Llega la Super Bowl: el espectáculo deportivo que mueve cientos de millones en tan solo dos horas

El próximo Domingo 2 de Febrero se celebra, en el estadio MetLife de New Jersey, uno de los eventos más esperados y espectaculares del año dentro del calendario deportivo mundial. Se trata de la Super Bowl, o lo que es lo mismo, la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano de Estados Unidos (National Football League); un evento que, aunque nos pueda parecer extraño, mueve cientos de millones en lo que dura el partido, aproximadamente dos horas.

Durante esta jornada, hay un ganador deportivo y muchos ganadores económicos: las marcas, los medios de comunicación y los artistas que se congregan en torno a la celebración de este partido. La Super Bowl mueve cerca de 172 millones de dólares solo ese día; si te parece extraño que el Fútbol Americano mueva tal cantidad de millones, simplemente piensa una cosa: si tuvieras una empresa, ¿cuánto pagarías porque 112 millones de televidentes viesen tu marca?

El espectáculo del Super Bowl se puede resumir en cuatro elementos clave: el partido mismo, el tiempo de descanso o half time (que tendrá la presentación artística de Beyoncé), la interpretación del himno nacional (que en esta edición lo hará la cantante Alicia Keys), y la publicidad. Y si piensas que están en orden de importancia, puede que te equivoques.

La Super Bowl: un festival de cifras económicas en torno a la publicidad

Es muy posible que no conozcas el nombre de ningún jugador de la Liga de Fútbol Americano (NFL). Quizá ni siquiera sepas qué leches es eso de la NFL. Sin embargo, cada vez más personas ven por televisión en España la Super Bowl, la final de la NFL, aunque, en realidad, muy poca gente asocie este evento con el partido decisivo de una liga.

En el año 2011, hubo récord de audiencia con más de 111 millones de personas congregadas delante de su televisor y más de 100.000 asistentes al encuentro en vivo viendo ganar a los Packers de Green Bay. Como consecuencia de esta fiebre por la SuperBowl, el coste de un anuncio de treinta segundos se cifraba en años posteriores en tres millones de dólares, llegándose a mover, solo en publicidad, una cantidad cercana a los 150 millones de dólares. Este año se espera que una sola empresa, en concreto, la compañía Anheuser-Busch InBev, con sus marcas Budweiser y Bud Light, se gaste cerca de 28 millones de dólares en un anuncio de tres minutos y medio.

De hecho, anunciarse en la Super Bowl requiere coger sitio previo con bastante antelación. La mitad de los anuncios están vendidos desde Mayo de 2013, sin ni siquiera haberse iniciado aún la temporada y, por supuesto, sin saber quienes serán los equipos que tendrán el privilegio de enfrentarse en el partido de los millones de dólares.

La publicidad se ha convertido en la estrella del show. De hecho, el 39% de los espectadores ve el partido únicamente por los anuncios publicitarios y no tanto porque les interese el partido; es decir, la parte más divertida del partido es ver las sorpresas que les tienen esperados los anunciantes por encima del juego mismo, de la comida y del show del intermedio. En ese orden.

En el descanso, el espectáculo continúa

Normalmente, el descanso de un partido sirve no solo para que los jugadores puedan descansar del esfuerzo realizado durante la primera parte, sino también para que los espectadores puedan relajarse y descargar tensiones, aprovechar para ir al baño o para tomarse un café o un refresco. Sin embargo, en la Super Bowl, no hay tiempo para relajarse.

El evento organizado por la National Football League (NFL) tiene en el intermedio un espectáculo, el Halftime Show, que ha reunido a artistas de la talla de Madonna, Black Eyed Peas y Michael Jackson y que, en este año, contará con la participación de Bruno Mars. Se trata de un pequeño concierto en un espectacular escenario montado y desmontado en tiempo récord.

PepsiCo, una de las empresas que más dinero invierten en publicidad en este evento, además de pagar por un anuncio de 30 segundos una cantidad cercana a 4 millones de dólares, también será el patrocinador principal del HalfTime Show. Se calcula que por los quince minutos que dura el espectáculo, la empresa comercializadora de bebidas refrescantes pagará más de 50 millones de dólares.

Los efectos colaterales de la Super Bowl

Los anunciantes y patrocinadores no son los únicos beneficiados del espectáculo de la Super Bowl. Más de 150.000 personas llegan cada año a la ciudad sede del evento (este año será Nueva Jersey) para disfrutar del evento, por lo que la ocupación hotelera llega al 100%. Igualmente, los ingresos adicionales durante estos días por comercio, restaurantes y sitios de entretenimiento son más que notables. Los comerciantes lo saben y por eso suelen imponer aumentos en el precio de determinados servicios; por ejemplo, el precio del alquiler de vehículos se cuadriplica al de un día normal, llegando hasta los 500 dólares.

Alrededor de 5.200 medios darán cobertura a este evento, llegando así a 180 países. Además, la transmisión será traducida a 34 idiomas, llegando de esta manera a más de 100 millones de personas al margen de todos los espectadores que seguirán el espectáculo por Internet.

En definitiva, la Super Bowl ya no es un simple encuentro; es un espectáculo mundial que tiene como excusa la disputa de un partido de la NFL, en concreto, su final. Es muy posible que la aplicación del mismo formato a otro encuentro diese los mismos resultados en lo que a movimiento de millones de dólares se refiere. This is America, que dirían, y el deporte está, como casi todo, al servicio del espectáculo.

En Naranja | Si el fútbol fuera un país, sería la decimoséptima economía del mundo
Imagen | tpsdave

Conversación

  • minue

    Como curiosidad, añadir que el precio de las alitas de pollo cuando llega la Super Bowl se dispara a precios absurdos, ya que es el plato típico que se sirve para verla…

    • Josep Camós

      Una cuestión de necesidades creadas…