En economía también existen las bolas de cristal: ¿Cómo se calculan los indicadores adelantados?

Dicen que los economistas son aquellas personas que mañana explicarán por qué las predicciones que han hecho hoy no se han cumplido, basándose en la errónea idea que confunde la economía con la futurología. Aunque es cierto que hay afamados economistas que han predecido con éxito un acontecimiento financiero , su trabajo suele centrarse en diagnosticar los problemas económicos actuales e intentar darles solución.

No obstante, existen mecanismos para que puedan anticiparse a los hechos en el corto plazo. Se trata de los indicadores económicos adelantados, que suelen tomarse como medidores con el mismo comportamiento que tendrán las principales variables macroeconómicas, generalmente referidos a los diversos componentes del PIB.

Cada indicador adelantado anticipa una variable determinada

En líneas generales, los indicadores adelantados son encuestas realizadas por una determinada institución u organismo que trata de medir cuál es la confianza actual de los agentes sobre algún aspecto de la economía, que previsiblemente se trasladará más adelante a las variables importantes. Desempeñan la función de rastreadores de tendencia, ya que suelen tener la misma evolución que el indicador que adelantan.

Entre los más destacados está el índice de confianza del consumidor (ICC), que mide las posibles decisiones futuras de consumo de los individuos. También, el indicador sintético de bienes de equipo, que se considera el motor de la inversión; varios indicadores sintéticos de diversos sectores dentro de la economía, que anticipan la evolución de cada uno de estos sectores; y el PMI manufacturero, cuyo objetivo es anticipar la evolución de las manufacturas. 

Por ejemplo, si tomamos un gráfico de la evolución del índice de confianza del consumidor y superponemos sobre él la evolución de la demanda interna de España (que es uno de los componentes del PIB) para el mismo período (2008-2015), veremos que el primero va, casi siempre, por delante del segundo:

indicadores_adelantados

Evidentemente, no se trata de un indicador infalible al 100% pero, al menos, muestra una correlación bastante alta entre su evolución y la evolución futura de la macromagnitud a la que hace referencia.

Las expectativas y los sentimientos como indicadores económicos

Cuando, por ejemplo, compramos un billete de lotería, tenemos la expectativa de hacernos millonarios, tomando una decisión más con el corazón que con la cabeza. Lo hacemos simplemente por la ilusión y por la emoción que nos produce, pero no porque hayamos hecho un razonamiento estadístico exhaustivo sobre esta adquisición. En los mercados, aunque predominan los análisis técnicos, también tienen una gran importancia los sentimientos de los agentes económicos.

Los indicadores adelantados se elaboran precisamente con eso, con los sentimientos y las expectativas. El hecho de que sean adelantados implica que todavía no conocemos el verdadero valor que va a tomar una variable macroeconómica, pero de las expectativas de futuro que tengan los consumidores y, sobre todo, los empresarios, nos podemos llegar a hacer una idea. Es más, estos indicadores se comportan, en muchos casos, como una profecía autocumplida: si la confianza del consumidor es elevada, los empresarios, a su vez, invertirán más para producir y vender más, lo que producirá un aumento del empleo, del consumo y del PIB.

¿Cómo se calculan estos indicadores?

La forma de elaborar los indicadores adelantados es mediante cuestionarios o entrevistas, a través de las cuales se infiere un resultado estadístico final. En España, el índice de confianza del consumidor se elabora mediante encuestas telefónicas a 1.510 individuos mayores de 16 años.

Se trata de un cuestionario que realiza preguntas sobre temas relacionados con la economía nacional (por ejemplo, cómo describe el usuario la situación económica actual, pudiendo escoger entre buena, no tan buena o mala), sobre el estado de nuestras finanzas personales y el clima actual para comprar.

Los indicadores adelantados y su incidencia sobre la economía

Dada la correlación tan elevada que muestra el comportamiento de muchos indicadores adelantados, su relevancia en la economía es tal que, en algunos casos, ha superado en importancia a la variable macroeconómica que pretendía anticipar. Además, dado que suelen ser elaborados por empresas independientes, sirven para complementar y contrastar la información oficial proporcionada por los diferentes Gobiernos.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que también pueden fallar, y que su interpretación puede dar lugar a equívocos. No obstante, la gran aceptación con la que cuentan en la actualidad les ha valido para convertirse en los indicadores preferidos por muchos economistas para sacar a relucir su bola de cristal.

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