Y tú, ¿cómo vas a preparar el pavo esta Nochebuena?

Hoy es Nochebuena y posiblemente muchos de vosotros ya estéis pensando en el menú de la cena que vais a cocinar o, incluso, ya lo estáis haciendo mientras leéis este artículo. Es, posiblemente, la cena más importante de todo el año, puesto que es en muchas ocasiones la única oportunidad que tenemos de reencontrarnos con muchos de nuestros familiares, en especial si viven a miles de kilómetros de distancia de nuestra casa.

Por ello, todo es importante para conseguir un buen resultado final: el lugar donde se celebra, la música de fondo, la decoración o el menú. Pero también es importante no gastar más de lo necesario en esta cena, puesto que, lo más importante en estos casos es saber que mayor gasto no implica mayor éxito, aunque en ocasiones sí ayuda.

¿Menú tradicional o menú preparado?

Ahorrar en Navidad - 2

Son muchos las familias que reúnen alrededor de la mesa de su salón a multitud de personas en Nochebuena. No en vano, es posible que sea la única cena de todo el año que tengan que preparar comida para más de diez personas. Los nervios están a flor de piel; todo tiene que salir bien pero, sobre todo, tiene que gustar lo que cocinamos.

El pavo es, quizá, el plato estrella de Nochebuena, junto con los tradicionales langostinos. Las carnicerías y pescaderías se preparan también para esta noche tan especial. Sin embargo, cada vez son más las familias que apuestan por los platos semipreparados en asadores o carnicerías. Objetivo: no perder demasiado tiempo en la cocina y disfrutar del ambiente festivo que rodea a la Navidad.

De hecho, en muchos establecimientos se oferta la pava campera rellena, un producto del que pueden comer hasta diez personas y cuyo precio ronda los 28 euros. Por otro lado, la gamba roja cuesta, el día de Nochebuena, cerca de 80 euros el kilo en las pescaderías de la ciudad. La merluza, el plato estrella en cuanto a pescado, puede rondar los 12 euros el kilo.

Con ello nos aseguramos una cena especial y todo un éxito culinario. En muchas ocasiones, los platos semipreparados son verdaderos manjares del que disfrutan todos los comensales invitados a tu cena. Sin embargo, ¿es la fórmula más barata?

Bolsillo previsor: ahorro navideño

Los menús preparados o semipreparados siguen ganando adeptos cada Navidad. Las carnicerías y asadores que ofrecen este tipo de productos se frotan las manos y muchas de ellas, incluso, contratan trabajadores para cubrir una demanda que prevén que sea mayor que el año pasado. Sin embargo, si hablamos de ahorro, no es ni mucho menos la mejor opción.

Los españoles somos poco previsores, y para muestra de ello basta fijarse en la cantidad de personas que abarrotaban en el día de ayer (y, previsiblemente, en el de hoy también) los establecimientos de los centros de las ciudades. Se trata del tradicional ambiente navideño propio de estas fiestas que a todos nos gusta y que, sin embargo, es muestra más que representativa de que no estamos ahorrando lo suficiente.

Esperamos hasta última hora para realizar las compras navideñas y el menú de los días más importantes, como Nochebuena, Navidad o Nochevieja, teniendo que pagar por ello mucho más dinero que si lo hubiésemos previsto con anterioridad. Y es que cuanto más suben los precios en el mercado, mayor es el ahorro de un bolsillo previsor, puesto que comprar con anterioridad, aunque suene a tópico, es el mejor consejo que se le puede dar a una persona para gastar menos dinero en estas fechas. Por ello, el congelador lleno es una muestra inequívoca de que hemos sido previsores y, por tanto, hemos ahorrado.

De cualquier modo, lo importante es disfrutar de nuestros seres queridos y de una de las veladas más especiales de todo el año. La tradición manda, y no debemos escatimar recursos para que todo salga perfecto. Ya habrá tiempo suficiente para ahorrar el resto del año.

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Imagen | falconreid, vlxa

Conversación

  • minue

    En mi casa la comida se prepara como siempre, con tiempo y paciencia, habiendo sido previsor a la hora de comprar y también a la hora de meter la carne en el horno o la olla.