Las marcas blancas son uno de los pilares del ahorro en la cesta de la compra de los españoles

Ahorrar con marcas blancas

Las marcas marcas, o de la distribución, han incrementado su protagonismo en los lineales de los supermercados en los últimos años, desde su aparición allá por 1975. Actualmente, podemos ver como conviven campañas para potenciar el valor de determinadas marcas y otras que apuestan por potenciar las marcas genéricas, toda una batalla para los departamentos de marketing de ambos bandos.

En la entrada de hoy, vamos a tratar este tema de actualidad de las marcas blancas, las cuales ocupan la considerable cifra del 32% de la cuota de mercado y resultan en torno a un 38% más baratas (EBS). Veremos qué son y mostraremos algunos secretos para saber algo más acerca de las mismas y cómo podemos ahorrar con ellas.

¿Qué son las marcas blancas y cuál es su secreto?

Las marcas blancas son utilizadas por la gran distribución para poder ofrecer productos a bajo coste, como alternativa barata a las marcas ya existentes y consolidadas en el mercado. Los distribuidores encargan a determinados productores la fabricación de una gama barata de producto para venderla en sus lineales, incluso compitiendo con otros productos con la marca oficial del productor y de mayor precio.

Podemos encontrar marcas blancas principalmente en hipermercados y supermercados, por eso también se llaman marcas de la distribución, aunque también esta estrategia está presente en otros sectores, como por ejemplo la ropa o los artículos deportivos.

Cuando las marcas blancas llegaron a los supermercados por primera vez, se distinguían fácilmente del resto de productos porque su envase tenía un color blanco característico. De ahí su denominación de marca blanca. La clave está en la baja inversión en marketing realizada por los distribuidores de marca blanca, lo que les permite ofrecer productos con un costo sensiblemente inferior a los de su misma categoría en el mercado. Hoy en día vemos un cierto esfuerzo, pero sigue prevaleciendo el principio que las originó: buena calidad a bajo precio.

¿Merece la pena comprar marcas blancas?

Marca blanca no es sinónimo de baja calidad, sino de bajo coste. Un producto de marca blanca no tiene porque ser de inferior calidad a otro de una marca reconocida en el mercado. Existen casos en los que uno de marca blanca es fabricado por un productor de reconocido prestigio, siendo ambos prácticamente idénticos o incluso el mismo.

Como muchas otras cosas, aquí cada uno debe tomar sus propias decisiones basándose en factores personales, como son los gustos de cada uno o el presupuesto disponible. El principal punto fuerte de las marcas blancas es su bajo precio, el cual permite obtener importantes ahorros a lo largo del tiempo en la cesta de la compra.

La experiencia es clave y es la que casi siempre nos confirmará que existen casos en donde compensa comprar marca blanca, mientras que en otros es mejor no optar por ella. En realidad, para muchos fabricantes, hoy en día, la marca blanca es su gama baja de productos, lo que les permite aprovechar sus recursos de una manera más eficiente y obtener una mejor rentabilidad para su negocio.

Para los casos en los que puedan existir dudas, para saber más información sobre las marcas blancas, si queremos saber quién ha fabricado realmente un producto genérico, Internet, un smartphone o nuestro ingenio pueden ser una buena fuente de ayuda:

* Si nos fijamos en el código de barras de un producto de marca blanca y lo comparamos con el código de barras de otros similares de distintos fabricantes, debemos saber qué después del indicador del país de origen tenemos el código que identifica al productor. Los productos de marca blanca o de otras marcas que haya sido fabricados por un mismo productor llevarán idéntico código.
* En Internet tenemos a nuestra disposición una web colaborativa sobre marcas blancas a la que se puede acceder para consultar información y también para aportar novedades sobre algún producto de los que allí están disponibles o alguno nuevo que queramos incluir. También está disponible el Registro de Empresas Alimentarias Inscritas (RGSA), el cual es público y se puede consultar directamente a través de la web.
* Con nuestro es smartphone podemos consultar el origen de un producto de marca blanca. Por ejemplo, con la aplicación “Que marca”, la cual permite identificar al fabricante de un producto de marca blanca a través de su número de registro sanitario, que es otro código que está presente en todos los productos del sector alimentación (iTunesAndroid Market).

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Imagen | JLastras

Conversación

  • paolucci_84

    Totalmente de acuerdo con el post. En muchos casos la gente compra productos de marca por costumbre y no se paran a analizar el potencial ahorro que les puede suponer llevar un producto equivalente pero de marca blanca. En mi casa somos 3 personas y a base de marcas blancas y ofertas, nos apañamos con 200 euros en la compra del mes. En el lado contrario, una amiga de mi madre que vive con su pareja y lo compran TODO de marca para pagar 400 euros en la compra del mes…

    Saludos.