3×2, 2×1 y 70 % de descuento en la 2ª unidad, o cómo bailamos al son de los números

Oferta 2x1

Varios son los reclamos que se emplean en los comercios para que prestemos atención a sus precios tan apetecibles. De ellos, uno que abunda en determinadas cadenas, sobre todo, consiste en *ofrecer más cantidad de un producto* por un precio que parece ventajoso para el consumidor.

Como siempre, analizar si existe esa ventaja nos va a permitir disfrutar más y mejor de nuestras compras, de manera que hoy vamos a plantearnos qué significan para nosotros esas *ofertas del 3×2, el 2×1 y el 70 % de descuento en la 2ª unidad*. Quizá luego nos interese comprar lo que nos venden… o quizá no tanto.

Por un lado, como consumidores *apreciamos mejor una rebaja que un aumento de precio*, aunque al final acabemos pagando lo mismo. Si nos ofrecen, por ejemplo, un ordenador por un precio total de 450 euros pero con una rebaja que nos lo deja en 390 con un plan de garantía adicional incluido, aceptaremos la oferta de mejor grado que si nos explican que nos van a vender un ordenador de 300 euros pero con un sobrecoste de 90 euros por una extensión de la garantía.

Por el otro, en no pocas ocasiones tendemos a *confiar en la magia de la numerología* sin detenernos a pensar qué nos están diciendo concretamente con esos bailes de cifras tan sugerentes. Para muestra, algunos botones.

Cuando 3×2 significa “2 a precio de 3”

Veamos un ejemplo que nos podemos encontrar en el supermercado de la esquina. Como sabemos, “los colores llaman nuestra atención”:http://www.ennaranja.com/economia-facil/por-que-acabamos-picando-en-la-trampa-de-la-publicidad, así que nos va a resultar difícil escapar a la tentación de comprar lo que nos están ofreciendo en este cartel:

* Leche marca A, a 0,93 euros el litro.
* Oferta: Leche marca B, a 2,79 euros ¡3×2! ¡Compra 3 y paga sólo 2!

Hombre, a primera vista parece que *la marca B nos puede salir algo más ventajosa*, aunque si echamos mano de la calculadora y hacemos una simple operación aritmética veremos que en realidad nos estamos gastando lo mismo si compramos sueltos tres litros de leche que si nos acogemos a la inexistente ganga del 3×2.

De un lado, el precio global apela a “la magia del nueve”:http://www.ennaranja.com/economia-facil/todo-a-dos-euros-perdon-queria-decir-a-199, en virtud de la cual percibimos un gran salto entre el 9 y el 0, lo que nos posiciona de una forma curiosa a favor de ese número. Por otra parte, el precio de la unidad, acabado en 3, nos resulta menos apetecible, menos redondo y, sobre todo, menos cercano al número redondo, más difícil de calcular, menos directo, más lejano.

De todas maneras, aquí estamos hablando de precios que, al fin y al cabo, cuadran. En otros casos podemos constatar que comprando unidades sueltas salimos ganando frente al ofertón del 3×2, ya que el precio que resulta de multiplicar el número de unidades por el precio unitario acaba siendo inferior al _precio de oferta._ Todo es cuestión de calcular los precios y comparar.

Cuando los descuentos… llenan la cuenta

Hemos hablado de precios que cuadraban y de precios que imponían una cierta trampa. Pero, ¿y qué ocurre cuando los precios de la oferta son *realmente ventajosos* respecto a la compra de los artículos sueltos? ¿Realmente nos sale tan a cuenta comprar una segunda unidad al 2×1 o al 70 % de descuento? Veamos qué nos han preparado esta vez en el supermercado de la esquina:

Ofertón
Detergente para lavadoras 5 kilos
2×1
Comprando 2 unidades, ¡la 2ª te sale gratis!

Ante una oferta de este tipo deberíamos considerar siempre si nos vale la pena *adquirir tanta cantidad de una sola vez* o si nos es más ventajoso repercutir el coste de nuestra compra, por ejemplo, en mensualidades diferentes. ¿De verdad vamos a consumir 10 kilos de detergente en sólo 30 días? Entonces, ¿qué sentido tiene financiarle ese dinero de nuestro bolsillo al señor del supermercado?

Desde luego, aquí el plan de actuación del comerciante es claro. *La prioridad es dar salida al stock* y, de paso, hacer caja con las aportación extra de ventas a corto plazo. En muchos casos, sobre todo cuando hablamos de grandes cadenas de distribución, la adquisición de grandes partidas de productos lleva a las cadenas a obtener precios realmente provechosos y ventajas en otras negociaciones… a costa de hacerse con un stock que luego hay que colocar como sea.

Esto no quiere decir que renunciemos a comprar al 3×2, al 2×1 o al 70 % de descuento en la 2ª unidad. Simplemente es un toque de atención para que nos planteemos siempre la compra de artículos como una *elección personal*, basada en nuestras propias necesidades y en nuestras propias expectativas de consumo. Quizá, qué sé yo, un juego de estropajos al 2×1 nos sale a cuenta, aunque la segunda unidad se vaya a pasar un buen tiempo bajo el fregadero aguardando su turno.

Ni qué decir tiene que en cuestión de *alimentos perecederos*, conviene que nos aseguremos de que nuestra compra se ajusta a nuestra planificación habitual y practicar un sano ejercicio de escepticismo. ¿Qué tienen esos yogures para que nos los ofrezcan con tanta alegría? ¿Acaso caducan en poco tiempo? Y, aunque no sea así, ¿consumiremos todo ese yogur antes de que esté en mal estado?

Sea como sea, que nuestras compras no las decidan _los_ números sino _nuestros_ números, nuestros cálculos y nuestros principios. De esta manera, seguro que sacaremos el mejor partido a nuestro dinero.

Foto | “Jim Champion”:http://www.flickr.com/photos/treehouse1977/4022566187/
En Naranja | “Todo a dos euros… perdón, a 1,99: el valor psicológico de los precios”:http://www.ennaranja.com/economia-facil/todo-a-dos-euros-perdon-queria-decir-a-199

Conversación

  • mariocobretti

    Muy interesante la reflexión sobre precios. A mi a veces me supera tanto cartel con descuento porque soy de los que echa las cuentas siempre. En UK hay una cadena de supermercados que es especialista en estos precios, la cadena ICELAND, y os confieso que a mi me custa lo suyo cuando tengo que comprar allí ¡¡A veces vuelvo a casa estresado!! Como si saliera de un examen de matemáticas… :S