Así puedes ahorrar y ayudar al planeta al mismo tiempo

Nuestro planeta es el hogar que habitamos, el que nos proporciona los recursos naturales que necesitamos y la energía que consumimos. Por eso es tan importante cuidarlo y protegerlo, para que el día de mañana nuestros hijos puedan disfrutarlo de la misma manera que hemos hecho nosotros.

Sin embargo, en la mentalidad colectiva parece estar instalada la idea de que la sostenibilidad del planeta está reñida con la satisfacción de nuestras necesidades. ¿Cómo es posible consumir la electricidad o la energía que necesitamos sin perjudicar al mismo tiempo al medio ambiente? Si bien no existe una fórmula mágica para hacerlo, siempre podemos tratar de ponerle remedio gracias a una serie de consejos que nos permitirán ahorrar y ayudar al planeta al mismo tiempo sin necesidad de tener que dejar de cumplir con nuestros fines.

Reducir nuestro consumo de electricidad

ahorro_medio_ambiente_2

La electricidad es uno de los gastos más importantes que todos los hogares tienen que asumir mensualmente. En muchas ocasiones se trata de un gasto necesario, pero en muchas otras hablamos de pequeños granitos de arena que, sumados, acaban generando una gran montaña de despilfarro. Por este motivo, es importante saber qué podemos hacer para reducir nuestro gasto en electricidad.

Renovar nuestros viejos electrodomésticos o poner a funcionar el lavavajillas solo cuando esté lleno son ejemplos de pequeñas acciones que reducen nuestro gasto en electricidad en la cocina. Además, apagar los aparatos electrónicos, como las televisiones o los ordenadores portátiles, reduce la factura del consumo fantasma, el que no se ve, lo que puede hacernos ahorrar más de 100 euros al año.

Y si, además de todo ello, revisamos nuestra factura de la luz para tratar de entender si la potencia que tenemos contratada es la que efectivamente necesitamos o está por encima, podremos evitar tener que pagar a nuestra compañía un sobrecoste por algo que no estamos utilizando.

Reducir nuestro consumo de agua

El agua es uno de los elementos más importantes que existen en la Tierra. De su uso adecuado depende su sostenibilidad futura, por lo que es importante no derrochar y tratar de aprovechar al máximo posible este recurso que nos brinda la naturaleza.

Por ejemplo, cerrar el grifo cuando nos estemos cepillando los dientes o cuando nos estamos enjabonando ayuda a ahorrar en torno a 60 litros de agua al día. En la cocina, somos muchos los hogares que seguimos derrochando agua, por lo que nunca está de más seguir una serie de consejos para evitar un gasto excesivo.

Ahorrar en nuestro transporte

ahorro_medio_ambiente_3

En nuestro día a día, tenemos que desplazarnos de un lugar a otro, algo que generalmente lo hacemos con nuestro vehículo particular. Y en esto, también hay lugar para el ahorro y la protección del medio ambiente. La mayoría de ayuntamientos tratan de incentivar a sus ciudadanos a que utilicen el transporte público, menos contaminante y más sostenible, aunque bien es cierto que nos da una menor autonomía y puede llegar a resultar más caro, además del tiempo extra que en muchos casos supone el uso de autobuses o del metro.

No obstante, si tú eres de los que quieren seguir utilizando tu coche particular, hay formas de ahorrar reduciendo la contaminación al mismo tiempo. Por ejemplo, si reducimos en 20 km/h la velocidad, nuestro coche emitirá menos CO2 a la atmósfera y nuestro bolsillo se ahorrará en torno a 200 euros al año. Si, además, efectuamos revisiones periódicas de nuestro coche, por muy caras que nos puedan parecer, resulta ser una inversión interesante, ya que mantiene nuestro coche a punto y nos puede hacer ahorrar casi 60 euros al año.

Otra opción es el uso de la bicicleta como medio de transporte, con la que podemos ahorrar cerca de 1.200 euros al año. Mucho más saludable y nada contaminante, la bici se ha convertido en el vehículo preferido por muchas personas para acudir a sus puestos de trabajo o simplemente a dar un paseo.

El medio ambiente es cosa de todos

Son pequeños gestos los que hacen que día a día sigamos perjudicando el medio ambiente. Seguramente no sea la primera vez que te olvidas las bolsas en casa al hacer la compra, lo que te ha obligado a consumir una nueva bolsa de plástico. O cuántas veces has subido la temperatura de la calefacción en casa cuando tenías frío pese a que ya estaba a una temperatura de confort por culpa de las pérdidas de calor.

Se trata de pequeños gestos que a lo largo del año suponen un gran ahorro para nuestro bolsillo, pero también para la naturaleza y el medio ambiente en forma de una menor contaminación. Por tanto, ahorro y protección de medio ambiente no solo no son dos conceptos reñidos sino que, en muchos casos, pueden ir de la mano.

Imagen | David Marcu

En Naranja | Eliminar las bolsas de plástico de nuestras compras: ahorrar ayudando al medio ambiente

Conversación