¿Qué tipos de fondos de inversión hay y en qué tengo que fijarme antes de contratarlos?

Una vez hemos explicado lo que es un fondo de inversión, vamos a poner el foco en qué tipos de fondos hay y en qué hay que fijarse antes de contratar uno de ellos. Comencemos por el principio. El catálogo de fondos de inversión es muy extenso. España es uno de los países europeos con más fondos de inversión en un número que, según las últimas estimaciones, supera los 2.500 productos en el mercado. Los fondos se clasifican por familias según su forma de invertir. Así, podemos encontrarnos con:

Fondos de renta fija: son aquellos que invierten todo su patrimonio en bonos (deuda) gubernamentales o de empresas. Por supuesto, no todos los bonos son iguales (no todos los países o empresas que los emiten dan las mismas garantías) y su riesgo es diferente. Así, cada producto invierte en uno u otro según los criterios de inversión del fondo. Puedes encontrar fondos de renta fija a corto o a largo plazo; de renta fija europea, americana, global; bonos con calificación investment grade o high yield…

Fondos de renta variable: invierten todo su patrimonio en acciones. Como ocurre con los productos de renta fija, hay multitud de temáticas dentro de esta categoría. Puedes invertir en fondos de renta variable española, europea o estadounidense. También en sectores temáticos como el tecnológico o sanitario. El número de posibilidades es casi interminable.

Fondos mixtos: estos productos combinan la inversión en deuda (renta fija) y acciones (renta variable). Puedes encontrar fondos mixtos de renta fija en los que la parte invertida en bonos (deuda) es mayor que en acciones y fondos mixtos de renta variable, en los que la proporción de bolsa es mayor que la de deuda.

– Fondos garantizados: son productos que garantizan que recuperarás el dinero invertido en ellos. No siempre está garantizado todo el capital, por lo que podrás encontrar fondos de rendimiento fijo (aseguran la inversión más un rendimiento fijo), rendimiento variable (aseguran la inversión más un rendimiento que puede variar en función de cómo haya ido el mercado) o de garantía parcial (no garantizan el 100% de la inversión inicial y, a cambio, suelen ofrecer más rentabilidad).

– Fondos monetarios: estos fondos suelen invertir en deuda pública a corto plazo (no más de 18 meses de duración). Estos productos están pensados para los inversores más conservadores. No invierten nada en bolsa y sólo invierten bonos de máxima solvencia y seguridad. En consecuencia, la rentabilidad que obtienen también es menor que la de otros productos.

Si vas a contratar, no pierdas de vista…

Antes de contratar un fondo hay que tener claro cuál es su categoría. Como habrás podido ver, hay productos que tienen una forma de invertir totalmente diferente a la de otros. Para elegir bien tienes que saber cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo y el riesgo que estás dispuesto a asumir sin que tu inversión te quite el sueño.

Una vez tengas definido esto, debes saber que todos los fondos tienen un Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (DFI), que está aprobado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y que tu banco debe facilitarte (también debe entregarte la memoria de comercialización del fondo y su último informe financiero). En el DFI, que no suele tener más de dos páginas, encontrarás, entre otras cosas:

– La categoría del fondo: si es de renta variable, renta fija a corto o largo plazo, garantizado…

– Las comisiones del fondo y sus costes.

– El perfil de riesgo: en una escala del 1 al 7 en el que 1 es el nivel de riesgo más bajo y 7 el más elevado.

– La política de inversión: con qué criterios invierten los gestores de tu fondo.

En Naranja | ¿Qué es un fondo de inversión y por qué te puede interesar contratarlo?

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