¿Sabes qué impuestos hay que pagar cuando compras y vendes acciones? Te los explicamos

Una opción para obtener rentabilidad de nuestros ahorros es la compraventa de acciones. Al ser una operación que lleva aparejados beneficios o pérdidas, hay que hacer cuentas y tributar, siguiendo las pautas marcadas por la Agencia Tributaria para incluir estas operaciones en la Declaración de la Renta de cada ejercicio. A continuación, te explicamos qué impuestos afectan a la compraventa de acciones, teniendo en cuenta los cambios fiscales más recientes en fondos de inversión y acciones.

¿Qué es una acción

Una acción es un título que representa una participación en una empresa y que sirve para repartir la propiedad de la misma entre los diferentes poseedores. Por ejemplo, una empresa se puede dividir en 100 acciones y repartirlas entre 4 socios a partes iguales, lo que llevaría a que cada uno fuera dueño de 25 acciones, es decir, de un 25 % de la empresa.

Las acciones se utilizan en muchas ocasiones como una vía para que los socios de la empresa puedan obtener financiación, a través de la venta de acciones en los mercados de renta variable (Bolsa) o vendiendo acciones a inversores privados (business angels, fondos de inversión, etc.). Por eso, cuando cogemos parte de nuestros ahorros para comprar acciones a través de un Broker, en realidad, lo que estamos haciendo es comprar una fracción de una empresa, asumiendo una serie de derechos y obligaciones.

La clave para obtener rentabilidad en las operaciones de compraventa de acciones está en las variaciones que el precio de las mismas experimenta a lo largo del tiempo, siendo las expectativas que tenga cada inversor las que le llevan a tomar la decisión de comprar o vender. Hay que tener en cuenta que el precio de una acción puede llegar ser de cero euros, situación que puede darse si la empresa pasa por dificultades y el mercado no confía en su futuro.

Otro de los puntos a tener en cuenta en la compraventa de acciones es el derecho que se adquiere a cobrar un dividendo, que es el pago que una empresa hace a sus accionistas para remunerarles por el capital invertido. En palabras llanas, el reparto de dividendo viene siendo una especie de “reparto de beneficios de la empresa entre los accionistas”, que puede ser cobrado en metálico o en forma de nuevas acciones (esto último se conoce como “script dividend”).

Este pago de dividendo lo decide la empresa y no tiene por qué ejecutarse todos los años, ya que se puede decidir reinvertir el beneficio en la empresa (comprando nueva maquinaria, abriendo nuevos mercados, etc.) pero hay que tenerlo en cuenta porque, si se percibe, se trata de una ganancia que hay que incluir en la Declaración de la Renta.

Cómo se tributa por la compraventa de acciones

Las operaciones de compraventa de acciones por parte de particulares deben considerarse a la hora de realizar la Declaración de la Renta. Los beneficios obtenidos por estas operaciones, en forma de ganancia por vender las acciones a un mayor precio del que se ha comprado y por dividendos recibidos, se consideran ganancias patrimoniales por las que hay que tributar.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las acciones sólo tributan cuando se venden, no cuando se tienen en cartera. Da igual cuanto se hayan revalorizado en el mercado porque sólo se pagan impuestos por ellas cuando se cierra la operación de venta (y se puede calcular la plusvalía generada) o cuando se cobra un dividendo.

 

Tributación por la compraventa de acciones

Cuando se vende una acción y se obtiene una plusvalía, la Agencia Tributaria establece que ésta debe integrarse con el resto de pérdidas y ganancias patrimoniales de las rentas del ahorro. Es decir, la cantidad resultante que se ha obtenido como beneficio, tras descontar los gastos de la compra y de la venta, se incorpora en la Declaración de la Renta para tributar por ella.

Los tipos impositivos que la Agencia Tributaria establece para el pago de impuestos por las plusvalías generadas por la compraventa de acciones, son los de las rentas del capital, reflejados en la siguiente tabla:

Rentas del capital (ganancias) 2014 2015 2016
De 0 a 6.000 € 21 % 20 % 19 %
De 6.000 a 24.000 € 25 % 22 % 21 %
De 24.000 a 50.000 € 27 % 22 % 21 %
Mayor que 50.000 € 27 % 24 % 23 %

Por último, hay que tener en cuenta que en caso de que la operación de compraventa de acciones tenga un resultado de pérdidas, es decir, si se pierde dinero al venderlas, no se pagarán impuestos por la misma.

 

Tributación por el cobro de dividendo de acciones

El pago de impuestos por las ganancias obtenidas en forma de dividendos de acciones, dependerá de la forma en que se cobren estos dividendos. Si se percibe en forma de dinero en metálico, el dividendo se integra dentro de las ganancias de las rentas del ahorro del ejercicio; mientras que si se percibe el dividendo en forma de nuevas acciones, no se tributará por ellas hasta que no se produzca su venta.

En el primer caso, cuando el dividendo se percibe en metálico, para el ejercicio 2014 los primeros 1.500 euros obtenidos por dividendo están exentos del pago de impuestos, tributando sólo la parte que exceda de esta cantidad, según los tipos que se indican en la tabla siguiente. Para las acciones que se compren en 2015, se elimina la exención de los primeros 1.500 euros y tributa todo el dividendo, pero a tipos más reducidos que en períodos anteriores, como se puede ver en la siguiente tabla:

Rentas del capital (ganancias) 2014 2015 2016
De 0 a 1.500 € 0 % 20 % 19 %
De 1.500 a 6.000 € 21 % 20 % 19 %
De 6.000 a 24.000 € 25 % 22 % 21 %
De 24.000 a 50.000 € 27 % 22 % 21 %
Mayor que 50.000 € 27 % 24 % 23 %

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Imagen | jarmoluk

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