¿Qué es la prima de riesgo y por qué nos afecta?

Banco Central Europeo

Durante los últimos meses la prima de riesgo ocupa los medios de comunicación de forma insistente. Que si la prima de riesgo sube, que si la prima de riesgo baja… Pero, ¿qué es exactamente la prima de riesgo? ¿Tenemos que estar preocupados cuando supera un determinado número? ¿Quién decide y cómo decide cuál es nuestra prima de riesgo?

Se denomina prima de riesgo el mayor coste que debe asumir cualquier estado cada vez que necesita financiarse en los mercados de capitales o de financiación. Cuando un estado tiene unos gastos o inversiones que no puede cubrir con los impuestos que recauda acude al mercado de capitales en busca de financiación. Y como pasa en cualquier mercado, en este hay un intercambio, que en este caso es de dinero, a cambio de un precio al que llamamos interés.

Los bonos como forma de financiación

Generalmente este intercambio se formaliza mediante la emisión de bonos. El gobierno ofrece al mercado los bonos emitidos a cambio de dinero por un determinado plazo. Al acabar este plazo, se compromete a devolver el dinero que le han prestado a cambio de un interés. Este interés es la ganancia que obtiene el que ha prestado el dinero.

Cuanto mayor sea la prima de riesgo de un país, más intereses debe pagar por el dinero que le prestan, y por lo tanto más gastos debe asumir el estado. Esos gastos se incluyen en el total de gastos financieros de los Presupuestos Generales del Estado.

Así, que la prima de riesgo aumente no hace que notemos los efectos enseguida ni de forma directa, pero sí que repercute de forma indirecta si por ese gasto adicional se acaban eliminando en el futuro determinadas partidas de gastos o si aumentan los impuestos para poder soportarlos.

¿Quién decide la prima de riesgo?

¿Quién decide qué prima de riesgo debe tener cada país? ¿Tiene que ver quizás nuestra capacidad de negociación en el mercado? ¿Existe un acuerdo global para pedirnos más o menos intereses?

En realidad, que la prima sea mayor o menor tiene que ver más con los Credit Default Swaps, CDS, que son un tipo de contrato o seguro que cubre el impago de un crédito por parte de una empresa o un país.

Cuando en el mercado de capitales un país realiza un préstamo de dinero a otro, lo verdaderamente importante es garantizar la devolución del dinero prestado, por encima incluso de los intereses que pueda percibir por ese préstamo.

Si un país presta dinero con un interés del 20 % pero al final no consigue que le devuelvan el 100 % del dinero que prestó, acabará perdiendo dinero en esa operación. Seguramente será más interesante cobrar todo lo prestado aun cuando obtenga menos rentabilidad por la operación que recibir un alto interés si esto implica un riesgo importante de perder el dinero prestado.

Lo que quiere ese país es no asumir riesgos por la devolución del dinero prestado, y para eso contrata un seguro de crédito con una aseguradora, un CDS. La compañía de seguros calcula el nivel de riesgo de impago que tiene un determinado país. Cuanto más riesgo de impago exista, más dinero pedirá como contraprestación.

La prima de riesgo y el seguro contra impagos

Y aquí es donde se relaciona la prima de riesgo y el riesgo del crédito. El que presta el dinero ha decidido asegurarse contra el impago, pero esto le va a costar dinero. Entonces le exigirá más intereses al gobierno al que presta dinero para compensar ese exceso que va a tener que soportar por el coste del seguro.

Supongamos que nosotros vamos a prestar 1.000.000 euros a otra persona, pero queremos asegurar ese crédito y la aseguradora nos pide un 1 % – es decir, 10.000 euros – para quedar cubiertos en caso de impago. Los ingresos o intereses que necesitamos percibir deberán ser suficientes para cubrir ese coste. Por lo tanto, tendrán que ser superiores al 1 %.

Entonces, puede pasar que una compañía de seguros pida un 1% por asegurar un crédito y un 6% por asegurar el crédito de otra persona, dependiendo del riesgo de impago que presente. Entre uno y otro crédito habría una diferencia de un 5%, que es un coste que yo como prestador del dinero debería exigir para no perder dinero. Para evitar estas pérdidas, pongamos que en primer caso presto mi dinero a un 2 % y en el segundo, a un 7 %, lo que resulta en un diferencial de un 5 %.

Trasladamos el asunto a países y damos por riesgo básico el que se aplica a Alemania, que según las agencias de calificación de riesgo es la potencia económica más solvente de nuestro entorno. El diferencial entre el interés que se le pone a Alemania y el que se le pone a otro país de su entorno es una prima debida al riesgo: la prima de riesgo. En el ejemplo, esta prima es del 5 %, es decir, de 500 puntos.

Así, la prima de riesgo es la parte de más que los ciudadanos de un país pagan por obtener financiación respecto a lo que pagan los ciudadanos del país más solvente de su entorno. Esta prima no se nota en un primer momento, pero repercute en toda la cadena económica del estado.

