Siete razones por las que escoger vuestro propio día de San Valentín y no celebrarlo el 14 de febrero

El mes de febrero se resume para muchas personas y, en especial, para muchos establecimientos, en el día de San Valentín. La cuesta de Enero se ha terminado y, sin tiempo suficiente para digerir tanto gasto, se presenta ante nosotros un nuevo día de los enamorados en el que tendremos que poner todo nuestro esfuerzo para tratar de sorprender de nuevo a nuestra pareja.

A pesar de que el amor no es (o no debe ser) flor de un día, los enamorados tienen, aun a día de hoy, una fecha señalada en el calendario para demostrar o reafirmar su condición de enamorados con su pareja. Sin embargo, existen razones más que suficientes por las que las parejas deberían elegir su propio día de San Valentín y no celebrarlo el 14 de febrero. Os presentamos algunas de ellas.

¿San Valentín? Mejor otro día

  1. Porque el precio de los productos relacionados con el día de los enamorados aumenta de manera exponencial a medida que nos vamos acercando al 14 de febrero. San Valentín se ha convertido en otro de esos días en los que el consumismo es tarea casi obligada; no en vano, la publicidad en torno a esta celebración cada vez es más agresiva, lo que nos conduce a celebrarlo casi de manera involuntaria.
  2. ¿Por qué San Valentín? ¿Significa ese día algo para tu relación? En muchas ocasiones nos empeñamos en celebrar esa cena romántica tan esperada al lado de otras parejas cuando, en realidad, no es un día que tenga un significado especial para vuestra relación. Puestos a pensar en alternativas, sería incluso más romántico establecer un día aleatorio en el calendario que hicieseis vuestro.
  3. Porque las flores son otro de esos símbolos que, tradicionalmente, se han asociado con el amor y el cariño y que, por tanto, son susceptibles de ser utilizados como regalos en San Valentín. Sin embargo, como cualquier otro producto, también aumenta su precio los días previos a la celebración. Nuestra pareja agradecerá de buen grado que le regalemos esas flores cualquier otro día del año.
  4. Porque los restaurantes aprovechan para realizar su especial agosto con las cenas del día 14 de febrero. Da igual si coincide con un día laborable o fin de semana; es muy difícil encontrar un restaurante para cenar y, de encontrarlo, casi ninguno tendrá un precio similar al de un día normal.
  5. Porque celebrar cualquier evento fuera de casa siempre es más caro que hacerlo en el hogar. En este sentido, parece que San Valentín es uno de esos días en los que salir de casa es acción más que obligada.
  6. Porque la masificación en torno al día de San Valentín le acaban convirtiendo en todo lo contrario a lo que debería ser la celebración del día de los enamorados. Lo que en un principio debería ser una celebración íntima y personal acaba convirtiéndose en una celebración a nivel mundial en la que cualquier pareja es protagonista.
  7. Porque, en definitiva, lo importante no es tanto demostrar el amor y cariño por la otra persona únicamente ese día sino a lo largo del año. De nada sirve realizar una manifestación de amor hacia la otra persona el día de San Valentín si no nos aguantamos el resto del año.

En Naranja | Ser más original y detallista en San Valentín tiene premio
Imagen | violetta

Conversación

  • lactosin

    Todo el mundo sabe que al día de los enamorados también se le conoce como el día del Corte I.g..s, consumismo puro. Me parece muy bien este post que habéis puesto.

  • minue

    Tiene toda la lógica del mundo evitar celebrar nada el Día de San Valentín: masificaciones, precios desorbitados, problemas para encontrar sitio… celebrar tu amor cualquier otro día es todo ventajas.

  • Josep Camós

    Pues sí. Si os queréis de verdad, ¿qué le importa a los demás? 😉