¿Por qué se utiliza el dólar como referencia para comprar ciertos productos a nivel mundial?

moneda_reserva

La historia de la humanidad es la historia del intercambio comercial entre las diversas regiones, culturas y civilizaciones que componen el mundo tal y como lo conocemos y hemos conocido. El intercambio es casi tan antigüo como el hombre, y el negocio entre oferentes y demandantes ha sido la manera más utilizada de establecer los precios de oferta y demanda.

Sin embargo, en todos estos intercambios, la confianza en el medio de pago en el que se realizaban las transacciones era clave. Tradicionalmente, el oro se ha usado como el medio de pago de reserva por excelencia ya que todos confiaban en él, en parte porque se creía que no iba a perder su valor ni sus propiedades intrínsecas. Pero, ¿qué quiere decir que una moneda sea la de reserva?

Comerciando con el exterior. Objetivo: reducir la incertidumbre

La definición de moneda de reserva es sencilla: es la moneda o un conjunto de activos que los Gobiernos, las Instituciones y muchos comerciantes atesoran como depósitos de valor y utilizan en sus intercambios comerciales internacionales. En general, los Bancos Centrales disponen de ciertos recursos que indican la capacidad del país para financiar sus importaciones, como ciertas monedas fuertes o la posesión de oro y otros Derechos Especiales de Giro.

¿Qué quiere decir esto? Sabemos que una moneda fluctúa en función de su oferta y su demanda, a lo que comúnmente llamamos tipo de cambio. Cuanto mayor sea la volatilidad de las monedas, mayor será también la incertidumbre asociada a estos tipos de cambio, lo que puede acabar siendo muy perjudicial para las empresas que realizan intercambios internacionales.

Por ejemplo, imaginemos una empresa que aplaza el pago de las ventas a sus clientes a 90 días. El 1 de Enero realiza una venta de 3.000 euros a un cliente que reside en Nueva York. El tipo de cambio en ese momento es de 1,3 EUR/USD, por lo que en ese momento el valor internacional de la mercancía es de 3.900 dólares. Cuando se tiene que producir efectivamente el pago, es decir, 90 días más tarde, el tipo de cambio es de 1,1 EUR/USD y, por tanto, el valor de la mercancía será de 3.300 dólares, lo que supondrá una pérdida para la empresa de 600 dólares.

Cuanto mayor sea la volatilidad del tipo de cambio de la moneda, es decir, cuanto mayor sea la fluctuación entre dos monedas, tanto al alza como a la baja, mayor será la incertidumbre asociada a cualquier intercambio internacional, y las empresas exportadoras podrían, por tanto, perder mucho dinero. Por esto, en muchas ocasiones, muchas empresas comercian únicamente con empresas situadas en países cuyo tipo de cambio tenga una volatilidad menor, con el objetivo de reducir esta incertidumbre.

En general, los compradores y vendedores que comercian en los mercados internacionales buscan fórmulas para reducir esta incertidumbre, normalmente mediante el uso de una moneda estable que no modifique de forma brusca los precios de los productos. Muchos productos que se intercambian, de hecho, se pagan directamente en esa moneda y, por consiguiente, las instituciones y empresas guardan una buena cantidad de ellas en sus depósitos.

La moneda de reserva: estabilizando las relaciones internacionales

En general, las monedas de reserva suelen ser monedas fuertes y estables en el tiempo, en las cuales hay depositada una gran confianza por parte de sus usuarios. Son monedas que están presente en multitud de transacciones internacionales; de esta manera, se evita que haya un cambio brusco en sus cotizaciones por la compra/venta de grandes cantidades de la divisa en un momento determinado. Esta confianza hace que ciertos productos internacionales se comercialicen en esa divisa. Este es el caso, por ejemplo, del petróleo o el oro, materias primas que se comercializan a nivel mundial en dólares.

La existencia de una moneda de reserva proporciona a los usuarios la seguridad y continuidad de la moneda en la que se van a realizar las operaciones internacionales, dando una cierta estabilidad a los precios de los productos y servicios que se comercializan en esa moneda. Para el país que gestiona la moneda de reserva, en este caso Estados Unidos, también le trae muchas ventajas, ya que tiene una importancia relevante en la economía mundial.

Además, la impresión de moneda de reserva por parte de la Reserva Federal no genera la misma inflación que se produciría en caso de no serlo, ya que siempre va a existir un mercado exterior dispuesto a adquirir estos dólares con el objetivo de comprar productos y servicios con esta moneda. Como estas divisas se exportan, también se exporta la inflación: si Estados Unidos imprime más dólares, devalúa el valor de la moneda en manos de otros a nivel internacional.

Hay un valor añadido para Estados Unidos. Como hay ciertos productos que se pagan en dólares, los países tienen que cambiar sus divisas a dólares para adquirirlos, lo que acarrea ciertos costes de transacción en los que Estados Unidos no incurre, al ser el país emisor de la moneda. Es decir, el país emisor de esta moneda cuenta con una serie de beneficios añadidos que sin duda hace que los países con monedas fuertes, como el euro, busquen que su moneda sea utilizada para las transacciones internacionales también.

¿Cuáles son las principales monedas de reserva en la actualidad?

Hasta ahora, únicamente hemos hablado del dólar como moneda de reserva. Sin embargo, los Gobiernos y Bancos Centrales de los países acumulan divisas fuertes de otro tipo (y oro) con el objetivo de anticipar una eventual ruptura del dólar. Las tenencias de estas divisas (hasta 2008) son las siguientes:

moneda_reserva_tabla

En conclusión, hablar de moneda de reserva es hablar de confianza. De la confianza que otorga el hecho de que mucha gente realice sus intercambios en esta moneda. Sin duda, que el petróleo se pague en dólares es el hecho concluyente para que la moneda norteamericana se utilice como tal. Y tiene toda la pinta de que tenemos dólar para rato.

En Naranja | El valor de las monedas en el exterior: el tipo de cambio
Imagen | forwardcom

Conversación