La regla del 120: dime cuál es tu edad y te diré qué inversiones se adaptan mejor a ti

La edad influye en múltiples aspectos de nuestra vida, y las inversiones no son una excepción. Pero, ¿cómo podemos adaptar las inversiones a la edad que tenemos? Existen diversas formas, como aplicar la regla del 120.

¿Qué es la regla del 120?

La regla del 120 es una regla de decisión sobre el porcentaje que debemos invertir en renta variable. Invertiríamos en renta variable un porcentaje igual al resultado de restar a 120 nuestra edad, y el resto  en renta fija.  Pero debemos tener en cuenta que la regla del 120 no es una regla exacta. Si somos muy contrarios a asumir riesgos podríamos sustituir el 120 por un 100, o incluso menos.

La idea central que nos transmite la regla del 120 es que podemos tomar como aproximación que cada año debemos rebajar un 1% el porcentaje que invertimos en renta variable. Por ejemplo, tal y como podemos ver en el siguiente gráfico, mientras una persona con 25 años podría invertir un 95% de sus ahorros en renta variable, una de 50 invertiría un porcentaje del 70%, mientras en una de 75 años ese porcentaje se reduciría al 45%.

Gráfico de la regla del 120

¿Por qué es importante adaptar nuestras inversiones a la edad?

Adaptar las inversiones a la edad es necesario porque los riesgos implican potenciales errores y pérdidas. Esas pérdidas pueden tener mayor impacto en una persona de más edad. Al contrario, una persona joven tiene más tiempo para dar la vuelta a esas pérdidas, además de poder aprovechar la mayor rentabilidad de la renta variable, con el fin de construir un mayor patrimonio para su futuro con menores necesidades de ahorro.

¿Cómo se puede llevar a la práctica de la regla del 120?

La regla del 120, u otra semejante, se puede llevar a la práctica de muchas formas. Pueden adquirirse títulos de renta fija y renta variable por uno mismo. También es posible invertir en fondos de inversión adecuados al perfil propio de nuestra edad, como los Fondos NARANJA Perfil. Otra forma de hacerlo es a través de planes de pensiones dinámicos, como los Planes NARANJA Dinámicos, que se adaptan automáticamente a las exigencias propias de nuestro rango de edad.

La edad no es lo único importante al decidir el riesgo que podemos asumir con nuestras inversiones, pero sí uno de los factores más decisivos. La regla del 120 es una regla que, por su sencillez, nos ayuda a comprender cómo debemos adaptar las inversiones a la edad.

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