

Tengamos en cuenta que en un escenario de bajos tipos de interés y de una gran competencia entre las entidades financieras en todo lo relacionado con los productos hipotecarios, la reducción en el interés nominal se suele compensar con un aumento en otros aspectos del préstamo, tales como las comisiones o los productos de obligada contratación, que son las vías por las cuales el banco obtiene sus beneficios.

En cualquier caso, la comparación correcta entre préstamos hipotecarios se debe realizar tomando como referencia la TAE en lugar del interés nominal, puesto que se trata del interés que incluye en su cálculo no solo el TIN sino también el resto de gastos y comisiones. Es el tipo efectivo del préstamo, es decir, la cantidad de dinero que tendremos que desembolsar sobre la base del capital prestado.

Por ejemplo, tal como podemos ver en nuestra infografía sobre comisiones y gastos hipotecarios, una hipoteca de 100.000 euros a 20 años con un tipo de interés nominal del 1,5%, 1.500 euros de gastos de constitución y 250 euros de gastos anuales, tendrá un TAE del 2,12% según la calculadora TAE del Banco de España. Dicho de otro modo, una hipoteca con estas condiciones será más cara que una hipoteca con un interés del 2% pero sin ningún tipo de condición de vinculación ni gasto adicional.

Muchas condiciones para las hipotecas más baratas

En la actualidad, es posible encontrar préstamos hipotecarios con intereses bajos. Sin embargo, en muchas ocasiones el bajo coste de las hipotecas está condicionado a la contratación de otros productos financieros o a comisiones más elevadas. No obstante, existen hipotecas sin comisiones como la Hipoteca NARANJA de ING DIRECT, que recientemente ha reducido su diferencial hasta el 1,29% y cuyas únicas condiciones adicionales son contratar un seguro de hogar, un seguro de vida y la vinculación de una nómina.

En todo caso, antes de tomar la decisión final y escoger la hipoteca que mejor se adapte a nuestras necesidades, conviene comparar sus precios sobre la base del TAE. Dado que en la publicidad de las entidades financieras aparece el TIN por tratarse del coste más bajo, es importante tomarse algo de tiempo para calcular qué opción es la mejor.

Imagen | lailajuliana

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