¿Son tan seguros los valores refugio?

Los refugios son lugares que se utilizan para protegerse o resguardarse ante un posible evento negativo, poniendo nuestra integridad física a salvo por un período de tiempo determinado. En economía, y más concretamente en finanzas, también existen los refugios, que no son más que activos que en contextos económicos de incertidumbre aseguran el valor de nuestro capital, conservando nuestros beneficios o, incluso, aumentándolos.

Algunos ejemplos clásicos de activos refugios son las empresas eléctricas o las empresas alimenticias. Se trata de compañías que mantienen sus beneficios con independencia del ciclo económico, puesto que la gente no puede dejar de consumir los productos que estas empresas comercializan por muy mal que esté la economía. Pero, en realidad, ¿son tan seguros los valores refugio?

¿Qué tiene que tener un activo para considerarse refugio?

En muchas ocasiones, los analistas yerran en la propia definición de activo refugio, al considerarse como tal un activo cuyo valor ha aumentado mientras el valor del resto de activos ha bajado. Por ejemplo, si durante una bajada generalizada de la Bolsa de un país las acciones de la mayor parte de las empresas financieras han aumentado de valor, se considera que el sector bancario es un valor refugio.

Sin embargo, es probable que tal subida se haya debido a la publicación de los resultados de las compañías o a una intervención puntual por parte del Banco Central Europeo. En estos casos, se podría decir que son activos refugio dada su definición pero, en realidad, se trata de subidas coyunturales que nada o poco tienen que ver con una situación económica a largo plazo.

En esas circunstancias, los inversores no pueden predecir con antelación cuál será el comportamiento de las acciones de los bancos y, en cualquier caso, la subida de las acciones de los bancos está apoyada en una noticia puntual que no tiene nada que ver con la estructura o la estrategia de las empresas a largo plazo.

¿Puede perder valor un activo refugio?

Atendiendo a la definición del punto anterior, es evidente que un activo puede perder valor a lo largo del tiempo y más si la situación económica es desfavorable. Pero, ¿qué ocurre si solo consideramos como refugio aquellos activos cuyo valor se mantiene en el tiempo? ¿puedo invertir en ellos sin que pierdan la totalidad o parte de su valor?

Pensemos en el oro, el activo refugio por excelencia en épocas de crisis. Este metal precioso ha mantenido su valor prácticamente desde que se comenzó a utilizar sobre el año 4000 A.C., cuando ya se hacían adornos de oro. En la actualidad, como cualquier otro activo que cotice en un mercado organizado, está sometido a las fuerzas de la oferta y la demanda, y su cotización varía a lo largo del tiempo.

En los últimos años, la cotización del oro ha fluctuado mucho como consecuencia de la elevada incertidumbre asociada a la quiebra del sistema monetario internacional. Su propia condición de activo refugio ha hecho que muchos inversores coloquen sus capitales en este metal precioso, vendiendo estas posiciones conforme la situación económica iba mejorando, hasta tal punto que el oro ha llegado a perder el 33% de su valor desde máximos de 2011.

Dicho de otro modo, un inversor en cuya cartera hubiese únicamente inversiones en oro comprado en julio de 2011, podrá venderlo en la actualidad asumiendo una pérdida del 33%. Por esta razón, otros activos han desplazado al oro como valores refugio, por ejemplo, los bonos de países de contrastada solvencia, siendo sus máximos exponentes Alemania o Estados Unidos.

Los valores refugio no son permanentes

El oro es el claro ejemplo de cómo un valor que se consideraba refugio pierde esta condición en cuanto la situación cambia. Los inversores se lanzan en masa a activos refugio en circunstancias desfavorables, aumentando su cotización en el mercado. Sin embargo, en cuanto la situación mejora, los venden y los cambian por otros productos de mayor rentabilidad, provocando grandes pérdidas en su valor

Esta es una de las razones por la que no se puede decir que los activos refugio sean 100% seguros, especialmente si consideramos como activos refugio a cosas que no lo son. En cualquier caso, hay que decir que estos activos constituyen una buena forma de saber que nuestros capitales están a buen recaudo por un tiempo.

Imagen | JoeSang

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