¿Qué es el interés compuesto?

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De las muchas cosas que hay que conocer y mirar cuando vamos a contratar un depósito de ahorro o cualquier otro producto financiero al que le queramos sacar partido, hay uno que nos inetresa especialmente si vamos a plantear nuestro ahorro a largo plazo: El interés compuesto.

Con él conseguiremos algo muy simple: que nuestro dinero se multiplique poco a poco, pero de manera exponencial, y no precisamente por arte de magia, sino por las condiciones de pago de ese cuenta o depósito de ahorro.

¿Qué es el interés compuesto?

El interés compuesto es el que tenemos cuando los intereses que vamos recogiendo por nuestro esfuerzo de ahorro también generan intereses. Es decir, que al dinero que teníamos en un principio le sumamos el que ese mismo dinero va generando por estar depositado en un banco

¿Cuándo ocurre esto? Cuando los intereses se nos van pagando no al final de un plazo largo, sino año a año o mes a mes. Esa cantidad que se nos paga se reinvierte: pasa a formar parte del ahorro principal, de aquel que sirve para que el banco calcule de nuevo cuánto dinero generan los intereses pactados.

Lo vemos en una tabla comparando un interés simple con un interés compuesto sobre una cantidad inicial de 1.000 euros. Imaginemos que tenemos un depósito al 10% (cifra elevada que usamos para mayor claridad del ejemplo) y cuya cantidad final podríamos recoger a los dos años. ¿Con qué interés saldríamos más beneficiados?

Interés Compuesto

Como vemos, quienes se benefician del interés compuesto tienen, al final del segundo año, 10 euros más, simplemente por el hecho de que los intereses tras el primer año se han sumado a la cantidad total sobre la que se calculan.

¿Por qué nos interesa?

* Porque a medida que nuestro ahorro va estando más años depositado en una cuenta con interés compuesto, genera mayores diferencias.

* Porque no necesitamos hacer nuevas aportaciones para que la cantidad siga aumentando y las diferencias con un depósito con interés simple se hagan mayores.

* Porque, por ejemplo, en una cuenta que nos pague los intereses de manera mensual, cada vez generamos mayores beneficios.

* Porque supone la diferencia más gráfica entre ahorrar dinero poco a poco y sin que crezca o “plantar dinero” y recoger frutos jugosos al cabo de un tiempo.

El interés compuesto es la fórmula ideal siempre que queramos tener una cuenta de ahorro a largo plazo y también si lo que necesitamos es un producto financiero con el que, aportando pequeñas cantidades al mes, podamos tener una cantidad muy interesante pasados, por ejemplo, diez años.

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  • Diego Lorenzana

    La verdad es que es una buena opción esta del interés compuesto. El tema es que no sé hasta que punto las entidades bancarias ofrecen estos productos… Si los ofrecen la verdad es que es una buena estrategia de inversión.