Claves para preparar un presupuesto idóneo para la boda

Organizar una boda requiere planificar con antelación todos los pormenores si queremos que realmente sea el “día más feliz de nuestra vida”. Las bodas se componen de muchos detalles: el lugar de celebración, los trajes, el banquete, la fiesta o la luna de miel, que hay que presupuestar con atención para evitar contratiempos.

El presupuesto para la boda depende básicamente del número de invitados y del tipo de boda que se quiere organizar, sin olvidar la partida destinada al traje de los novios y los anillos. Un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores (FUCI) cifraba en torno a 16.000 euros el presupuesto medio para una boda con 100 invitados, pero esta cifra se puede duplicar fácilmente.

La elección del día de la boda influye en el presupuesto

La elección del día de la boda es determinante en el presupuesto. En temporada alta, mayo, junio, julio, agosto y septiembre, las tarifas de los restaurantes y locales de celebración son más caras. La manera de rebajar este gasto es elegir una fecha fuera de esta temporada, cuando las tarifas son más baratas.

También el día de la semana condiciona el presupuesto. El sábado es el día más caro, seguido del viernes, mientras que el domingo es el día más barato del fin de semana.

El banquete es el mayor gasto de la boda

El banquete, con un gasto medio por cubierto de 100-130 euros, supone la mitad del presupuesto. Esta partida se incrementa si sumamos la barra libre de la fiesta posterior, que puede representar un gasto de unos 18 euros por persona.

Aquí existe la posibilidad de reducir el gasto si se sustituye la cena formal por una comida, o incluso un bufet más informal.

El gasto del traje de los novios

El gasto destinado a los trajes de boda es muy desigual entre los novios. El precio del traje de novia depende de la firma, pero puede situarse entre 1.000 y 3.000 euros. Para los complementos de ropa interior, zapatos y ramos calcula de 350 a 700 euros, a lo que se suma peluquería y maquillaje, de 200 a 600 euros.

Afortunadamente, el precio del traje del novio y los complementos es algo menor, entre 500 y 1.500 euros. Incluso se puede rebajar más este gasto si se alquila el traje.

Los detalles de la boda que no pueden faltar

En esta partida se incluyen desde las tarjetas de invitación a los detalles que se regalan a los invitados, la música, las flores y el álbum fotográfico. El presupuesto de las tarjetas puede alcanzar los 200 euros. Algo más caro son los regalos que se entregan a los invitados, 400-500 euros, y las flores, que pueden ascender a 300 euros.

En cuanto a la música, hay que contar la que se escucha en la ceremonia, 300-500 euros, y en la fiesta, que varía el precio si se contrata un dj, 400 euros, o una orquesta, 1.000 euros. Plasmar en imágenes la boda contratando un profesional tiene un precio de 1.500 euros y otros 1.000 por el video.

El viaje de novios para descansar

Las playas del Caribe como destino de luna de miel suelen estar entre los destinos más demandados por los recién casados. El precio varía según la temporada, aunque puede oscilar entre 3.000 y 5.000 euros.

El presupuesto de los invitados a la boda

Los invitados también tienen que calcular el presupuesto que requiere ir a la boda, con la compra del vestido y el regalo a los novios. Para hacernos una idea sobre cuánto gastar en el regalo, se calcula que tiene que ser equivalente a lo que cuesta el cubierto del banquete. En la cuantía del regalo influye el grado de relación con los contrayentes, cuando más cercano, más caro será el regalo. Y si la boda se celebra en una ciudad distinta, hay que sumar los gastos del viaje, transporte y hotel.

Y un detalle imprescindible que no puede faltar en las bodas, los anillos. El presupuesto dependerá de la calidad y diseño de las alianzas, aunque un precio medio puede rondar los 500 euros.

En total, el presupuesto para una boda de 100 invitados, sumando el precio más bajo de las distintas partidas, alcanzaría los 21.450 euros y superaría los 31.000 euros si optamos por los precios más elevados.

Si controlar todos los detalles nos supera, siempre queda la opción de contratar un wedding planner para organizar la boda conforme al presupuesto previsto. Como su propio nombre indica, se trata de un experto en organizar eventos de boda que se encarga buscar los proveedores adecuados y gestionar cualquier imprevisto, además de negociar los precios. Y si bien supone un gasto extra en el presupuesto, son menos quebraderos de cabeza y más comodidad para nosotros.






 

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