Foto | wmagni

Francisco Quiles

Francisco Quiles es licenciado en Economía por la Universidad de Alicante. Desde 2011 es responsable de la oficina de ING DIRECT en Alicante. Anteriormente ha trabajado en distintas entidades financieras como BBVA o Lloyds Bank . Le encanta jugar con su hijo a fútbol, la playa y la música alternativa. Le puedes seguir en Twitter: @fquileszaragoza.

Conversación

  • Diego Lorenzana

    Todo muy clarito, muy buen artículo. Hay una cosa que siempre me he preguntado de la prima de riesgo y es la siguiente:

    entiendo que se mide como la diferencia que existe entre el bono a 10 años de España y el bono alemán, que sería el que contaría con mayor seguridad, y por tanto el que paga menores intereses de la eurozona, pero todo ello medido en el mercado secundario, no en el de emisión. Si esto es así, los intereses no son realmente los que pagaría el estado por esa deuda, si no los que le pagarían al revenderse digamos. ¿Qué diferencia hay exactamente entre los intereses pagados en el mercado de emisión y el secundario?

  • pacoquiles

    Gracias por tu comentario. Los intereses son los mismos en cualquier caso,lo que podría cambiar es el precio del bono.

    En el mercado primario, de emisión, el estado emite el bono para obtener financiacion a 10 años y se compromete a devolverlo junto con los intereses que se pacten en ese momento.Quien posea ese bono ó activo tendrá derecho a obtener al vencimiento el nominal del bono más los intereses durante el periodo estipulado.

    Puede que el poseedor del bono, quien ha prestado el dinero, necesite el dinero y no pueda esperar a que se cumplan los 10 años. Para ello puede ofrecer su activo ó bono en el mercado secundario. Quien lo compre obtendrá el interés pactado inicialmente, este no varía.

    Lo que puede ocurrir es que si en el momento que acude al mercado existen otras emisiones de bonos con mayor interés, la oferta no será “interesante” y no encontrará a nadie que le compre el bono. Para poder conseguirlo tendrá que ofrecer su activo con descuento(rebajado) a un precio menor, para que la rentabilidad total del nuevo inversor sea la misma. Veamoslo con un ejemplo sencillo:

    Compro bono a 10 años por 100 euros al 5% de interés anual. Cada año, como poseedor de ese activo tengo derecho a percibir un 5%, y al vencimiento me devolverán los 100 euros que presté.

    Supongamos que necesito liquidez en el año 9º y ofrezco mi bono al mercado, recordemos que da un 5%, y que me costó 100 euros.

    ¿Que ocurre si los bonos que se emiten en ese momento dan un 7%? Nadie querrá comprar mi bono porque este da un 5% y en el mercado se están subastando al 7%. Entonces, si quiero venderlo, tendré que descontar del precio del bono (que da derecho a 100 euros a vencimiento) la cantidad suficiente para que el nuevo inversor obtenga la misma rentabilidad en ambos casos.

    Tendré que venderle mi activo/bono con un descuento del 2%, esto es, no por 100 euros si no por 98 euros. El nuevo inversor percibirá al vencimiento los 100 euros a los que da derecho el bono y que estan pactados inicialmente más el 5% anual,esto no cambia. Pero como el nuevo inversor sólo pagó 98 euros por él ,tiene un rendimiento acumulado de 2 euros por el precio del bono (100 – 98 ), unido al 5% por rentabilidad del bono. 2% + 5%= 7%, siendo 7% como vimos la rentabilidad exigida por el mercado.

    • tonytux

      Algo me falla en las cuentas.
      el 5% anual de 100€ a 10 años, son 50€; el 7% son 70€. La diferencia son 20€, sin embargo solo se le deja una diferencia de 2 en el ejemplo que has puesto, luego no tendrá interés el bono que esté revendiendo.

      No estoy muy ducho en finanzas, por lo que puedo estar equivocándome.

      • pacoquiles

        …quizá el malentendido venga por lo siguiente. Asumo en el ejemplo que la liquidación de intereses es anual (5 euros cada año) y no a vencimiento . En el año 9º solo quedaría por devengar una última liquidación.

  • pacoquiles

    Gracias por tu comentario tonytux.

    En el ejemplo, el cálculo debemos hacerlo a partir del año noveno, cuando sólo queda uno para el vencimiento del bono. Por lo tanto serían 5 euros y 7 euros. Bien es cierto que el cálculo en el mercado real requiere mayores ajustes pero mi intención era simplificar al máximo el ejemplo para destacar únicamente que el tipo de interes de emisión (5%) no varía a lo largo de la vida del bono. Y lo que sí cambia es el precio del bono (100 eur vs 98 eur. aprox.) para adaptarse a las condiciones de mercado (7%).

    Espero haberlo aclarado. Si continúo en el error por favor, vuelve a participar.

    Un saludo y gracias por tu tiempo.

    • tonytux

      Gracias a ambos, no hace mucho que me intereso por estas cosillas y tengo todavía muchísimas lagunas en este océano tan amplio de la economía.

  • enforex

    No sabia nada de esto, gracias.