¿Qué es la renta fija? ¿Y la renta variable?

Son dos conceptos básicos que aparecen una y otra vez a la hora de hablar de productos de inversión y conviene diferenciar entre ellos. La renta fija hace referencia a la deuda (los bonos, las letras y obligaciones) que emiten los países y las empresas. Básicamente el inversor que invierte en renta fija se convierte en el banco de estos países y empresas al prestarles su dinero a cambio de que, transcurrido un periodo de tiempo, se le devuelva su inversión más unos intereses.

¿Y cómo puedo comprar renta fija? Hay distintas formas de hacerlo que pueden ir desde comprar directamente un bono del Tesoro español o de una empresa (eso es comprar renta fija de forma directa).

Otra opción es invertir en un fondo de renta fija. Los encontrarás de varios tipos: renta fija a corto o largo plazo, renta fija europea, estadounidense o española… Tienes que tener en cuenta que, aunque pueda parecer que la renta fija siempre es fija, en ocasiones, el valor de nuestro fondo puede oscilar (y puede sufrir caídas puntuales) según las condiciones del mercado, tal y como ya te hemos explicado anteriormente.

La renta fija está orientada a los inversores más conservadores. Con ella obtendrás una rentabilidad más moderada que con la renta variable (ahora explicamos lo que es), pero también estarás invirtiendo en algo menos volátil y sujeto a menos vaivenes del mercado.

¿Qué es la renta variable?

La renta variable hace referencia a las acciones que cotizan en la bolsa. En el mercado hay infinidad de empresas: bancos, constructoras, aerolíneas, empresas tecnológicas o sanitarias… La rentabilidad que podemos conseguir con las acciones suele ser superior a la que podríamos lograr con la renta fija (los bonos que antes comentábamos). Sin embargo, la posibilidad de perder parte de nuestro dinero también es más alta en la bolsa, por lo que algunas de estas inversiones pueden ser menos adecuadas para los inversores más conservadores.

Puedes invertir en bolsa de distintas maneras. La primera es de forma directa, comprando aquellas acciones que te convenzan a través de tu bróker. En este punto tienen especial importancia las comisiones que te cobrarán por ello, por eso elegir un servicio con bajas comisiones es esencial. En Bróker NARANJA tienes una tarifa fija de 8 euros por operación en bolsa española y de 20 euros por operación en bolsa europea (20 dólares, en caso de renta variable estadounidense). Además no pagarás comisiones de custodia si realizas una operación al semestre.

Otra posibilidad de invertir en bolsa es a través de un fondo de renta variable. Las ventajas que te ofrece un fondo son varias, entre ellas la posibilidad de contar con un gestor que tomará las mejores decisiones para sacar el mayor partido a nuestro dinero. Además un fondo nos permite diversificar nuestro dinero y obtener ventajas fiscales. Ahora sólo queda elegir en cuál invertimos: ¿uno de bolsa española? ¿Mejor norteamericana? ¿Tal vez europea?…

Conversación