De cuando intercambiábamos cromos y aumentábamos, sin saberlo, la liquidez del mercado

Son numerosos los juegos y situaciones que ocurren en nuestro día a día que sirven como base para explicar una ciencia tan compleja como es la ciencia económica. En este mismo medio, el Comunio nos ha servido como excusa para explicar la inflación y la reventa de entradas de espectáculos deportivos para hablar de la ley de la oferta y la demanda y la eficiencia de los mercados.

Pues bien, aprovechando la cercanía de uno de los eventos deportivos más esperados por espectadores, patrocinadores y selecciones a partes iguales, el Campeonato del Mundo de fútbol, y utilizando como ejemplo uno de los juegos infantiles por antonomasia, la colección de álbumes de cromos, explicamos por qué la economía no es un fenómeno exclusivo de adultos. Los niños también saben explicar cómo funciona la economía.

Los cromos del Mundial: oferta y demanda a pequeña escala

Desde hace bastante tiempo, el mercado de cromos ya no es coto exclusivo de los más pequeños, puesto que sirve de base para la explicación de muchos modelos económicos. Muchas son las investigaciones al respecto, las cuales proporcionan una pequeña gran lección sobre probabilidad, sobre el valor de los tests estadísticos, las leyes de la oferta y la demanda y la importancia de la liquidez en la economía, aunque sea a menor escala.

Un fenómeno que ya habíamos explicado de forma somera cuando analizábamos el encarecimiento del cromo de Gareth Bale, jugador del Real Madrid y que, curiosamente, también fue uno de los fichajes más caros de la historia del fútbol. Su escasez provocó una demanda mucho mayor que su oferta que en última instancia incrementó su precio hasta cinco veces por encima de su valor real.

Ahora, con el inicio de la competición de fútbol más importante del mundo, el Mundial, los economistas vuelven a tener trabajo. Desde que en 1970 Panini comenzase a comercializar unas pegatinas con las caras de cada uno de los jugadores, la demanda de stickers no ha dejado de crecer. Este año, la colección consta de 640 cromos que muchos esperan tener relleno antes de que acabe la cita mundialista.

Unos cromos que simulan el comportamiento de los mercados financieros

Cuando comenzamos a rellenar el álbum de cromos, existe una probabilidad del 100% (640/640) de que no lo tengamos dentro de nuestra colección. El segundo de los cromos que obtengamos, sin embargo, tendrá una probabilidad del 99,84% (639/640) de que no esté repetido.

A medida que vayamos rellenando nuestro álbum, cada uno de los cromos tendrá una probabilidad cada vez menor de salir. El último de ellos, de hecho, tendrá una probabilidad mínima, de tan solo 0,15%; su obtención es misión casi imposible y, por este motivo, son muchas las colecciones de cromos que quedan finalmente sin ser rellenadas por completo.

De acuerdo con Sylvain Sardy y Yvan Velenik, dos matemáticos de la Universidad de Ginebra, el número de paquetes de cromos necesarios para rellenar un álbum por completo, sin contar aquellos cromos que intercambiamos con otros coleccionistas, sería de 899. Esto quiere decir que no hay desequilibrios en la oferta, o lo que es lo mismo, que la oferta permanece estable.

De hecho, Panini ha asegurado que cada cromo se imprime en el mismo volumen y se distribuye de manera aleatoria, a pesar de que cada coleccionista tendrá posiblemente el mismo cromo de forma recurrente. De hecho, estos matemáticos quisieron simular el papel de un regulador verificando la distribución de cromos para un álbum de 660 stickers.

En una muestra de 6.000 cromos, esperaban ver cada cromo unas 9 veces de media (6.000 / 660). Probaron que las fluctuaciones actuales alrededor de este número eran consistentes con la distribución esperada de cromos, y así fue. Unas conclusiones que, más adelante, se pudieron extrapolar a los mercados de capitales.

El mercado secundario de cromos: proporcionando liquidez a la venta de stickers

Cuando la probabilidad de obtener los últimos stickers es tan pequeña en el mercado primario o de emisión, es decir, en los kioskos que ponen a la venta un paquete con varios cromos, es misión casi imposible completar nuestra colección únicamente comprando cromos en los kioskos. Dadas estas circunstancias, hay que recurrir a otros métodos alternativos para obtener esos últimos cromos y terminar, por fin, nuestra colección. En estos caso, e incluso antes de estar a punto de acabar nuestro álbum, en algún momento todos hemos optado por el mercado secundario o de negociación.

Sí, estoy hablando de la negociación en el patio del colegio intercambiando cromos que tenemos duplicados por otros que necesitamos y que no hemos podido conseguir en el mercado primario. Tal y como ocurre en cualquier otro mercado financiero, el mercado secundario proporciona la liquidez necesaria
para incrementar su eficiencia
. Los niños negocian más cromos a diario de los que se ponen a la venta, y cuanto más negociemos, más posibilidades habrá de encontrar el cromo que necesitamos.

Imagina que nos quedan 50 cromos para finalizar nuestra colección. Necesitaríamos 1.435 paquetes de cromos para obtenerlos todos mientras que, al tiempo, tendremos un número ilimitado de usuarios dispuestos a intercambiar sus cromos y las posibilidades potenciales de encontrar esos 50 cromos crecen de manera exponencial.

Y, tal y como ocurre en el resto de los mercados, el comportamiento de los agentes dista mucho de ser racional. A pesar de tener muchas ofertas por nuestros cromos, muchos estarán dispuestos a desprenderse de muchos de sus stickers por obtener el cromo de Messi o Cristiano Ronaldo.

En definitiva, los cromos son otro genial ejemplo de cómo funciona la economía; en este caso, sirve como ejemplo paradigmático de cómo funcionan los mercados primario y secundario y el por qué de su importancia para hacer más eficiente la economía.

En Naranja | ¿Qué son la Bolsa y el Mercado de Valores y cómo funcionan? [Vídeo], La economía en las aulas: oferta y demanda a pequeña escala
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Conversación

  • minue

    Yo tengo mis dudas sobre si Panini saca la misma cantidad de todos los cromos… aunque también puede pasar que la demanda se vea alterada por el hecho de que puede que haya gente que no colecciona todos los cromos, sino solo alguno, y por lo tanto ahí esté la alteración.