Desmontando un mito: ¿por qué la renta fija no es fija?

En ocasiones, algunos términos económicos pueden llevarnos a la confusión. Eso es lo que sucede al hablar de la renta fija, donde no siempre es fácil entender que, en momentos puntuales, un fondo de renta fija puede perder parte de su valor. Vamos a explicar por qué la renta fija, aunque lo pueda parecer, no siempre es fija. Pero, empecemos por el principio.

¿Cómo funcionan la renta fija y los bonos?

Cuando hablamos de renta fija estamos hablando de deuda. En concreto, de la deuda que las empresas y los países emiten para conseguir financiación (son las letras, bonos y obligaciones). Por su naturaleza, quien invierte en ellos, recupera su inversión más los intereses pactados, siempre que aguante hasta su vencimiento (hasta su fecha de fin). En ese momento, vence el bono en cuestión y cobramos el interés fijado (el cupón).

Pero, ¿qué sucede si necesitamos recuperar nuestro dinero antes del vencimiento del bono? Pues, en ese caso, hay que vender el bono al valor que nos pague el mercado en ese momento. Porque sí, como pasa con las acciones, los bonos cotizan en un mercado que sube, pero que también baja. Si no podemos aguantar hasta su vencimiento, tendremos que ver cuánto nos ofrecen por ellos.

¿Por qué puede cambiar el valor de nuestro bono? Por ejemplo, por una subida de tipos de interés. Cuando esto pasa, los países y las empresas que emiten deuda dan mejores condiciones a quienes les prestan dinero (pagan más por su deuda de lo que pagaban antes). Eso, simple y llanamente, quiere decir que nuestro bono, después de una subida de tipos, es menos competitivo que los que se están emitiendo en ese momento y que lo venderemos más barato que al precio que los compramos en su momento.

La valoración de nuestro bono también puede variar por los cambios que haya en los países o empresas que los emiten. Pongamos otro ejemplo. Parece lógico que si el petróleo cae con fuerza durante año y medio (como pasa ahora), los bonos de las empresas energéticas se vean afectados y los inversores prefieran otras alternativas que puedan encontrar en el mercado.

¿Cómo funciona un fondo de inversión de renta fija?

Un fondo de inversión de renta fija invierte en varios bonos y todos los días hace una valoración de los mismos. Esta valoración refleja el precio que tienen cada día esos bonos en un mercado que sube, pero que también puede bajar por todos los aspectos antes comentados. Por eso, aunque los bonos siempre pagan el interés pactado a vencimiento (cupón), en el día a día podemos ver oscilaciones en el valor de nuestro fondo de inversión (porque, a diario, se valoran los bonos a precio de mercado).

Así que, aunque a vencimiento -en el largo plazo- los bonos siempre pagan el interés pactado, en el día a día, el valor de los bonos de nuestro fondo puede oscilar. No obstante, es innegable que los fondos de renta fija entran dentro del abanico de productos más estables y que, con una perspectiva temporal más amplia, es cuando obtienen sus mejores resultados.

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