Aspectos a tener en cuenta para ahorrar al comprar un coche

Consejos para comprar coche

Comprar un coche es una operación a la que muchos tenemos que hacer frente algún día. Se trata de una inversión que supone un desembolso de varios miles de euros y que marca la economía personal de muchas personas durante varios años.

El pago del coche cuando lo compramos y el mantenimiento del mismo, suponen un importante esfuerzo para la mayoría de la gente. En esta entrada vamos a proponeros algunos consejos para comprar un coche, que permiten ahorrar euros durante la vida del mismo.

Elegir el coche que mejor se adapta a mis necesidades

Lo primero de todo es pensar qué tipo de coche necesitamos. No el que nos gustaría comprar, sino el que necesitamos de verdad. ¿Qué queremos? Un coche para viajar, para movernos ágilmente por la ciudad, para andar por el monte, para ir con la familia o cargados de material,… Existen diferentes segmentos de coches, todos ellos con puntos fuertes en alguna función y con un comportamiento que puede distar bastante del óptimo cuando se les lleva a un terreno que no es el suyo. Un todoterreno puede ser muy chulo, pero para moverse en ciudad resultará caro por el consumo y el mantenimiento de neumáticos.

Donde comprar

Una vez decidido, podemos buscar en el mercado qué ofrecen las diferentes marcas y seleccionar aquellos modelos que más o menos nos encajan en nuestro presupuesto. No sólo hay que ver el precio de venta, sino otros aspectos como el hecho de ser nuevo o de segunda mano, o si se lo vamos a adquirir a una empresa, a un particular o en una subasta. En los sitios web de los fabricantes es habitual que las marcas publiquen periódicamente ofertas no disponibles en los concesionarios.

El mejor momento para comprar

A lo largo del año, es normal ver que las marcas lanzan al mercado diferentes ofertas para comprar sus modelos. Es un mito que a finales de año los coches se vendan más baratos para cubrir los objetivos del año, ya que esto depende de cada marca y concesionario. Hace poco tiempo, un amigo que trabaja en uno me comentaba cerraban el año fiscal en el mes de julio y no en diciembre, marcando los objetivos hasta esa fecha. Sabiendo cuando lo hace cada marca o las necesidades puntuales de un concesionario de liberar stock, puede ayudar a conseguir una mejor posición negociadora.

Modelo, accesorios y extras

Otra de las preguntas clásicas es qué tipo de motor me conviene más. Si aún no queremos meternos en el coche eléctrico, debemos saber que hasta para los expertos en la materia es difícil decir si es mejor optar por el motor diésel o gasolina. En el caso de los motores eléctricos, hay que tener en cuenta la autonomía en funcionamiento, el tiempo de carga, donde se puede recargar y a qué precio, la vida de las baterías y el coste de sustitución de las mismas, que deben ser cambiadas cada cierto tiempo. El consumo estimado nunca es el real, dado que los fabricantes lo miden en unas condiciones más favorables que lo que nos vamos a encontrar por la carretera en nuestro día a día. Lo mejor es preguntarle a alguien que tenga el mismo coche y le dé un uso similar al que nosotros le vamos a dar.

A todos nos puede gustar un coche a primera vista, cuando vemos la cantidad de accesorios y extras que hay disponibles, seguramente nos guste aún más. Es importante pensar cuáles vamos a necesitar realmente y cuáles son más un capricho, buscando un equilibro con nuestro presupuesto. Si vamos a llevar equipaje, bicicletas o bultos, una baca será una buena idea; si es para ir a esquiar una vez al año, a lo mejor nos compensa no gastar en este accesorio. Una opción como el techo solar nos puede ayudar a ahorrar combustible si no usamos el aire acondicionado en invierno y en verano.

Hay que tener en cuenta también que algunos accesorios sólo se pueden poner en fábrica y una vez comprado el coche, ya no será posible incorporarlos, o su precio será mucho mayor. Por ejemplo, el climatizador. Si lo vamos a necesitar de verdad, en algunos casos es mejor ponerlo en el momento inicial y no pagar más en el futuro. En los elementos de seguridad es mejor no ahorrar. Un manos libres para hablar por teléfono puede costar unos 100 euros, pero nos ahorrará multas y, sobre todo, males mayores y gastos a lo mejor incuantificables, si tenemos un accidente ¿Cuánto cuesta nuestra salud?

Consejos para comprar coche

Financiación y ayudas

Casi todos los concesionarios ofrecen financiación para comprar los coches que venden. Lógicamente, no es obligatorio aceptarla y siempre está bien comparar opciones con nuestra entidad. Como ya decía, en algunos casos, puede haber productos cruzados, por ejemplo, un préstamo para comprar un coche y un seguro para el vehículo, que en conjunto pueden compensar.

Hay que tener en cuenta que las administraciones públicas ofrecen ayudas para la compra de vehículos de unas determinadas características y para determinados colectivos de personas. En los concesionarios suelen estar informados, aunque buscar en Internet, preguntar en nuestra empresa, asociaciones a las que pertenecemos y otros colectivos nos puede ayudar a ahorrar unos cuantos euros.

