¿3D? ¿4K? ¿Smart TV? Separando el grano de la paja al comprar un televisor

A la hora de comprar un nuevo televisor, es fácil verse abrumado por la cantidad de tecnologías, tamaños y novedades disponibles. 3D, resolución 4K, Smart TV, 800Hz…  son muchas las pegatinas que podemos ver en la caja que describen las bondades y características del producto, aunque es probable que nunca lleguemos a aprovechar la mayoría de ella.

Es por eso que es interesante tratar de separar el grano de la paja al comprar un televisor, intentando no invertir en tecnologías y funciones que no vayamos a utilizar. A continuación, aquí tenéis una guía de compra para ayudaros a elegir televisión.

Guía de compra para elegir televisor

Como hemos comentado antes, existen muchas opciones tecnológicas al ir a comprar un televisor, pero saber cuáles nos interesan y cuáles no depende mucho del uso que pretendamos hacer de nuestro nuevo aparato de imagen durante los siguientes años. Revisemos las más importantes.

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Resolución: ¿HD, Full HD o 4K?

La resolución ha sido uno de los grandes cambios que han ido sufriendo los televisores en los últimos años. De una resolución HD Ready hemos pasado a una resolución Full HD y, recientemente, cada vez encontramos más televisores con resolución 4K, sensiblemente más caros.

Sin embargo, aunque la calidad y resolución de las pantallas ha mejorado mucho, la calidad del contenido no ha evolucionado al mismo ritmo. Las cadenas de emisión emiten solo en HD, y únicamente las videoconsolas de nueva generación y las películas en BluRay permiten aprovechar la resolución Full HD. El contenido en 4K es más difícil de conseguir todavía, y aunque es probable que su uso se vaya extendiendo, aun queda mucho hasta que su uso sea algo cotidiano.

Es por eso que actualmente un televisor con Full HD es más que suficiente, e incluso si optamos por una pantalla de dimensiones reducidas (menos de 32 pulgadas) con una resolución HD Ready puede ser más que de sobra.

¿Qué tamaño de televisor necesito?

El dicho popular “caballo grande, ande o no ande”, aunque sea la tónica habitual, no es la guía más adecuada al ir a escoger nuestra nueva televisión. Elegir una pantalla más grande de lo necesario puede ser tan contraproducente como una demasiado pequeña.

Un buen truco a la hora de elegir el tamaño es usar la siguiente fórmula: cada 10 pulgadas de pantalla necesitaremos al menos 50 centímetros de distancia hasta la tele. Eso quiere decir que si tenemos el sofá a dos metros de la tele, su tamaño máximo debería ser de 40 pulgadas, y no más, o su visionado no sería cómodo o todo lo nítido que esperaríamos.

Distancia Tamaño máximo
1,5 metros 30″
2 metros 40″
2,5 metros 50″
3 metros 60″

El 3D, mejor para el cine

Si bien la explosión del 3D en las televisiones se remonta a unos años atrás, el tiempo ha confirmado que no es una tecnología imprescindible en nuestros televisores, salvo que seas un cinéfilo que aprecia especialmente estos efectos y estés dispuesto a comprar ediciones especiales de tus películas.

Los Hertzios, a partir de 200Hz, no son reales

Los Hertzios miden la frecuencia de refresco del televisor. Es decir, cuantas veces por segundo se refresca la imagen de la pantalla. Lógicamente, cuanta más frecuencia, más suaves veremos las imágenes en movimiento.

Lo que ocurre es que las frecuencias por encima de 200Hz que podemos ver en algunos modelos (400Hz, 800Hz) no son reales, sino que se emulan por software, por lo que los efectos que consiguen son apenas perceptibles y no merece la pena pagar un sobreprecio por esta característica.

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Smart TV: ¿necesitas una televisión conectada?

La incorporación tecnológica más reciente a los televisores es lo que se conoce como Smart TV o televisión conectada. Es decir, un televisor con conexión a internet que es capaz de reproducir contenido de servicios como Youtube, Yomvi o Wuaki, por mencionar algunos, y también ejecutar programas para ver nuestras propias fotos y películas e incluso nos permiten jugar o navegar por internet.

Esta es una función que puede resultar interesante si tenemos previsto sacarle partido (por ejemplo, contratando algún servicio de películas y series en streaming) o para deshacernos de los tradicionales media centers, ya que estas televisiones suelen permitir reproducir vídeo, fotos y audio tanto desde discos duros como desde otros ordenadores conectados a la red de casa, utilizando algunas de las aplicaciones disponibles.

Sin embargo, también es una tecnología que encarece significativamente el precio de un televisor, por lo que solo es recomendable adquirir una con esta funcionalidad si tenemos claro que vamos a sacarle partido, y no simplemente ver de vez en cuando un vídeo o algunas fotos.

Entonces, ¿qué televisión me compro?

Como habéis podido comprobar, son muchas las variables que influyen a la hora de escoger televisor, por lo que recomendar un modelo en concreto no sería lo adecuado. Sin embargo, con esta pequeña guía tenéis información suficiente para tomar una decisión informada, como buenos consumidores inteligentes que somos.

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