Cheques guardería para ahorrar: caso práctico

El cheque guardería es una fórmula bastante interesante para ahorrar en las partidas del presupuesto del hogar dedicadas a la educación y cuidado de los más pequeños. A través de esta opción, disponible para trabajadores que cuentan con sistemas de compensación flexible como complemento a su retribución salarial, se puede optar a un doble ahorro fiscal que ayuda a estirar un poco el salario mensual disponible.

Los sistemas de compensación flexible son programas a través de los cuales un trabajador puede cambiar hasta un 30 % de su salario (con la limitación del salario mínimo fijado en convenio para su categoría profesional) por una serie de productos y servicios que ofrece la empresa y con la ventaja de que su precio suele ser más bajo y permite optar a ventajas fiscales. Estos sistemas, hay empresas que los ponen a disposición de sus trabajadores como complemento a su retribución salarial, permitiéndoles mejorar sus condiciones salariales por esta vía indirecta.

¿Cómo funciona el cheque guardería y cómo puedo ahorrar con él?

El cheque guardería es como se conoce comúnmente a la opción de los sistemas de compensación flexible que consiste en el pago de la guardería por parte de la empresa, que cada mes abona la cuota correspondiente al centro educativo. Lo de “cheque” en realidad no significa nada, ya que el pago se puede hacer vía transferencia o cheque al uso, lo importante es que el trabajador deja de emitir el pago y se lo traspasa a la empresa, pasando ésta a descontar mensualmente de su salario bruto la parte paga por este concepto de guardería y es aquí donde nace la oportunidad de ahorro, por dos vías:

  • Beneficio económico: el trabajador verá que en su recibo de salarios al final de mes se le descontará una cantidad, que será inferior a la que pagaba por la guardería. Esto se debe a que esta cantidad se descuenta del salario bruto del trabajador, lo que significa que no se le aplica el tipo de IRPF y, por tanto, esta parte del coste se la ahorra.
  • Beneficio fiscal: al descontar la cantidad que se paga por la guardería del salario bruto del trabajador, disminuye el total que cuenta para calcular el tipo impositivo del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, lo que en la práctica significa que el porcentaje del impuesto será menor y, por tanto, se obtiene un ahorro a la hora de hacer la declaración de la renta.

Para contratar el cheque guardería, lo primero es comprobar que esta opción está disponible para el trabajador y, dependiendo de cada empresa y sistema de compensación flexible, hay una serie de normas que se deben seguir en el proceso de contratación. Hay que tener en cuenta que sólo se pueden aplicar en el cheque guardería los gastos de escolarización, quedando otros como el material escolar, ruta de transporte, seguro, etc, fuera del ámbito de aplicación.

Ejemplo práctico del ahorro que se puede lograr con el cheque guardería de un sistema de compensación flexible

Imaginemos una familia de 3 hijos que quiere ahorrar en el gasto que hace por la guardería del más pequeño de la casa. Si trabajan el padre y la madre y ambos tienen un sistema de compensación flexible, ¿cuál de los dos debería contratar el plan de cheque guardería?

Sin tener en cuenta otros planes similares, la respuesta a la pregunta anterior debería ser “el cónyuge que cuente con un mayor tipo impositivo en el IRPF”, dado que será el que obtenga el mayor descuento por la no aplicación del impuesto. Si el padre cobra 40.000 euros (tipo IRPF 23 %) y la madre 80.000 (tipo IRPF 33 %) y la guardería cuesta 500 euros al mes por gastos de escolaridad (resto de gastos de transporte, seguro, material, etc. aparte), esto es lo que obtendrían de ahorro mensualmente con el cheque guardería:

  • Padre: 500 – 23 % (500) = 115 €/mes (1.265 €/año)
  • Madre: 500 – 33 % (500) = 165 €/mes (1.865 €/año)

Viendo el resultado, es lógico que debería optar la madre por la contratación del cheque guardería, al tener un mayor descuento directo por este concepto (un 33 %, 1.865 euros al año). Además del ahorro directo que consigue la madre cada mes, hay que sumar el ahorro fiscal por la bajada del tipo que se aplica cuando se baja en 5.500 euros su salario base.

En este caso, al aplicar el cheque guardería el salario bruto de la madre descendería en 5.500 euros al año pero su salario neto lo haría sólo en 2.900 (cálculo aproximado). Esto significa el pago con el cheque guardería, permitiría a la madre disponer de 2.500 euros adicionales por la bajada del tipo del IRPF.

En conclusión, el ahorro que obtiene esta familia por el pago de la educación del más pequeño con el cheque guardería sería de:

  • Ahorro directo: 1.265 €/año
  • Ahorro indirecto: 2.500 €/año
  • Total: 3.765 €/año
  • Coste efectivo guardería: 1.735 €/año (unos 160 €/mes)

Es importante tener en cuenta que para cada caso, se obtendrá un resultado, en función del tipo de IRPF a aplicar y del cambio de tramo impositivo que pueda suponer la bajada del salario bruto. Otro apunte importante para el ejemplo es que, teniendo en cuenta que el curso escolar se inicia en septiembre y dura hasta julio, hay que saber que afecta a dos ejercicios económicos y, por tanto, a la hora de valorar el impacto del cheque guardería en el IRPF, hay que considerar para cada ejercicio lo que corresponda. No se aplica todo en un único ejercicio, sino que se va descontando de los meses que se pague con cheque guardería.

Otro punto de interés es el de la cancelación del cheque guardería o el cambio de precio por actualización de tarifas. Dependiendo de cada sistema, habrá que seguir unas pautas y plazos para modificar el contrato con el sistema de compensación flexible. En caso de que quedaran gastos por pagar por encima o por debajo de lo abonado con el cheque guardería, lo que habría que hacer es compensar, bien pagando la parte que falta (por transporte, etc.) o recibiendo la cantidad excedida.

Otras vías para ahorrar en la guardería

Además del cheque guardería, es interesante tener en cuenta otras opciones para ahorrar en la educación y cuidado de los pequeños de la casa. Dependiendo de cada caso, es posible optar a descuentos por pertenecer a algún colectivo, como puede ser familia numerosa, trabajar en una empresa determinada (si no está en el programa, se puede intentar dar de alta a la empresa).

También está la opción de solicitar becas de educación a algún organismo público o fundación, siendo los principales obstáculos para optar a ellas el cumplimiento de los requisitos que exija cada una (por ejemplo, cercanía al centro, nivel de renta, nacionalidad, composición de la familia, hermanos en el centro, entre otros) y también los plazos de solicitud, con los que es importante ser previsor para llegar a tiempo.

En Naranja | ¿Cómo se tratan fiscalmente las becas y las ayudas escolares?
Imagen | Matthieu Luna

Conversación