En ocasiones las marcas ofrecen fórmulas de compra que consisten en pagar una pequeña cantidad al principio, ir pagando unas cuotas mensuales y, al cabo de unos años, pagar el resto o devolver el coche. Hay que echar bien las cuentas si no se quiere llevar uno un susto cuando toque pagar, aunque si hay la opción de devolverlo sin pagar nada, puede estar bien para atajar imprevistos y situaciones de vacas flacas.

Seguro obligatorio

Es cásica la pregunta ¿Seguro a todo riesgo o a terceros? En realidad, el seguro a todo riesgo no existe como tal, sino que es una manera de llamar al os productos de las compañías aseguradoras, que recordamos que sólo cubren lo que está indicado en la póliza (y no “todo”). Si se financia el coche, hay que saber que un seguro a terceros no cubre los daños propios, sólo los del contrario, y que, en caso de accidente por nuestra culpa y que hayamos pedido financiación para la compra, nos quedaremos sin coche pero tendremos que seguir pagando el préstamo ¿Podremos pagar el antiguo y otro nuevo a la vez?

En los primeros años de vida de un coche nuevo es interesante optar por un seguro con cobertura de daños propios (el llamado “a todo riesgo”), vigilando qué parte del valor del coche cubre (aunque no sea el 100% del capital pendiente del préstamo, al menos que permita dejarlo casi finiquitado). En cualquier caso, siempre hay que leerse la póliza, comparar las coberturas y el precio, no dejándose llevar por ofertas sin pensar antes lo que nos interesa a nosotros ¿Vamos a viajar solos o con acompañantes? ¿Qué límite de responsabilidad cubre en euros? ¿Cómo me penaliza en el precio si tengo un accidente, aunque la culpa no sea mía?

Otra cuestión a tener en cuenta en el seguro es cuánto nos va a costar el seguro durante toda la vida del coche. Las compañías suelen trabajar con diferentes sistemas de bonificaciones que suponen descuentos a lo largo del tiempo, siempre que no se declaren siniestros. Hay que estudiarlo con detenimiento para saber en qué condiciones, ya que algunas incluso penalizan cuando se notifica un siniestro que no ha sido culpa nuestra y ha sido reconocido por otro conductor.

Debemos saber también las opciones para pagar el importe del seguro, si no queremos sufrir tensiones de nuestra tesorería personal ¿Cómo vamos a pagar la primera anualidad del seguro? Si podemos pagar en plazos, lo normal es que nos cobren un poco más que si optamos por un único pago anual, ya que nos están financiando el pago. Dado que la póliza es de carácter anual, no se puede optar por dejar el coche el en garaje un mes y no pagar el seguro. A la hora de estudiar el seguro del coche, si se va a pedir financiación, es interesante preguntar en el banco y ver si el hecho de contratar el seguro que ofrece la entidad financiera puede suponer una rebaja en el tipo de interés soportado y si nos da mejores condiciones para el pago de la póliza a lo largo del año.

El seguro obligatorio de un coche no se hace cargo de fallos mecánicos, aunque las compañías incorporan en los contratos de seguro soluciones en caso de avería (enviando una grúa) o de rotura de algún elemento como una luna o parabrisas (cubriendo rápidamente la reparación en algún taller concertado). Si te quedas tirado en la carretera, puedes ahorra con el seguro.

Consejos para comprar coche

Gestiones, trámites e impuestos

En el precio que ofrece el concesionario suele ir incluido el concepto de servicios de gestoría, de realizar los trámites con Tráfico para dar de alta el vehículo a nuestro nombre y pagar el impuesto de matriculación (sólo se paga una vez). Estos trámites son sencillos y, si los hacemos nosotros, nos podemos ahorrar alrededor de cien o doscientos euros.

Cada año, la ley obliga a pagar el impuesto de circulación, cuyo importe fija libremente cada ayuntamiento. Si se vive en un lugar pero se está empadronado en otro, es bueno consultar las tarifas de cada uno. La potencia y cilindarda del vehículo también afecta al importe del impuesto, pagando más los coches con más cantidad de caballos fiscales.

Garantía, servicio postventa y mantenimiento

Todos los fabricantes deben atenerse a la ley en materia de garantía, que obliga a responder de los defectos de fabricación durante los dos primeros años en vehículos nuevos, o durante el primero en los usados. Hay fabricantes que ofrecen de serie hasta 7 años de garantía, mientras otros ofrecen sólo 2. Es algo que puede compensar el pago de un precio mayor, si realmente cubre averías de elementos clave del vehículo como el motor. En el caso de la garantía anticorrosión de la chapa, teniendo en cuenta que cada vez los coches llevan más plástico y aluminio, poca utilidad práctica suele tener que nos den 10 años.

