¿Por qué dividir un trabajo entre varias personas es mucho más eficiente?

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Tengo que reconocerlo, soy todo un adicto al dulce. Si por ganas fuera, me zamparía una tarta de queso entera, sin esperar a partirla en partes ni nada. Sin embargo, sería un tanto incómodo tratar de comerla sin antes partirla, al margen de que el empacho que puedo sufrir al comerla entera puede ser de órdago y, de cualquier forma, nadie más podría disfrutar de ella. En definitiva, cortar la tarta en varias partes aumenta el bienestar de los comensales.

Pues bien, igual que sucede con los pasteles, también el trabajo es más eficiente si se divide. Parece lógico pensar que una sola persona no puede asumir ya no todas las tareas de una empresa de dimensión mediana, sino ya incluso las tareas de una casa. Es la idea de la división del trabajo: las tareas se realizan de manera más eficiente si se dividen entre varias personas.

Dividir el trabajo en el espacio y en el tiempo: en busca de más tiempo libre

tareas_de_la_casa Las tareas de la casa, mejor si las hacemos entre varias personas

Precisamente, el paradigma del trabajo dividido son las tareas del hogar. Una mujer que tuviese que hacer todas las tareas de la casa de forma consecutiva podría tardar, pongamos, un día entero en realizarlas; además, el cansancio acumulado haría que las últimas tareas se hicieran con un rendimiento y eficiencias mucho menores, pudiendo además cometer errores.

Sin embargo, si estas tareas se reparten entre el hombre y la mujer, el tiempo dedicado a ellas será la mitad y si, además, el hijo ayuda recogiendo y limpiando su habitación el tiempo puede reducirse aún más, pudiendo aprovechar el resto de tiempo para otras tareas diferentes o bien, para ocio.

Pero es que, además, si todos los días fregamos el suelo de nuestra casa, éste estará limpio siempre; si todos los días recogemos la habitación o dejamos los objetos que utilizamos en el mismo lugar en el que lo hemos cogido, ningún objeto se perderá y todo estará perfectamente colocado. Si no lo hacemos, nos encontraremos con una cantidad de trabajo acumulado que nos llevará tiempo hacerlo.

En esta última ocasión, lo que hemos hecho es distribuir las tareas a lo largo del tiempo con el objetivo de no acumularlas. En realidad, la división del trabajo, tanto en el espacio como el tiempo, lo que ha hecho es que el trabajo sea mucho más eficiente y se haga en un menor tiempo.

Cuanto más dividido, más óptimo

medico Los medicos, por ejemplo, tienen muchas especialiades. Es decir, dividen su trabajo entre varios profesionales.

En general, cualquier tarea, hasta incluso la más simple, puede dividirse entre otras más simples para que se pueda realizar entre varias personas. Incluso una tarea tan cotidiana como barrer o fregar el suelo se puede hacer entre varias personas dividiendo la superficie que hay que limpiar.

Sin embargo, la subdivisión depende de muchos factores. Muchas de las tareas dependen también de nuestras condiciones, habilidad y conocimiento para realizarlas. De nada sirve que dividamos una operación a corazón abierto entre varias personas si una de ellas no sabe ni coger un bisturí, o si ambos médicos, por muy buenos que sean, no pueden manipular la misma zona del cuerpo porque solo pueden emplear un instrumento de operación.

En general, la división del trabajo consiste en la especialización y cooperación de todas las fuerzas laborales posibles en diferentes tareas y roles con el objetivo de mejorar la eficiencia, minimizando el tiempo de dedicación a cada tarea y optimizando el resultado final del mismo. Históricamente, la división del trabajo ha tenido una importancia crucial en la economía, ya que es el origen de, entre otras cosas, la revolución industrial.

Ventajas de la división del trabajo

Cuando se divide el trabajo, los beneficios que obtiene tanto la empresa como los trabajadores son múltiples, destacando los siguientes:

  • Ahorro de capital, al no ser necesario que todos los trabajadores dispongan de todas las herramientas para efectuar un determinado trabajo. Por ejemplo, un obrero que se dedique a la soldadura no necesitará las herramientas de un proceso posterior.
  • Simplicidad en las tareas. Al dividir el trabajo, las tareas se simplifican de forma notable, lo que reduce la probabilidad de cometer errores.
  • Ahorro de tiempo, al dividirse las tareas a realizar y no tener que cambiar constantemente de herramienta.
  • La división del trabajo redunda en una mayor especialización y optimización de las tareas, al dedicarse cada operario en exclusiva a una tarea en concreto. Cada operario se especializa en una tarea en concreto, y no es necesario un conocimiento tan grande como para ejercer las tareas de una determinada compañía.

Conclusiones

En general, todas las compañías dividen su trabajo, especializando a sus trabajadores en una determinada tarea. Es más, el propio concepto de profesión implica una división del trabajo en la práctica. Pensemos en un estudio de arquitectura. Tendremos una persona que se dedica a hacer los planos (el arquitecto), otra persona que se dedica al estudio de la geometría (delineante), otra que se dedica a la gestión del propio estudio (administrativo), otro que llevará su contabilidad (contable), etc.

Por ello, la división del trabajo se considera una de los conceptos con mayor importancia de las sociedades desarrolladas. Y desde luego, tiene una importancia capital en las empresas.

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Conversación

  • Silvia

    En mi empresa esta composición no vale, hay tal desorganizacion que llega a desmoronarse todo el proceso si lo cogen más empleados.