La nueva economía personal y la historia del perrito que llegó gracias a las redes sociales

Conseguir un perro gracias a las redes sociales

Qué es la economía personal sino el arte de conseguir una administración eficaz y razonable de nuestros bienes? En un escenario como el que vivimos, cambiante de arriba a abajo, son muchas las áreas que reciben el epíteto nuevo, y la Economía no escapa al influjo de la renovación. Hoy, más que nunca, está todo por hacer.

Hay empresas que ya han sabido captar el cambio, ligado hasta el ADN con la revolución de las redes sociales en internet. Hoy, más que nunca, un cliente satisfecho es un poderoso aliado que dará cuenta de su satisfacción ante un altavoz de proporción mundial. Y un cliente insatisfecho hará lo propio para comentar su insatisfacción. Si eso funciona así en el campo de la economía de las empresas, ¿por qué no adaptar la idea a la economía de las personas? ¿Por qué no usar las redes sociales con ese fin?

Pero, para darle una vuelta de tuerca al asunto, no nos quedamos simplemente en el uso de las redes sociales para promovernos en nuestro trabajo. LinkedIn está muy bien, pero ya está demasiado visto, es demasiado obvio. ¡Si todo el mundo está en LinkedIn! Bueno, o casi todo el mundo.

Vayamos a por un ejemplo algo menos común. Los niños. Ah, pero hemos dicho que hablaríamos de la economía personal, de lo… laboral. ¿Cuál es el trabajo de los niños? Aprender, jugar, crecer, formarse, prepararse para el mundo… En alguna ocasión hemos dicho que muchos ciudadanos adolecen de una escasa formación financiera. Y que se puede formar a un niño en el ahorro para que tenga una buena base para su futuro. En el fondo, todo está conectado. La educación es la herramienta.

Y el siguiente paso para una persona que se está educando, hoy por hoy, es casi evidente: usar las redes sociales para aprender a manejarse en la vida como seres económicos que somos.

Lecciones de Economía, cultura del esfuerzo y viralidad

Lecciones de Economía, cultura del esfuerzo y viralidad

Ha llegado el momento de conocer a Ryan Cordell. Ryan Cordell es un profesor auxiliar de la Universidad de Virginia que vive fascinado mirando hacia el siglo XIX para comprender mejor el siglo XXI. Y en su trabajo hay una cuestión central, que es el estudio de la viralidad. ¿Por qué y cómo un fenómeno se convierte en viral? Quizá la mejor respuesta se la puedan ofrecer… sus propias hijas.

Two girls and a puppy es la página de Facebook que recoge la historia de una petición. La familia Cordell tenía un perrito, pero se les murió. Y las hijas de Ryan Cordell pidieron a sus padres poder tener otro. El matrimonio Cordell estuvo de acuerdo con la petición, pero pusieron un reto a las niñas: trabajar para conseguirlo. Quien algo quiere, algo le cuesta. Economía y cultura del esfuerzo, todo en uno.

El trato fue el siguiente: Ryan Cordell les conseguiría el perrito… cuando las niñas consiguiesen en Facebook un millón de apoyos para su petición. La idea era ganar tiempo hasta que llegase la primavera para felicitar a las chicas por el trabajo e ir igualmente a por el perrito. Al fin y al cabo, se lo habrían ganado. Y de eso se trataba: de educar a las niñas en la idea de que las cosas no caen del cielo.

Ese era el plan, pero Ryan Cordell, todo un estudioso de la viralidad, no tuvo en cuenta el poder de las redes sociales. De momento, las hijas del matrimonio Cordell abrieron su página y pidieron al mundo (literalmente) que les echase una mano para lograr su objetivo:

Los niños y la nueva economía

Esto pasó el 15 de enero por la mañana. En sólo siete horas alcanzaron su meta: un millón de clicks. Hoy, 10 días más tarde, su foto ha recibido 1.699.324 “me gusta”, y sólo la notificación de cambio en la foto de perfil presenta 1.027.450 apoyos. Por supuesto, el perrito está en casa y son todos muy felices, pero sin duda la mejor lección se la ha llevado el padre de las criaturas: el mundo está cambiando, y los niños saben adaptarse muy fácilmente a los cambios porque no les pesa el bagaje.

De hecho, la lección de economía de lo personal aprendida por las hijas de Ryan Cordell es una lección para todos. La cultura del esfuerzo es básica para abrirse camino en la vida, y las redes nos brindan una ayuda que hasta la fecha no habíamos conocido. En un escenario global, la viralidad puede ser tanto un aliado como un enemigo, de manera que nos conviene explorar la senda de lo positivo para evitar mensajes negativos que se vuelvan hacia nosotros como un bumerán.

Finalmente, Ryan Cordell nos enseña mucho más gracias a la historia del perrito que consiguieron sus hijas que, quizá, en varias horas de clase en el aula: nos enseña una actitud. Estar dispuesto a aprender cada día es el mejor pasaporte para ir por la vida.

Más información | Two girls and a puppy
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  • minue

    De estas historias siempre me fascinan varias cosas: 1. El optimismo con el que los niños ven el mundo 2. Lo poco que les importa el temido “qué dirán” y 3. Lo inherentes que son para ellos las nuevas tecnologías, no es que las entiendan, es que es como si las llevaran en el ADN.

  • griner

    Muy interesante, la visión de los niños deberíamos tenerla más en cuenta y nos ayudaría a tener más sentido común