¿Por qué se establecen aranceles a la importación de determinados productos?

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A lo largo de la historia de la economía, rara vez ha habido algún caso en el que un país ha conseguido producir todos los productos y servicios que su sociedad demanda, bien sea porque no tienen capacidad para ello o bien porque existe otro país que consigue fabricarlo con más calidad y a un menor precio. Son las llamadas ventajas comparativas, en virtud de las cuales un país lleva a cabo su producción teniendo en cuenta su mejor especialización.

En la actualidad, debido a las ventajas comparativas, la mayor parte de los países tienen relaciones de intercambio de bienes con el resto de países. En algunos casos, como en las zonas de libre comercio, esta relación es libre; sin embargo, en otras relaciones se aplica una cuota a la exportación o importación. Son los llamados aranceles.

Los aranceles: tasando la importación de productos

Cuando un buque llega a un puerto cargado de productos extranjeros, existe un oficial de aduandas que inspecciona la carga del mismo y aplica un impuesto de acuerdo a la carga estipulada para cada tipo de producto. Este simple método es la forma de establecer un arancel.

Normalmente es un impuesto que se establece en las aduanas del país receptor de la mercancía a la importación de productos desde otros países, aunque también pueden existir aranceles a la exportación de productos, o bien aranceles de tránsito que gravan los productos que entran en un país con destino a otro.

El arancel puede ser ad valorem, es decir, aplicado como un porcentaje sobre el precio del producto, o bien específicos, aplicados sobre una variable específica, como las unidades de peso o el volumen, o bien mixtos, una mezcla de ambos.

Pero, ¿qué finalidad persiguen los aranceles? ¿Por qué se establece un precio adicional al producto que se importa? Las respuestas que podemos dar a estas preguntas pueden ser muchas pero se resumen en dos finalidades perseguidas: recaudatoria y ordenatoria.

¿Qué objetivos persigue el establecimiento de un arancel?

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En general, el efecto fundamental que se busca mediante el establecimiento de un arancel a la importación es la penalización del consumo de un determinado producto que proviene del exterior. Es decir, que los ciudadanos adquiramos una menor cantidad del bien importado. Todo ello con un triple objetivo:

  • Aumentar la recaudación fiscal en los productos con demandas inelásticas, es decir, aquellos productos esenciales o de los que difícilmente se puede prescindir como, por ejemplo, los alimentos o bienes de primera necesidad.
  • Dar una cierta estabilidad a la balanza comercial, reduciendo la compra de productos del exterior.
  • Aumentar el precio de los productos que grava el arancel en el mercado nacional. El establecimiento de un impuesto aumenta el precio del producto en la cuantía del gravamen, haciendo que el consumo del mismo se vea penalizado en favor de otros productos de producción nacional, en los que no se ha establecido ningún tipo de tasa.
  • Como consecuencia de lo anterior, se produce un aumento de la producción nacional, al disminuir el arancel la competencia proveniente del exterior.

Sin embargo, no todo es de color de rosas. Los más perjudicados con el establecimiento del arancel y, en general, de cualquier otra tasa o impuesto sobre el consumo, somos los consumidores, ya que el producto ve incrementado su precio en la cuantía del gravamen. Además, desde el punto de vista de la oferta, se ven favorecidos con el arancel productores más ineficientes.

¿Cuál es el arancel óptimo?

A la hora de implementar un arancel sobre un producto, a las autoridades se les suele plantear siempre el mismo problema: establecer la cuantía óptima para, por un lado, perjudicar lo menos posible a los consumidores y, por otro, intentar que las empresas produzcan con las menos ineficiencias posibles.

Es decir, se busca implementar el arancel óptimo, o bien el arancel que maximiza el bienestar o la utilidad de un país. El argumento que suele darse a este arancel se basa en la idea de que cuando un país grande establece un arancel sobre las importaciones de un determinado producto AA, este arancel tiene un efecto directo sobre la demanda mundial del mismo y una disminución del precio mundial del bien AA (a menor demanda, menor precio)

El país que importa tendrá un volumen menor de comercio pero a precios más favorables. El óptimo será el punto donde las ganancias de la mejoría de los términos de importación se igualen a las pérdidas consecuencia del menor volumen de cantidad importada. Este argumento solo es válido para países grandes, cuya demanda sea capaz de influir en el precio mundial de un producto.

Este argumento favorece el establecimiento de aranceles, al provocar un empobrecimiento de los países vecinos, provocando el peligro en las represalias de los demás países que podrían tomar medidas similares.

Conclusiones

En definitiva, un arancel no deja de ser un impuesto a la importación de bienes. Y como todo buen impuesto que se precie tiene dos finalidades: una recaudadora y otra ordenatoria, al influir sobre las decisiones de los consumidores con respecto al consumo del producto y, por tanto, favorecer la producción nacional.

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Conversación

  • Josep Camós

    El hecho de pagar por algo que te viene del extranjero tiene otra consecuencia negativa para el consumidor, y es la falta de alternativas reales a los productos que consume, de manera que si existe una disminución en la calidad del producto… a la práctica el consumidor se tiene que aguantar. :-/