La pérdida de calor en nuestros hogares aumenta el coste energético ¿sabemos evitarlo?

reflectante_calor A falta de 20 días para el inicio del invierno, el frío ya se deja sentir en toda España. El buen tiempo ha pasado sin que casi no nos hayamos dado cuenta y hemos pasado directamente a tener que sufrir en nuestras propias carnes el efecto de la estación más fría del año: rascar por las mañanas el cristal de nuestros vehículos, la escarcha en nuestra nariz y, también, algún que otro resbalón causado por el hielo de las aceras. Los meses de invierno son, además, los meses en que más calefacción se consume de todo el año, pudiendo llegar a ser, en muchos hogares, el 50% del total de la energía empleada. Sin embargo, hay diferentes soluciones para ahorrar entre el 10% y el 20% en la factura de gas: instalar reflectantes de calor o láminas solares.

Ahorrando en nuestro calor de hogar: los reflectantes de calor

En numerosas ocasiones tendemos a aumentar la temperatura del termostáto cuando tenemos frío cuando, en realidad, el problema no es que los radiadores o aparatos eléctricos no estén proporcionando calor, sino que una parte nada desdeñable de éste se pierde por la pared en la que se encuentra colgado. Para reducir esta pérdida existe una sencilla solución: colocar reflectantes de calor detrás del radiador, que consisten en unas láminas flexibles con una fina capa de espuma aislante y una superficie metálica, y que habitualmente son de color plateado. El calor rebota en la superficie evitando que se difunda en la pared y lo acaba concentrando sobre el radiador que tiene delante. La instalación de los reflectantes es sencilla y no requiere ningún tipo de herramienta ni conocimiento especial. A muchas personas les podrá parecer que el tiempo empleado en la instalación de las láminas y el coste de las mismas, que asciende a 40 euros por cinco láminas para cinco radiadores estándar incluyendo rollos de cinta adhesiva e instrucciones, no compensa con la pérdida de calor que sufren los radiadores. Sin embargo, el ahorro puede llegar a ser de hasta un 20% del total de la factura. El desembolso inicial estará amortizado a partir del segundo mes y, teniendo en cuenta que el frío suele durar hasta Marzo, quizá sea interesante plantearse la instalación de este tipo de aparatos.

¿Seguimos ahorrando? Instalemos láminas solares

Otra de las opciones para ahorrar en nuestro consumo energético es la instalación de láminas solares. Estos elementos están compuestos de una serie de capas plásticas, que al aplicarse sobre un cristal modifica sus características naturales, absorbiendo y reflejando el calor y produciendo un ahorro de energía consumida en la climatización. Estas láminas sirven, al igual que los reflectantes, para evitar la pérdida o el aumento de calor, según el caso, de nuestros aparatos energéticos; sin embargo, en este caso la instalación no es tan sencilla, puesto que se pueden producir roturas en los cristales por choques térmicos o tensiones inapropiadas. A diferencia de los reflectantes de calor, hay que seleccionar cuidadosamente la lámina a instalar y proceder a su manipulado por un equipo de profesionales para evitar ningún tipo de problema adicional.

Factura energética: adiós, gastos innecesarios

Con la instalación de este tipo de elementos notaremos un notable ahorro en nuestra factura energética, y más concretamente, en nuestra factura de gas. Al evitar pérdidas de calor, nuestro hogar estará siempre más caliente, lo que en última instancia evitará tener que aumentar la temperatura de la casa para notar ese bienestar. No en vano, el gasto producido por pérdida de calor supone un 20% del total de la energía consumida en nuestra casa. Para una factura que puede rondar los 100 euros mensuales, el ahorro será de 20 euros mensuales, lo que al cabo de un año puede suponer un ahorro de 240 euros anuales. Una cantidad nada desdeñable que nuestro bolsillo agradecerá. En Naranja | Cómo poner a punto tu hogar para el invierno Imagen | Evan Prodromou

Conversación

  • mariocobretti

    No queda más remedio que ponerse manos a la obra y aplicar este tipo de soluciones en casa, para ir ahorrando lo que se pueda y compensar las tarifas excesivas de luz y gas. Además, por sentido común, deberíamos preocuparnos todos de la cantidad de energía que tiramos por la borda por tener mal aisladas las ventanas y aplicar soluciones. Si no, en el futuro dejaremos un planeta peor a nuestros hijos, ¿queremos eso?

  • minue

    Siempre me ha parecido que el primer paso para ahorrar en calefacción es una casa bien aislada, y esto forma parte de ello.

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