¿Para qué sirve el Banco de España si es el BCE quien toma las decisiones?

El 1 de enero de 1999, el euro se convirtió en la moneda de curso legal de una serie de países que componían la eurozona. Los españoles cambiamos nuestras pesetas por la nueva moneda y a comenzar a hacer cálculos mentales para saber el precio de los productos que comprábamos.

Acompañando este cambio, se produjo un hecho que tuvo mayor trascendencia si cabe. España cedía parte de su soberanía monetaria a una institución que hoy en día todos conocemos: el Banco Central Europeo. Sin embargo, el Banco de España no solo no desapareció sino que, a día de hoy, mantiene una serie de funciones fundamentales para el correcto funcionamiento de la economía española.

Es la extensión del BCE en España

El Banco de España es miembro del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), al igual que el resto de bancos centrales de los países de la eurozona y del propio BCE. Como miembro de este sistema, tiene influencia sobre las decisiones de política monetaria, ya que participa en su diseño y ejecución.

Su objetivo dentro del SEBC es, por tanto, ejecutar las decisiones del BCE dentro de nuestro país, promoviendo el buen funcionamiento de los pagos en la Eurozona, emitiendo los billetes de curso legal y realizando las operaciones de cambios de divisa.

¿Y qué hace en su papel como banco central nacional?

Las funciones del Banco de España no se limitan a la ejecución de las políticas emanadas del BCE. Antes al contrario, tiene autonomía propia para realizar tareas igualmente importantes para el correcto funcionamiento del sistema financiero.

La más conocida de ellas es, sin duda, la supervisión de las entidades de crédito y los mercados financieros cuyo control se le ha atribuido. En este contexto, el Banco de España trata de asegurar que el sistema de pagos sea el correcto, proporcionando liquidez urgente a las entidades financieras si fuese necesario.

Además de esta importante labor, el Banco de España publica estadísticas sobre el estado actual de las cuentas financieras españolas a través de su Central de Balances, cuyas conclusiones suelen ser bastante utilizadas por los organismos e instituciones públicas para tomar decisiones en uno u otro sentido. Esta información sirve, además, para asesorar al Gobierno y realizar los informes y estudios que resulten procedentes.

Por último, participa en la gestión de los títulos de deuda pública, ayudando con sus medios técnicos a facilitar todos los procesos que tienen lugar a la hora de emitir y poner en circulación las letras, bonos y obligaciones del Tesoro.

En definitiva, el Banco de España, aunque con la entrada en circulación del euro como moneda de curso legal cedió parte de sus atribuciones, realiza funciones que todavía siguen siendo muy importantes para el correcto funcionamiento de la economía española.

Imagen | Stanjourdan

En Naranja |

Conversación