Transformarse y desaprender para triunfar en los Juegos Olímpicos de Londres

La fábula del gusano que se convierte en una bella mariposa es algo que se enseña en muchas escuelas desde edades bien tempranas. Un animal no muy agradable, como sucede con el gusano, de repente, un buen día pasa a ser una espectacular mariposa que puede volar y es admirada por los animales que la rodean.

En la vida real, esto también puede suceder, como en el caso de Adam Gemili, un inglés que es noticia estos días porque es una de las opciones de medalla del Reino Unido en las pruebas de de velocidad de atletismo, en la modalidad de 100 metros lisos, aunque inició su carrera deportiva en el mundo del fútbol. En el vídeo de esta entrada le puedes ver ganando su primera medalla de oro.

Has leído bien, de futbolista a corredor de atletismo de velocidad. De competir por un puesto en el equipo de fútbol del Thurrock, tras pasar por las categorías juveniles del Chelsea, Adam Gemili ha pasado a entrenarse para intentar ser más rápido que Usain Bolt, el gran campeón olímpico y mundial en la especialidad de 100 metros lisos y el hombre a batir en la pista en los JJOO de Londres.

Como en la fábula, de alguna manera, Gemili ha pasado de ser uno más en el tan competitivo mundo del fútbol, a brillar en el deporte del atletismo. Poco tiempo después de que tomara la decisión de cambiar de deporte, los resultados ya le acompañaron, obteniendo la medalla de oro en el Mundial Junior de Atletismo celebrado este año en Barcelona.

Precedentes en otros deportes

No es el único precedente de un deportista que cambia de disciplina para intentar triunfar. El caso más famoso y sorprendente que se me viene a la mente es el de Michael Jordan, quien reinó en el baloncesto mundial y fue uno de los jugadores más importantes de la NBA en la década de los 80 y 90. Incluso fue medalla de oro en los JJOO, ganando en la modalidad de baloncesto con la selección de EEUU en dos ocasiones, 1984 y 1992.

Jordan provocó en 1993 una convulsión en el mundo del deporte, al anunciar su retirada del baloncesto en activo. Su estado de ánimo no era el mejor en aquel entonces, por problemas personales familiares, y dijo que no se sentía motivado para seguir peleando en la cancha de baloncesto. Meses más tarde, provocó otro revuelo a escala mundial al anunciar que iniciaba su carrera como jugador de beisbol, pasando a formar parte del equipo de los Chicago White Sox.

Tras dos años en la primera y la segunda liga de beisbol estadounidense, Jordan decidió dejarlo y volver a su deporte natural, el baloncesto. Lo anunció con una escueta nota de prensa, de tan sólo 2 palabras: I’m back. El año de su regreso, a mitad de temporada, su equipo de siempre no pudo lograr el título de la NBA. Sin embargo, en las temporadas siguientes, condujo a los Chicago Bulls a lo más alto, ganando el título en 3 ocasiones, además de más méritos, como el de jugador más valioso (MVP), entre otros.

Cambiar y transformarse, desaprender para ser mejores

Ejemplos de cambio y transformación, tras un proceso de desaprendizaje, los podemos ver a nuestro alrededor. ING Direct lo promueve en el sector de la banca con sus clientes, a través de diversas medidas recogidas en su Manifiesto del Fresh Banking.

También nosotros lo podemos promover individualmente, desaprendiendo, buscando la forma de reinverntarnos y afrontar nuevos retos y caminos. Haberse dedicado un tiempo a algo no significa que sea lo que estamos obligados a hacer durante toda la vida, aunque éste haya sido largo. Podemos desaprender en el trabajo, en nuestro banco, en nuestra casa y casi cualquier lugar donde nos lo propongamos.

Igual que un futbolista puede desaprender y transformarse en un atleta de velocidad y competir contra hombre más rápido del mundo; o el jugador más hábil de baloncesto decide pasarse al beisbol, para luego volver y volar aún más alto, cada uno de nostros podemos, al menos, intentarlo.

Vía | El Confidencial
Enlace | Vídeo original en Youtube

Conversación

  • buyosell

    Muy Buen Articulo les doy mis puntos positivos +……….