Tendríamos menos miedo a invertir si sustituyéramos estas 7 palabras

Hay términos financieros que suenan muy lejanos, misteriosos o propios de muy entendidos. Dan la sensación de que, con sólo pronunciarlas, nos adentramos en un mundo desconocido; un mundo que no es nuestro mundo, en el que los expertos  nos aconsejan  no invertir si nuestra inversión está relacionada con esos términos financieros.

Pero ese miedo no nos lo dan las palabras, sino nuestro desconocimiento. Muchas veces, detrás de esas palabras hay realidades mucho más sencillas de lo que pensamos. Veamos algunos ejemplos.

Rating

Rating suena como la típica palabra que utilizan los especialistas. Sin embargo, el rating no es más que una nota, como las de la escuela, que empresas especializadas (las famosísimas agencias de calificación) ponen a la deuda que emiten las empresas. Las que sacan mejores notas tienen una deuda que ofrece mayor seguridad a quien invierte en ella. Y recordemos que, como esas empresas son americanas, ponen las notas como en las escuelas de EEUU: una A es mejor que una B y tres aes mejor que dos aes.

Rentabilidad anualizada

A veces, sucede que determinadas palabras sintetizan mucho lo que quieren decir y pueden llevar a equívocos. Cuando se habla de rentabilidad anualizada no se está diciendo que tendríamos que permanecer un año entero con la inversión. Lo que se dice es que si la inversión mantuviese esa misma rentabilidad durante un determinado período (los últimos 20 días, el último mes, los 5 primeros meses del año…) a lo largo de todo un año, la rentabilidad sería lo que llamamos rentabilidad anualizada.

Valores

Valores son cifras. Y de ahí que muchas personas piensen que invertir en valores es invertir en números que suben y bajan a velocidad de vértigo. Sin embargo, la palabra valores representa simplemente inversiones que se pueden negociar en el mercado, en el que podemos adquirirlas o desprendernos de ellas. Las acciones o los bonos que emiten las empresas son ejemplos de valores.

Mercado secundario

Si nos dicen que nos van a adquirir o vender nuestras inversiones en el mercado secundario, parece lógico pensar: ¿y por qué no en el primario, que será más importante? Pero no es así; el mercado primario es aquél en el que se emiten los títulos por primera vez y el secundario donde se negocian las compras y ventas que se suceden en adelante.

Liquidez

Todos pedimos inversiones sólidas, robustas, capaces de resistir ante las peores circunstancias. Por eso nos puede resultar chocante que nos digan que la liquidez es buena, pero lo es. En el mundo financiero se llama liquidez a la capacidad de transformar las inversiones en dinero contante y sonante en el menor tiempo posible y sin riesgo.

Rendimiento

El rendimiento de las inversiones no significa que las inversiones se entrenen como los deportistas de alto rendimiento. El rendimiento es el fruto que nos rentan las inversiones.

Fondo de inversión

Fondo de inversión puede sonar a un instrumento para ricos, que tienen dinero y lo pueden invertir. Nada más lejos de la realidad. Los fondos de inversión están pensados para todos los públicos y para todos los perfiles de edad, nivel de renta, patrimonio económico, propensión hacia el riesgo, etc. Un ejemplo son los Fondos Perfil de ING, con rentabilidad para cualquier tipo de bolsillo.

Cuando nos encontremos una palabra rara, chocante o que nos da temor en el ámbito financiero, lo mejor es que venzamos ese temor intentando descubrir qué hay detrás de ese término financiero, porque muchas veces el concepto es mucho más sencillo y benéfico que la palabra que lo representa.

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