El servicio postventa es la red de talleres oficiales que debe atender nuestro coche en caso de avería, dentro o fuera del período de garantía y para hacer los mantenimientos programados. La distancia del taller a nuestro domicilio es un factor a tener en cuenta, ya que si para pasar una revisión tememos que hacer 100 km por autopista de peaje, eso será un plus a pagar cada vez que tengamos que ir al taller. Si nos vemos obligados a dejar el coche en el taller ¿Me ofrece el concesionario un coche de sustitución y a qué precio?

Es muy interesante sondear entre amigos y conocidos qué tal trabaja ese taller y qué es lo que la gente comenta en diferentes sitios de Internet, no vaya a ser que nos llevemos una sorpresa. También es importante buscar información acerca del rendimiento del coche y estar informados de posibles fallos que puedan tener una incidencia mayor de lo normal y desaconsejar la compra de un determinado modelo.

Es importante hacer las cuentas de lo que va a costar cada revisión del coche, pidiendo esta información al concesionario. Es un coste recurrente que tendremos que incluir en nuestra planificación anual. Cada coche tiene unos ciclos de cambio de los elementos que sufren desgaste y, en caso de no seguir la pauta adecuada, a la larga puede resentirse perdiendo prestaciones o sufriendo alguna avería. Todos aquellos elementos que afecten a partes clave del vehículo, deben cuidarse con especial precaución. Por ejemplo, los cambios del aceite del motor o las pastillas de freno.

El cambio de la correa de la distribución es una de las típicas acciones de mantenimiento que son muy caras, ya que requiere desmontar el motor y eso supone muchas horas de taller. Puede suponer entre 500 o 1.000 euros fácilmente en un coche mediano. Si el coche lleva una correa textil, hay que cambiarle la correa cada cierto número de kilómetros o al cabo de unos años, que son los que el fabricante estima como seguros para que ésta no rompa. Si no se cambia a tiempo y se rompe la correa de distribución, producirá graves daños en el motor, que pueden suponer que no compense su arreglo.

El mantenimiento puede realizarse en un taller oficial de la marca o en uno no oficial, aunque es habitual que las condiciones de la garantía exijan que para conservar la validez de ésta, deban hacerse en un centro autorizado de la marca las operaciones más importantes. Los temas menores, como los cambios de pastillas de frenos o pequeños accesorios como el limpiaparabrisas, que bien se pueden comprar en talleres ajenos y así se ahorran unos euros. En cualquier caso, debe ser un taller de confianza, por nuestra seguridad y para que un pequeño ahorro en una reparación, no suponga un mayor desembolso en el futuro.

Es importante leerse el manual de mantenimiento del vehículo y no dejar pasar los ciclos de cambio de aceite y otros elementos del coche. Se puede ahorrar en ruedas, poniendo unas baratas que se adapten a nuestros hábitos de conducción y medio en el que nos movemos (seco, mojado, hielo), pero nunca se debe retrasar el cambio cuando estén gastadas. Tener un accidente leve seguro que es más caro que las cuatro ruedas nuevas; ya no digamos uno serio.

El valor residual del coche

El valor de un coche va bajando con el paso del tiempo y los kilómetros. Desde el momento que sale por la puerta del concesionario, ya no vale lo que se ha pagado por él (ya está “usado”) y así, cada kilómetro que recorre o cada día que pasa.

A igualdad de edad o kilómetros en un coche, no todos los coches tienen el mismo valor. Son más valorados en el mercado de segunda mano los coches que envejecen mejor o que dan mejor resultado, teniendo estos una mejor salida. El día que queramos deshacernos de nuestro coche, nos pagarán más por uno que aguante en condiciones el paso del tiempo y que no suponga una carga de mantenimiento.

Imágenes | Minipassion.co.za

Conversación

  • paolucci_84

    Totalmente de acuerdo con la publicación, aunque me gustaría hacer un par de apuntes:

    1-Referente al IM: podemos ahorrarnos este dinero si optamos por un vehículo cuyas emisiones de CO2 sean inferiores a 120 gramos/kilómetro. En este caso entran modelos de gasolina no muy potentes (ej. Fiat 500 TwinAir), diesel optimizados (ej. Seat Ibiza Ecomotive), coches híbridos (Toyota Prius) o coches eléctricos (Renault Fluence Z.E.).

    2-Distribución: podemos ahorrarnos esa parte del mantenimiento si el coche lleva cadena y no correa.

    3-Diesel o gasolina: más del 70% del parque automovilístico español corresponde a coches diesel, pero en muchos casos se trata de personas que no se han molestado en calcular si en verdad les sala rentable esta mecánica. Si no hacemos más de 20.000 kilómetros al año, suele ser más rentable un motor de gasolina, por su menor precio de adquisición y por su menor complejidad.

    Siento haberme extendido tanto, pero me pareció oportuno compartir estos datos 😉

    Saludos.

    • Pablo Herrero

      Al contrario, muchas gracias por habernos aclarado el asunto de los coches ecológicos, dar más información sobre la correa de distribución (ya decíamos que solo las textiles) y por insistir en el dieselVSgasolina que tantas dudas genera.