¿Puedes trabajar como autónomo y como asalariado al mismo tiempo?

Mucha gente se pregunta si puede trabajar como autónomo y asalariado al mismo tiempo, para poder compatibilizar un empleo por cuenta ajena con el desarrollo de una actividad empresarial por cuenta propia.

Esta situación, conocida como pluriactividad, es una de las salidas posibles para mejorar los ingresos o para transformar nuestra  carrera profesional y adquirir experiencia. A continuación, te contamos todo lo que tienes que saber si quieres trabajar como autónomo y asalariado a la vez.

Pluriactividad: ¿podemos  trabajar por cuenta ajena y como autónomo a la vez?

Sí, es posible trabajar como autónomo y asalariado al mismo tiempo. La legislación laboral española contempla la posibilidad de trabajar en régimen de pluriactividad, que se produce cuando un trabajador compatibiliza las modalidades de trabajo por cuenta propia (como asalariado) y por cuenta ajena (como autónomo).

Así, podemos tener una nómina por un trabajo en una empresa y, al mismo tiempo, estar de alta como autónomo para llevar un proyecto personal, lo que implica que deberemos tributar por cada actividad, haciendo cuentas con Hacienda y la Seguridad Social.

Cómo se tributa en pluriactividad, siendo autónomo y asalariado a la vez

Las cuentas con la Agencia Tributaria del autónomo y empleado por cuenta ajena

La pluriactividad genera una doble obligación de tributar: la primera, por los ingresos percibidos como trabajador autónomo y, la segunda, por los ingresos por la actividad de asalariado.

Como trabajador autónomo, existe la obligación de declarar en cada ejercicio los siguientes impuestos:

  • Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)
  • Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)

Como trabajador asalariado, tenemos la obligación de hacer la Declaración de la Renta en cada ejercicio, en base a los ingresos (el salario) obtenidos durante el período. Este impuesto no se presenta por separado, y se debe hacer en base a la suma de los ingresos totales que hayamos obtenido; es decir, por la suma de nuestro salario como trabajador por cuenta ajena y de nuestra actividad como autónomo.

De esta manera, se conformará la base imponible del IRPF y se aplicará el tipo correspondiente por el global de los ingresos, de ahí que sea importante anticiparse y tenerlo en cuenta para calcular bien las retenciones que en ambos casos deben practicarse en nuestra nómina.

Además, es necesario hacer cuentas trimestralmente con hacienda por el IVA, presentando las declaraciones correspondientes del IVA soportado y repercutido. Es importante tener en cuenta que el IVA deducible sólo afecta si somos trabajadores por cuenta propia, dado que no podrás descontar nada que tenga que ver con tu otra faceta de asalariado o temas personales. El IVA declarado nos podrán exigir justificarlo en detalle en una inspección de Hacienda.

En algunos casos, sí se podrá deducir una parte del IVA soportado. Por ejemplo, si la vivienda usada como oficina o el coche de uso compartido, para fines particulares y profesionales en la labor como autónomo.

Las cuentas con la Seguridad Social del autónomo y empleado por cuenta ajena

Si nos encontramos en situación de pluriactividad, debemos pagar dos cuotas a la Seguridad Social, una por cada actividad profesional:

  • Como trabajador autónomo tenemos la obligación de pagar las cuotas de la Seguridad Social por nuestra actividad, dentro del rango de cotización mínima y máxima mensual.
  • Como trabajador asalariado se realizan dos cotizaciones a la Seguridad Social:
    • Cuota a la Seguridad Social a cargo del trabajador: nuestra empresa nos deducirá del salario bruto en la nómina las cuotas estipuladas en función de nuestro sueldo y las pagará ella en nuestro nombre a la Seguridad Social.
    • Cuota Seguridad Social a cargo de la empresa: además de la cotización a la Seguridad Social que nos corresponde pagar como trabajadores, la empresa está obligada a pagar otra cantidad por tenernos contratados.

Esta doble cotización a la SS, como autónomo y como asalariado, se justifica por la realización de dos actividades diferentes. Se debe pagar aunque el beneficiario sea el mismo (incapacidad, pensión de jubilación, formación, etc), excepto en el caso de la incapacidad temporal, que no la tenemos que abonar como trabajadores autónomos si ya estamos pagando esta cobertura en el régimen de la seguridad social en el que estamos de alta como empleado.

No obstante, hay un tope máximo a pagar a la Seguridad Social durante el ejercicio. En caso de superarlo, podemos pedir a la Seguridad Social que nos devuelva parte del exceso.

Por tanto, si te planteas iniciar un proyecto que requiere que trabajes como autónomo y asalariado a la vez, debes saber que la legislación laboral española lo permite. Lo único que tienes que valorar es si los ingresos extra que vas a conseguir compensan el pago de la cuota de la Seguridad Social y el incremento del pago en concepto de IRPF.

En Naranja | ¿Buscas nuevos empleados? Estas son las ayudas a la contratación vigentes en 2016 | Atentos autónomos: estos son todos los cambios fiscales que te afectarán en 2016

Imagen | PourquoiPas

Conversación