Matrimonio o pareja de hecho: ¿qué es más aconsejable a nivel jurídico?

Hoy en día, es algo normal que haya parejas que convivan o incluso tengan hijos sin estar casados. Los motivos pueden ser de lo más diversos pero, a la hora de tomar la decisión de contraer matrimonio o no, es aconsejable considerar también aspectos jurídicos con importantes implicaciones. Y es que, aunque la unión de hecho y el matrimonio están dentro del derecho de familia, se parecen bastante poco a nivel jurídico. La jurisprudencia del Tribunal Supremo es clara al respecto, e incluso proclama que la unión de hecho está formada por personas que expresamente no quieren contraer matrimonio, con todas sus consecuencias. No obstante, es importante destacar que, si bien el matrimonio está recogido en el artículo 44 del Código Civil, donde se dispone que es la unión estable y permanente de dos personas del mismo o diferente sexo, no existe una legislación a nivel estatal que regule las uniones de hecho, sino que cada Comunidad Autónoma tiene su propia norma con variaciones en las obligaciones y derechos que esta unión implica, como por ejemplo el tiempo de convivencia previa necesario para poder inscribirse en el registro de Uniones de Hecho. A continuación vamos a repasar las diferencias y similitudes que existen entre un matrimonio y una pareja de hecho para ver qué es más aconsejable a nivel jurídico en cada caso:

Similitudes entre el matrimonio y la unión de hecho

  • Custodia de los hijos en caso de divorcio o ruptura: A la hora de adoptar las diferentes medidas en relación a los hijos en caso de divorcio o ruptura de la relación, la legislación española es igual en derechos y obligaciones tanto para el matrimonio como para las parejas de hecho. Tan solo se diferencian en cuestiones de procedimiento pues, en el caso del matrimonio, estos asuntos se resuelven durante la separación o el divorcio, mientras que para las uniones de hecho se lleva a cabo interponiendo un procedimiento de medidas paternofiliales.
  • Pensión de viudedad: aunque existen pequeñas diferencias, tanto los cónyuges como los convivientes tienen derecho a cobrar una pensión de viudedad en caso de fallecimiento de su pareja. En el matrimonio, por ejemplo, es un derecho que se adquiere independientemente de la duración del mismo, mientras que en el caso de las parejas de hecho es necesario que hayan transcurrido dos años desde que se registrara y cinco de convivencia ininterrumpida. Además, existen ciertos límites respecto a los ingresos del viudo o la viuda, que fija cada Comunidad Autónoma.
  • Asistencia sanitaria: aquí los derechos son equiparables, y el conviviente podrá disfrutar de la asistencia sanitaria de su pareja una vez haya transcurrido un año desde la inscripción en el registro.
  • Alquileres: de manera similar al matrimonio, si en una pareja de hecho fallece uno de sus miembros, la Ley de Arrendamientos Urbanos prevé el derecho del otro miembro a subrogar el contrato, aunque es necesario acreditar dos años de convivencia.
  • Ayudas, becas y subvenciones: tanto los cónyuges como los miembros de parejas de hecho pueden acceder a ellas en su tramo autonómico.
  • Permisos laborales: en caso de enfermedad grave, fallecimiento, paternidad o maternidad, se tienen los mismos derechos que los matrimonios. La única excepción es el permiso de quince días por matrimonio, que únicamente se otorga en algunas Comunidades Autónomas y normalmente solo para funcionarios, salvo que esté recogido expresamente en el Convenio Colectivo del sector.

Diferencias entre el matrimonio y la unión de hecho

  • Donaciones: los convivientes no tienen derecho a exenciones fiscales autonómicas por donaciones a su pareja.
  • Pensión compensatoria: para recibirla en caso de ruptura, los miembros deben pactarlo previamente en una escritura pública. Si esta no se hubiera establecido, podría reclamarse en un juicio declarativo ordinario, aunque es un proceso más complejo y costoso que en un matrimonio, donde se resuelve en el proceso de divorcio.
  • Régimen económico: si bien los convivientes de una pareja de hecho pueden pactar un régimen económico (gananciales, separación de bienes… ) mediante escritura pública, por defecto no existe ninguno y prevalece la autonomía de la voluntad.
  • Sucesiones: en este punto radica una de las mayores diferencias, ya que en ausencia de testamento, la pareja del fallecido no tiene derecho a heredar, y en caso de otorgarse testamento, se debe hacer respetando los derechos sucesorios de los herederos (hijos y padres). No obstante, hay algunas comunidades autónomas como Aragón, Cataluña, Galicia, País Vasco, Navarra y Baleares que sí equiparan los derechos sucesorios.
  • Adopción: aunque estrictamente las parejas de hecho tienen los mismos derechos, en la práctica resulta más complicado.
  • Disolución: el matrimonio solo se puede disolver por la muerte del cónyuge, la petición de una de las partes en los tres meses siguientes a la boda o un más costoso proceso de divorcio. Las uniones de hecho, sin embargo, se pueden disolver de común acuerdo y simplemente notificándolo en el registro, por decisión unilateral o por separación de hecho de más de seis meses.

Estas son las principales diferencias entre las instituciones. Es muy importante tenerlas en cuenta si estamos dudando si contraer matrimonio o establecer una unión de hecho con nuestra pareja, porque existen situaciones en las que puede resultar mejor una o la otra. En Naranja | Deducciones en la Declaración de la Renta: qué se puede y qué no

Conversación

  • El Príncipe Ausciano

    Pequeña precisión: en el alquiler en el caso de parejas de hecho, si hay hijos comunes, no se precisa dicho tiempo de convivencia mínimo.

    • minue

      Gracias por la aportación, la incorporamos al texto.

  • Artemisa

    Es errónea la información sobre la declaración de la renta. Si uno de la pareja hace una declaración conjunta con los hijos, NO puede incluirse la desgravación como si fuera monoparental ya que convive con la otra persona. Con lo cual si lo hace así, sólo se desgrava el 50% de los niños, perdiendo el otro su derecho a deducirse el 50%. Siempre interesa individual con los niños al 50 %.

    • minue

      Es cierto, lo corregimos. Gracias.