Ni el ratón, ni la pantalla táctil: el futuro de los dispositivos electrónicos es el control gestual

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Cuando hablamos de dispositivos electrónicos, bien sean portátiles o de sobremesa, normalmente solemos hablar de sus prestaciones o de los programas que pueden correr en él sin prestar atención a su modo de interacción. De hecho, manejamos el ratón o el teclado de un ordenador casi con los ojos cerrados y damos por hecho que ese control es ideal y no se puede modificar.

Sin embargo, la historia de los dispositivos electrónicos es también la historia de la relación entre el hombre y la máquina. Nosotros le proporcionamos una serie de instrucciones de entrada y el sistema procesa estos datos para darnos una salida. Y nada de ello hubiese sido posible sin un elemento tan importante como es el mecanismo de interacción.

Y es que desde que el ratón redefiniera para siempre la manera en que los hombres se relacionan con la máquina, el avance en este sentido es cada año más importante. Tanto, que el ratón está dejando paso a otros modos de iteracción, como la pantalla táctil, sobre todo en los dispositivos móviles y, cada vez con más intensidad, al control gestual.

Control mediante los gestos: la evolución que viene

En los últimos seis años, el control táctil ha pasado a ser el mecanismo por excelencia para interactuar con nuestros dispositivos móviles. Desde hace ya bastantes años hemos podido ver muchos dispositivos que se podían controlar directamente con los dedos, como las PDAs. Sin embargo, la revolución en el control de los dispositivos ha hecho que el control táctil no sea ya tan prioritario, dejando paso a otro tipo de control como el gestual.

El manejo de dispositivos a través de sensores de movimiento, como ya ocurre con algunas consolas de videojuegos, es una realidad ya en los dispositivos móviles y parece que será el nuevo estándar de control para tabletas, móviles y portátiles antes de que acabe la década.

No en vano, que esta evolución es imparable lo demuestra cada una de las presentaciones de nuevo Software que los gigantes informáticos realizan a menudo. Por ejemplo, en la Conferencia Anual para Programadores de Microsoft, donde se presentó la próxima actualización del sistema operativo Windows 8.

En esta presentación se realizó una demostración práctica de un programa denominado Food And Drink, en el cual el software era capaz de seguir paso a paso la cocción de una receta a medida que el aprendiz de Chef cocinaba, sin ensuciar la pantalla con harina u otros ingredientes que estuviese manipulando en ese momento: un simple gesto de su mano era suficiente para indicarle al programa cuál era el siguiente paso de la receta.

Una cámara y el software: demasiado fácil para ser verdad

Aunque nos pueda parecer una auténtica revolución informática, en realidad no lo es tanto. No es necesario un chip de última generación, ni un nuevo hardware, ni siquiera un nuevo dispositivo. Tan solo es necesario una cámara y el ingenio de los desarrolladores para que los usuarios puedan acceder a esta experiencia. Es la belleza de descubrir nuevos escenarios con la tecnología existente.

En realidad, la experiencia de usuario de cualquier dispositivo se hace realidad gracias al Software y rara vez gracias al Hardware. Bien es cierto que, a mayor capacidad de procesamiento y mayores prestaciones, podremos acceder a una experiencia de usuario mejor o, al menos, más fluida. Pero lo que hace realidad nuestros sueños es un programa que interprete lo que el usuario desea.

Habrá que ver cómo evoluciona este tipo de tecnología pero, de momento, algo que nos podría parecer tan futurista hace relativamente poco tiempo como el control de nuestros dispositivos sin necesidad de tocarlos está cada vez más, y nunca mejor dicho, al alcance de nuestras manos.

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