¿Qué hacer si no puedes permitirte recibir una herencia?

Las herencias son un tema espinoso. Después de un acontecimiento doloroso hay que ponerse rápido a solucionar el asunto del reparto de bienes, ya que los plazos apremian. Y encima de todo, Hacienda llama a nuestra puerta: tanto que muchas veces las herencias resultan ser una carga.

Lo primero que hay que hacer ante esta situación es conocer en detalle el patrimonio que se hereda, junto con las deudas. Si las deudas superan al patrimonio lo más lógico es renunciar a la misma. Para ello hay que hacer una escritura pública ante notario. Cuidado con esto: hay que renunciar a todo, no se pueden heredar ciertas cosas (joyas, por ejemplo) y dejar de lado otras (vivienda e hipoteca). Quedarse con algo podría ser interpretado como una aceptación tácita y los deudores podrían reclamar.

Si no está claro si las deudas son o no inferiores al patrimonio, lo recomendable es heredar a beneficio del inventario. Esta figura legal permite evitar que el heredero responda con su patrimonio ante las deudas del fallecido. Lo que se hace en este caso es liquidar las deudas con el patrimonio de la herencia y luego se procede (si queda algo) al reparto de lo restante entre los herederos. Esto conlleva algunos gastos (documento ante notario de la aceptación a beneficio del inventario, inventariado judicial de los bienes, administrador de los bienes…) y además los plazos que exige la ley en esta modalidad son bastante apretados, así que es mejor hacerlo únicamente si las dudas son serias.

Cuando está claro que el patrimonio es superior a las deudas, o directamente no hay deudas, todavía puede darse el caso de que no interese heredar. ¿Cómo puede ser esto? Muy fácil: los impuestos.

Impuesto de sucesiones

Cuando se hereda un patrimonio hay que liquidar el impuesto de sucesiones, que puede ser una cantidad bastante elevada. El impuesto a liquidar depende de varios factores:

  • Parentesco: no es lo mismo ser hijo que sobrino segundo
  • Edad del heredero: los hijos tienen reducciones sin son menores de 21 años.
  • Comunidad Autónoma: en algunas comunidades hay bonificaciones muy grandes, como en Madrid (sólo para primera línea de parentesco). En las Comunidades forales la normativa es completamente distinta.
  • Patrimonio pre-existente del heredero: dependiendo de cuánto patrimonio tenga el heredero (sin contar la herencia) el tipo a aplicar puede ser más o menos alto.

El cálculo del impuesto es bastante complicado. Por poner un ejemplo, si el patrimonio a heredar es 300.000 euros el impuesto a pagar sería:

  • Un hijo mayor de 21 años con un patrimonio preexistente menor de 402.000 euros tendrá que pagar 53.600 euros de impuesto de sucesiones (según ley estatal).
  • En el caso anterior pero residiendo en Madrid sólo tendría que pagar 536 euros.
  • Si en lugar de un hijo fuera un sobrino tendría que pagar 88.500 euros (incluso en Madrid).

¿Y si la herencia es una vivienda?

road-374611_1280

Como se puede ver en los ejemplos anteriores el cálculo del impuesto es bastante complicado y la cantidad a pagar puede ser considerable. Y aquí nos topamos con un obstáculo: el impuesto a liquidar es siempre inferior al patrimonio heredado, con lo que pagarlo no debería ser un problema. Pero en la práctica depende mucho de si el patrimonio es líquido o no. Si los 300.000 euros de herencia son en acciones o depósitos, basta con usar dicho dinero para liquidar el impuesto. Si en cambio es una vivienda, la cosa es más complicada. Primero, porque vender una vivienda no es tan fácil. Segundo, porque cuando se intenta vender rápido para pagar un impuesto lo normal es vender a menor precio y por tanto se obtiene menos beneficio (o incluso se pierde dinero).

Por tanto, si la herencia es básicamente una vivienda hay que calcular muy bien el impuesto que tocará liquidar antes de aceptarla, y ver si se dispone de capital suficiente para pagar el impuesto en los seis meses desde el fallecimiento (es el plazo marcado por la ley para liquidarlo). Si va a ser complicado liquidar el impuesto sin vender la propiedad, lo mejor es rechazar la herencia. Es por eso que estamos viendo un aumento en el rechazo de herencias con la crisis, los bienes heredados suelen ser inmuebles y los herederos no tienen suficiente dinero para liquidar el impuesto.

En conclusión, para evitar que una herencia sea una carga hay que estudiar primero muy bien el nivel de deudas que trae la misma, y en un segundo paso hay que calcular el impuesto a liquidar y cómo se pagaría. Si hubiera que usar el patrimonio preexistente para hacer frente al impuesto se debe valorar muy seriamente si merece la pena (por ejemplo estimando cuál es el precio real del inmueble a heredar según precios de mercado y no por razones sentimentales).

Conversación