Aquél euro que no te gastaste

Al hablar de ahorro suele venirnos a la memoria la idea de un gran esfuerzo a lo largo de un largo periodo de tiempo. Y es cierto que ir guardando dinero para más adelante puede suponer un reajuste por nuestra parte en nuestros hábitos como ahorradores, pero hay que tener en cuenta que aquél euro que no te gastaste, crecerá.

El interés por aquél euro que no te gastaste y el Efecto Latte

Un euro es una cantidad pequeña de dinero, el pequeño rendimiento que nos puede dar si lo invertimos puede llevarnos a la equivocada idea de que ahorrarlo no merece la pena. Pero, ¿y si cada día ahorramos más de tres euros en esos pequeños detalles que nos hacen gastar poco, pero muchas veces?

David Bach es el autor norteamericano que usó por primera vez el término latte factor para describir un proceso de ahorro en el que suprimimos pequeños gastos del día a día para lograr una cantidad anual mucho mayor. Para ello, usó como ejemplo un café “latte” de la empresa Starbucks, que cuesta 2,95 euros.

No es muy difícil echar las cuentas y ver que si tomamos un café diario durante los días laborales acabaremos desembolsando 746 euros al año. Esto es una cantidad bastante usual teniendo en cuenta que en España solemos tomar cafés de menor cuantía pero dos o tres veces diarias.

Esto no quiere decir que tengamos que dejar el café, el té o cualquier otro gasto diario. Basta con reducir un porcentaje de nuestro presupuesto para que el bolsillo se encuentre más relajado. Imaginemos que, en lugar de ir a tomar un café o un té en el bar, nos lo tomamos en la oficina, reduciendo el coste de 1,18 euros (precio medio de un café en España según FACUA, 2015), a unos doce céntimos de euro (OCU, 2014). El ahorro diario entre un café de bar y un café casero es de 1,04 euros.

Solo con este pequeño esfuerzo, nuestra cuenta corriente evitará una fuga de unos 22 euros mensuales si hablamos de un café diario, y unos 100 euros si tomamos más de uno.

El interés de mi interés es mi amigo. El interés compuesto

Ya hemos visto que se puede ahorrar una cantidad significativa por evitar un pequeño gasto diario, pero también es importante hacer trabajar el dinero que hemos ahorrado.

El interés compuesto es el interés que da el propio interés pasado un tiempo. Fue Einstein el que dijo que el interés compuesto era la fuerza más poderosa del universo porque su tendencia es exponencial, permitiéndonos ver posibilidad de ahorro que supone guardar el dinero “del café” todos los años durante 30 años.

A continuación vamos a comprobar el dinero que se puede llegar a acumular ahorrando 100 euros mensuales (aproximadamente, dos cafés y un desayuno al día, el coste del parking del coche o lo que podemos ahorrar si usamos el transporte público en lugar del vehículo privado) en función de dónde lo invirtamos (usaremos como ejemplo diferentes Planes de Pensiones de ING DIRECT) y calculado a 10, 20 y 30 años.

10 años 20 años 30 años
Plan Renta Fija 14.256,00 € 33.621,00 € 59.926,00 €
Plan Dinámico 15.246,00 € 42.932,00 € 87.765,00 €
Plan Renta Variable 17.090,00 € 48.693,00 € 107.131,00 €

Los planes de pensiones se han calculado para una edad de jubilación de 65 años y con edades de 55, 45 y 35 años de inicio en el plan, respectivamente, usando la simulador de ING DIRECT.

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Imagen | Jeremy Ricketts

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