5 cosas en las que no merece la pena ahorrar con el coche

En ocasiones, para ahorrar es preciso gastar un poco de dinero. Si hablamos de ahorrar en el coche, se cumple perfectamente esta premisa porque es una máquina compleja que hay que mantener y cuidar y, por tanto, requiere el gasto periódico de ciertas cantidades de dinero para poder mantenerlo en perfectas condiciones.

A continuación, vamos a ver el detalle de cosas en las que no merece ahorrar con el coche:

1 Revisiones periódicas y mantenimiento

En el coche son muy importantes las revisiones periódicas programadas por cada fabricante. En función de las características del coche (marca, modelo, motor, entre otras), tocará pasar por el taller cada cierto número de kilómetros o cada vez que pase un tiempo determinado, con el fin de poder sustituir piezas que se van desgastando por el uso o el paso del tiempo.

Ahorrar en las tareas de mantenimiento puede provocar un problema muy grave con el coche, incluso la pérdida total del mismo. Por ejemplo, si no se hace a tiempo el cambio de la correa de distribución en aquellos que llevan una que sea textil, las consecuencias que tiene su rotura son tan nefastas que suponen el fin de la vida del coche (la reparación es casi siempre muy costosa).

Por tanto, el mantenimiento es uno de los puntos que hay que incluir en el presupuesto del coche y no ahorrar en él. Cuando no hay riesgo de pérdida de garantía, para ahorrar, sí que se puede buscar un taller genérico que haga estas labores, ya que suelen ser más baratos que algunos oficiales.

2 Lavado y limpieza

El lavado y la limpieza del coche ayudan a su buena conservación. Si no se quiere tener problemas de olores, óxido y otros similares, conviene lavar el coche periódicamente. Además, un buen lavado de la carrocería permite que afloren posibles problemas de corrosión en la chapa y, teniendo en cuenta que muchas marcas incluyen garantía durante varios años en las piezas de la carrocería, tener el coche bien limpio ayuda a detectar estos posibles fallos.

Mantener el coche limpio ayuda mejorar su precio de venta, si llegado un momento nos queremos desprender de él. Si se van dejando pasar los meses con el coche, sucio, costará más adecentarlo y seguro que aparecerán defectos no esperados, que costará un dinero reparar.

3 Seguro de accidentes

El seguro obligatorio que hay que pagar por circular con un coche, es muy importante para protegernos en caso de accidente. Los seguros más básicos, habitualmente conocidos como “a terceros”, se encargan de cubrir la responsabilidad civil del conductor en caso de que provoque un accidente y cause algún daño a personas, otros vehículos, a la vía o a otros elementos del mobiliario urbano. Además, se puede completar esta protección con la cobertura de daños propios e indemnizaciones en caso de fallecimiento, cosa que, si se puede, tampoco viene mal.

En donde no se debe ahorrar es en el seguro obligatorio, dado que no llevarlo supone una multa de cuantía importante y el riesgo de tener un accidente sin seguro, es mejor ni pensarlo. Además, a la hora de cambiar de seguro para pagar menos, siempre hay que revisar y comparar las pólizas del seguro actual y del nuevo a contratar, ya que pueden aparecer sorpresas en forma de menor protección o coberturas que no se contemplan.

4 Las ruedas son sagradas

Las ruedas de un coche son como los pies para una persona. Sin ellas, no puede andar, así que conviene tener siempre las ruedas en buen estado de conservación y las adecuadas para cada coche. Unas ruedas con la presión fuera del rango recomendado por el fabricante o con el dibujo ya muy gastado, son un peligro para la circulación del vehículo propio y de los que lo hacen alrededor, dado que se aumenta el riesgo de accidente por no estar en condiciones óptimas de adherencia al asfalto.

Las ruedas hay que cambiarlas cada cierto tiempo o cuando se recorren una serie de kilómetros, factores que varían en función del coche. Las ruedas de delante se suelen gastar más rápido en los coches de tracción delantera con motores pesados (sobre todo diésel), lo que supone que se desgasten a un ritmo diferente que las traseras.

Para ahorrar, se puede pensar en cambiar las cuatro ruedas a la vez y recorrer unos cuantos kilómetros con ellas, para volver al taller y pedir que se cambien las de delante por las de atrás y así compensar esta diferencia de ritmos de desgaste. Como no se debe ahorrar en neumáticos es retrasando su fecha de cambio estando el dibujo gastado o el neumático agrietado, ya que se incurre en un riesgo alto de accidente.

5 Bollos y golpes, cuanto antes se arreglen, mejor

Los bollos y golpes en la carrocería del coche provocan que éste pierda el diseño aerodinámico con el que fue concebido y salió de la fábrica, con el objetivo de ser eficiente en el consumo energético, evitando al máximo la fuerza de rozamiento que se opone a su desplazamiento. Cuando se abolla la carrocería, se gasta más combustible porque al coche le cuesta más moverse, al rozar más con el aire.

Además de los bollos, están las piezas que se quedan sueltas como consecuencia de un golpe o una mala reparación y que con el movimiento se ponen a vibrar e incluso se pueden abrir peligrosamente. Por eso siempre es conveniente revisar el coche periódicamente y reparar todas las piezas que puedan estar sueltas y ofrecer resistencia. Un síntoma para darse cuenta es el incremento en el consumo medio del coche.

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