Ahorrar dinero negociando una novación

Novación de hipoteca

En el mundo bancario es normal oír hablar de “novación”, sobre todo en productos de préstamos con garantía hipotecaria. ¿Sabes a qué se refiere un cliente que solicita a una entidad bancaria una “novación de su hipoteca”?

Qué levante la mano quien lo sepa y quien no, a continuación tiene la explicación, la cual puede permitirle ahorrar una importante suma de dinero, pagar más cómodamente su hipoteca o atender nuevas necesidades puntuales.

¿Qué es una novación?

Según la Real Academia Española de la Lengua el término “novar” tiene una única acepción que significa “sustituir con una obligación otra otorgada anteriormente, la cual queda anulada en este acto”. En el sector bancario, significa que un cliente y el banco acuerdan modificar las condiciones de un contrato vigente para sustituirlo por otro nuevo, quedando extinguido el contrato inicial.

Por ejemplo, la novación sirve para que un cliente pueda solicitar al banco modificar las condiciones de un préstamo con garantía hipotecaria, cambiando el capital concedido, el tipo de interés, cambiando los períodos de pago, la divisa contra la que está referenciada la hipoteca o incluso el plazo total del préstamo. Por supuesto, estos cambios tienen que ser aceptados por las dos partes, no siendo la novación una vía unilateral.

La novación puede ser útil cuando se necesitan atender nuevas necesidades del cliente, por ejemplo, un período de carencia en un momento de dificultad para poder atender pagos. También ampliar el plazo de pago o el capital, aún a costa de pagar más intereses. Otra opción que permite la novación es la de retirar una garantía de un préstamo hipotecario y sustituirla por otra, quedando liberado el primero, por ejemplo, para poder proceder a su venta a un tercero.

¿Tiene coste para el cliente una novación?

La respuesta es sí. La novación acarrea una serie de gastos para los clientes de las entidades financieras que la solicitan. En el caso de un préstamo con garantía hipotecaria, varían en función de factores como el capital pendiente, la variable modificada en el contrato (si se trata del capital, hay que pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados; si se trata del plazo, no hay que pagar dicho impuesto), y de las comisiones pactadas con la entidad bancaria.

Los gastos de novación se pueden resumir en tres grandes bloques, para préstamo con garantía hipotecaria:
* Gastos de tramitación: la tramitación de la novación supone unos gastos de gestoría, Registro de la Propiedad, notario y también podría darse el caso de que hubiera que realizar una nueva tasación de la vivienda, lo cual también supone un coste.
* Gastos por comisiones bancarias: en función de lo pactado con el banco, es posible que haya que pagar una comisión.
* Gastos por impuestos: si se modifica el capital, de la hipoteca hay que pagar el Impuesto sobre Actos Jurídicos documentados (AJD), cuyo importe varía en función de la comunidad autónoma donde radique el inmueble.

Hay que tener en cuenta que, a pesar del coste de la novación, puede compensar pagarlo y así poder disfrutar de las ventajas en un plazo algo mayor. Por ejemplo, con una bajada de tipos de interés, interesa la novación si se pueden compensar los gastos con el pago de menor dinero en concepto de intereses a lo largo de la vida del préstamo hipotecario. Otro caso es el de la retirada de una garantía para, por ejemplo, poder aprovechar una oportunidad de venta y así obtener liquidez, pactando con la entidad bancaria la sustitución por otra garantía.

En Naranja | Los gastos de una hipoteca: ¿Cuáles podrías ahorrarte y cuáles siempre hay que pagar? [Infografía]
Más información | Novación de hipoteca | ¿Cuáles son los gastos de novación de una hipoteca?
Imagen | Lytham Hall

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