El Día Mundial de la Población, un alto en el camino para reflexionar

Día Mundial de la Población

Han pasado 26 años desde que el 11 de julio de 1987 la población mundial alcanzase la cifra simbólica de los cinco mil millones de habitantes. Con motivo de esa efeméride, desde 1989 se celebra en esa fecha el Día Mundial de la Población, una jornada establecida a instancias del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y que sirve para reflexionar sobre cuál es nuestro papel en el Mundo y cuáles, las consecuencias de nuestras acciones.

El crecimiento de la población en el Planeta es una problemática relacionada con focos de atención dispares –educación, salud, nutrición, bienestar, globalización– pero que convergen en un punto común: la gestión eficiente de los recursos disponibles. En el fondo, se trata de una cuestión relacionada con la responsabilidad social que tenemos cada uno de nosotros.

Y, precisamente, dentro de esa responsabilidad social está una parte de la solución al problema que tenemos ya encima y cuya comprensión se plasma con la ayuda de apenas unas cifras.

Año Número de habitantes
1810 1.000.000.000
1927 2.000.000.000
1960 3.000.000.000
1974 4.000.000.000
1987 5.000.000.000
1999 6.000.000.000
2011 7.000.000.000
2025 8.000.000.000
2040 9.000.000.000
2060 10.000.000.000

Desde que en 1810 se alcanzaran los primeros mil millones de habitantes, la cifra de población ha experimentado un crecimiento cuyo ritmo ha aumentado de forma acentuada en las últimas cuatro décadas. La previsión según estimaciones estadísticas fija los ocho mil millones de habitantes alrededor de 2025, y se calcula que hacia 2040 ya poblaremos la Tierra nueve mil millones de habitantes. Teniendo en cuenta esto, y retrocediendo de nuevo hasta principios del siglo XIX, podemos ver que en 250 años el número de habitantes del mundo se habrá decuplicado, habrá aumentado en un 1000 %. Y este crecimiento continuará. De hecho, las actuales previsiones de la ONU fijan ya la población mundial del año 2100 en 10.900.000.000 habitantes.

Evolución de la población mundialEn un escenario como este, el uso de los recursos continuará creciendo. Esto nos lleva a una situación de riesgo que afecta a nuestros ecosistemas, con mayores problemas ambientales para todos. Por eso, conviene reflexionar sobre qué podemos hacer cada uno de nosotros, en nuestra parcela, para contribuir a que nuestro paso por la Tierra no nos lleve a un escenario de escasez que genere mayores conflictos en un futuro que ya hace años que es presente.

¿De qué escasez hablamos? Desde Naciones Unidas se nos explica que para cubrir las necesidades de la población en el mundo, en estos próximos 40 años se deberá producir la misma cantidad de alimentos que se generó durante los pasados 8.000 años. El dato por sí solo es muy elocuente.

Recursos naturales

Gestionar nuestro entorno para gestionar mejor los recursos globales

Una manera de poner freno al problema está en gestionar adecuadamente los recursos que tenemos hoy por hoy a nuestra disposición. Cuando hablamos de consumo inteligente lo hacemos, siempre, con la perspectiva de conseguir aquello que precisamos sin malgastar lo que poseemos. Este principio es importante cuando se trata de llegar a final de mes con dinero en la cuenta corriente, pero resulta literalmente vital cuando hablamos de aprender a administrar lo que tenemos para evitar malgastar unos recursos que son escasos hoy y que serán aún más escasos en el futuro.

Si la Economía parte de la necesidad de administrarnos satisfaciendo las necesidades que tenemos con la ayuda de los recursos de que disponemos, debemos entender el Día Mundial de la Población como un alto en el camino que nos lleve a mejorar la gestión de nuestro entorno más inmediato para, sumando entre todos, lograr una mejor gestión de los recursos globales.

Lógicamente hay otras muchas vías de acción, como las que tienen que ver con la educación, la erradicación de la pobreza y el control de la natalidad. De hecho, este año Naciones Unidas ha puesto el acento en los embarazos de chicas adolescentes. Esto nos da una idea de lo poliédrico que es el problema. Razón de más para que, en la medida de nuestras posibilidades, resolvamos lo que esté en nuestra mano: ahorrar en agua, ahorrar en electricidad, ahorrar con el coche… ese tipo de cosas.

Más información | Organización de las Naciones Unidas

Conversación